Entrevista sobre gestión del agua en España para el diario noruego Bergens Tidende

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La semana pasada se puso en contacto conmigo el periodista Sjur Holsen, del diario noruego Bergens Tidende (el 3º en número de lectores de este pais) para hacer una entrevista sobre el problema del agua en España.

El artículo en cuestión ha sido publicado hoy y se puede ver aquí. Otros entrevistados son Juan Moscoso y Rafael Hernando, diputados del PSOE y PP respectivamente, que expresan sus opiniones acerca del trasvase del Ebro.

Como imagino que la mayoría de lectores no saben noruego, traduzco los párrafos en los que se me menciona (parte inferior del artículo), que han sido extraídos de respuestas mucho más amplias sobre los temas abordados.

Alejandro Maceira es un experto en temas de agua y responsable de la pagina web directivamarco.es, dedicado a las problemas crecientes del agua en España.

Dice que el plan Ebro y las desaladoras (ya son explicados en el parte anterior del artículo) forman parte de la lógica tradicional, donde prima una política de construcción de infraestructuras para la satisfacción de los usos existentes por encima de otras consideraciones.

- Es nesecario cambiar. La unica forma de salir del crisis del agua es revertir algunas de las tendencias en los usos (de agua), dice Maceira.

Actualización:

Tras las sugerencias de algunos lectores, publico la entrevista completa para no dar lugar a interpretaciones sesgadas de mis palabras:

(Bergens Tidende) Entiendo que la escasez de agua es bastante grave en la parte sur/sur-este de su país. ¿Cómo describe Usted la gravedad de esta situación hoy?. ¿Dónde es la situación más crítica?. ¿Me puede indicar cuales son sus principales causas?

(Alejandro Maceira) La situación actual es bastante grave. Estamos inmersos en una sequía equiparable a la del año 2005, la más grave registrada en España. Efectivamente, las cuencas del Sur y Este español (Guadalquivir, Júcar, Segura o Cataluña) presentan graves problemas de escasez. Pero la alerta ha llegado también a zonas como Galicia, en el noroeste español, que históricamente ha dispuesto de agua en abundancia.

Sobre las causas, hay que resaltar que estamos en un año de muy escasas lluvias. En lo que va de año hidrológico ha llovido un 40% menos que en la media histórica. Pero este hecho no debe ocultar que existe un problema de gestión y sobre todo de modelos de desarrollo. La sequía en España es estructural, es decir, es un fenómeno recurrente que se debe tener en cuenta a la hora de hacer políticas y utilizar el agua.

En el modelo actual de utilización del agua hay elementos de insostenibilidad en el medio y largo plazo. Por tanto, es imprescindible caminar hacia un uso más eficiente, tanto en las ciudades y actividades industriales como en la agricultura, actividad que consume en torno al 70% del agua en España.

Por otro lado, los efectos del cambio climático van a recrudecer previsiblemente este preocupante panorama. El cuarto informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), prevé que la disponibilidad de agua disminuya un 40% en la cuenca mediterránea a finales de este siglo si no frenamos el calentamiento global.

(BT) Como sabemos, el gobierno de Zapatero frenó el trasvase de Ebro. Hablé con un diputado del PSOE la semana pasada, quien calificó el proyecto del gobierno anterior como "una barbaridad ecológica". Al mismo tiempo, entiendo que el gobierno quiere construir desalinizadoras en la costa, una solución discutible en términos medioambientales. En su opinión, ¿cuáles son las soluciones más sostenibles del problema del agua?

(AM) En efecto, la derogación del trasvase del Ebro fue una de las primeras medidas del gobierno socialista tras su llegada al poder en marzo del año 2004. El proyecto del trasvase había provocado una importante contestación social en las cuencas cedentes y duras críticas de parte de la comunidad científica. Además, la Unión Europea debatía en el momento del cambio de gobierno la conveniencia de financiar o no el proyecto.

Como alternativa se propuso el programa A.G.U.A, que incluye la construcción de más de 20 desaladoras en el Arco Mediterráneo con el objetivo de producir más de 800 Hectómetros cúbicos en 2010 (en 2004 se producían 140), una cantidad similar a la prevista para el trasvase del Ebro.

La desalación presenta amenazas ambientales para las zonas costeras y para la lucha contra el cambio climático. En este sentido, el gobierno actual está buscando soluciones para minimizar los impactos de la salmuera en los ecosistemas y para obtener energía de fuentes renovables que permitan satisfacer la demanda de las desaladoras sin incrementar las emisiones de CO2, aspecto en el que España está aún lejos de los objetivos fijados en el Protocolo de Kyoto.

Por otro lado, el agua desalada puede ser una solución viable para los usos urbanos, pero en el caso de la agricultura, sus precios resultan demasiado elevados y existen dudas acerca de la idoneidad de su uso, ya que el proceso de desalinización elimina componentes importantes para el crecimiento de las plantas.

Bajo mi punto de vista, sin una ordenación territorial sostenible cualquier política cuyo único objetivo sea proveer agua de forma ilimitada es inviable.

Históricamente, en la gestión del agua en España ha primado una política de construcción de infraestructuras para la satisfacción de los usos existentes por encima de otras consideraciones. En el siglo XXI es necesario actuar para gestionar las demandas de servicios de agua y revertir algunas de las tendencias en los usos de agua.

(BT) ¿Es verdad que el precio de agua que pagan los consumidores españoles es bajo comparado con otros países europeos?

(AM) La realidad es que el precio del agua en España es bajo en los usos domésticos e industriales. Según una reciente comparativa de la IWA sobre los precios del agua en los países europeos, la factura que pagan los españoles por el agua urbana de consumo, a razón de 1,28 euros el metro cúbico, es la tercera más baja de la Unión Europea, y la quinta en el marco continental. Entre los comunitarios, sólo los lituanos (0,64 euros) y los italianos (1,14 euros) cotizan menos por abrir el grifo en sus hogares.

Los precios para el uso agrícola son mucho menores, alrededor de los 0,02 € por metro cúbico utilizado según el reciente informe sobre Precios y costes de los servicios del agua en España (Ministerio de Medio Ambiente, 2007).

Las principales causas de esta situación son:

  • No se repercuten los costes reales de los servicios que se prestan. Existen subvenciones elevadas a la construcción y explotación de grandes infraestructuras.
  • No se prestan los servicios necesarios (saneamiento) para que las masas de agua estén en buen estado.

En general, las tarifas actuales no ofrecen incentivos al uso eficiente del agua. En muchos casos incluyen cantidades mínimas de agua que son cobradas aunque no se use y no existen penalizaciones sobre el consumo excesivo.

Es necesario aumentar los impuestos sobre el agua como método de reducción del consumo y como garantía de que los usuarios contribuyan a una recuperación adecuada de los costes, incluidos los medioambientales y de gestión de recursos, tal y como exige la legislación comunitaria.

Existe consenso técnico y político en que los precios van a subir en los próximos años, en buena medida como consecuencia de los grandes planes infraestructuras, mejora de la calidad y mejora de la eficiencia en el uso que se están llevando a cabo:

  • El mencionado Programa AGUA
  • Plan de Modernización de Regadíos. 2.000 millones de € para modernizar las infraestructuras de regadío, que deberían permitir el ahorro de más de 1.000 Hectómetros cúbicos.
  • Plan Nacional de Calidad de las Aguas 2007-2015, con una inversión de 19.000 millones de € para cumplir los objetivos de calidad de la Directiva 91/271 de depuración de aguas residuales y de la Directiva Marco de Agua

(BT) En un artículo de su pagina web leo que las casas unifamiliares consumen mucho más agua que los bloques de apartamentos que se encuentran en sitios como Benidorm o Torrevieja. ¿Me puede ampliar este tema?

(AM) El número de viviendas en España ha crecido de forma espectacular en la última década, aumentando asimismo la superficie urbanizada.

Se está generalizando la implantación del modelo de ciudad difusa, caracterizado por bajas densidades edificatorias, que es altamente consumidor de recursos y territorio. En la Comunidad de Madrid, por ejemplo, las viviendas unifamiliares han pasado a suponer del 3% al 12% del parque de viviendas, y las previsiones apuntan a que el 50% de las nuevas viviendas que se construyan sean de este tipo.

Este tipo de viviendas, que suelen disponer de jardín y piscina, pueden elevar el consumo hasta los 600 litros por persona y día, mientras que el consumo medio en España no llegaba a los 200 litros en el año 2005.

Los modelos compactos de municipios como Benidorm, permiten una gestión más eficiente de la distribución del agua, el saneamiento y depuración, ya que estos servicios se caracterizan por sus elevadas economías de escala.

Pincha aquí y suscríbete a la web de la Directiva Marco.

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