Ignacio Rodríguez-Iturbe critica la "desalinización masiva" en el Mediterráneo

268
0
268


Leo en Las Provincias una entrevista al venezolano, Ignacio Rodríguez-Iturbe, especialista en hidrología, que ha trabajado para proyectos de la NASA y otras organizaciones y ha recibido el Stockholm Water Prize, considerado el Premio Nobel del Agua.

En España es conocido por sus trabajos para el PHN, cuya principal infraestructura, el trasvase del Ebro, fue derogada por el gobierno actual.

Rodríguez Iturbe sigue defendiendo el PHN y el trasvase, y ataca con dureza los postulados del Programa AGUA que pretende solventar con la desalinización la escasez de recursos en el arco mediterráneo.

Estas son algunas de sus afirmaciones:

–¿Qué opinión tiene de aquel documento que se redactó en 2001?

–Desde el punto de vista hidrológico, el Plan Hidrológico Nacional fue un documento excelente, el equipo que lo redactó fue uno de los mejores con los que he trabajado, y por ello me sorprende profundamente la decisión de cambiar por completo la política de agua en España.

–Dicen los contrarios a los trasvases que es una infraestructura pasada de moda.

–Eso es completamente falso. En toda región del mundo donde hay posibilidad de planear un trasvase éste se contempla, por ejemplo en Nueva York, porque son absolutamente necesarios.

–¿Qué le parece que se haya derogado ese trasvase para sustituirlo por la desalinización?

–Ahora España se ha decidido por la desalinización masiva. A mí me sorprende profundamente esta decisión porque no conozco, por ejemplo, de ningún caso en el que se utilice el agua desalinizada en la agricultura. Cambiar trasvase por desalinización masiva solamente puede tener dos razones: motivos económicos o ambientales. En el aspecto de los costes energéticos nadie discute que están aumentando en todo el mundo y ahora se buscan sistemas que ahorren energía. No lo hacen las desalinizadoras, que consumen mucha electricidad. Los sistemas de desalinización tienen además una vida mucho menor, ya que trabajan en un ambiente sumamente corrosivo. La vida útil de una planta es mucho menor que la de un trasvase. La desalinización masiva no es una panacea porque el impacto es mucho más fuerte.

–El Gobierno ha proyectado además una desalinizadora donde el agua se va a utilizar para regadío, la de Torrevieja.

–No hay ningún caso en el mundo en el que se haya planteado una planta desalinizadora como la de Torrevieja para dedicarla al regadío. Solamente hay un caso en el que se ha construido una desalinizadora para agricultura, y está en el golfo Pérsico, en una zona con unas características ambientales radicalmente diferentes, donde no hay agua superficial y donde los costos de energía no son un condicionante porque allí sobra. En Florida también se ha dado un caso puntual, pero con una justificación, ya que, por ejemplo, la salinidad es mucho más baja que en el Mediterráneo y cuesta mucho menos de tratar. Y además se riega una zona mucho menos extensa que la contemplada en España.

La entrevista completa, de M. J. Carchano, se puede ver aquí.

Comentarios