300 millones de personas sufrirán inundaciones si el calentamiento del planeta se eleva cuatro grados

189
0
189

El cambio climático incrementará la pobreza mundial y frenará el desarrollo humano si los gobiernos fracasan en alcanzar un acuerdo justo y equitativo para hacer frente a este problema. Esta es la advertencia lanzada por Oxfam Internacional, Intermón Oxfam en España, coincidiendo con el inicio de la conferencia de Naciones Unidas sobre cambio climático que se celebra del 1 al 12 de diciembre en Poznan (Polonia).

En el informe “Clima, Pobreza y Justicia” presentado en Poznan, Intermón Oxfam reclama un giro en las negociaciones para sentar las bases de un futuro acuerdo sobre cambio climático que incluya tres objetivos clave. El primero de ellos es mantener el aumento de la temperatura media global por debajo de los 2ºC . Para ello es necesario que las emisiones globales empiecen a descender alrededor del año 2015 y se reduzcan como mínimo un 80 por ciento de aquí a 2050, en relación a los niveles de 1990.

En el documento presentado por Intermón Oxfam, se pone de manifiesto que el calentamiento global ya ha alcanzado los 0,8 ºC sobre los niveles pre-industriales y para evitar impactos climáticos “catastróficos e irreversibles”, el calentamiento debe mantenerse por debajo de 2ºC. Pero incluso manteniéndose a esa temperatura, los efectos serán muy graves. Por ejemplo, con ese nivel de calentamiento, 1.800 millones de personas se verán afectadas por la escasez de agua pues se reducirá su disponibilidad. Si la temperatura global se eleva 3ºC, hasta 600 millones de personas se enfrentarán al riesgo de padecer hambre y más allá de 4ºC, hasta 300 millones de personas sufrirán inundaciones y la disponibilidad de agua se reducirá un 50% desde Africa del Sur hasta América Latina y el Mediterráneo.

El segundo de los compromisos que, a juicio de Intermón Oxfam, debe adoptarse en Poznan es un acuerdo en el que los países desarrollados reduzcan sus emisiones de manera proporcional a su responsabilidad en los efectos del cambio climático y a su capacidad para hacerle frente (esto significa que los países ricos deben reducir sus emisiones en mayor cantidad y de una manera mejor, y que los países en desarrollo no deben ser los que carguen injustamente con esta tarea).

“Los gobiernos no deben olvidar que de estas negociaciones dependen las vidas y los medios de subsistencia de millones de personas”, señala el portavoz de Intermón Oxfam. “Cualquier nivel de calentamiento del planeta haría inhabitables extensas áreas de terreno, destruiría los medios de vida de sociedades enteras, conduciría a la desaparición de islas y dejaría a la población sin otra salida que la emigración. Eso no es aceptable”, afirma Hill.

El tercero de los objetivos clave que debe alcanzarse en las negociaciones, a juicio de Intermón Oxfam, es un acuerdo para establecer un marco de financiación de al menos 50 mil millones de dólares anuales por parte de los países ricos para ayudar a los países empobrecidos a adaptarse a los impactos del cambio climático. El coste para hacer frente al calentamiento global no es prohibitivo. Intermón Oxfam señala que supondría alrededor del 1% del PIB mundial al año mientras que el coste de no hacer nada sería entre cinco y veinte veces mayor.

“Tenemos el conocimiento, los recursos y la tecnología para hacer frente al cambio climático y evitar peores escenarios que los actuales si elegimos hacer algo. Lo que falta es voluntad política y los progresos realizados hasta ahora son totalmente insuficientes”, señala Antonio Hill, portavoz de Intermón Oxfam para Cambio Climático en Poznan.

En las conversaciones de Naciones Unidas en Bali (Indonesia) en 2007, las negociaciones iniciaron el camino con el fin de alcanzar un acuerdo que debería entrar en vigor a partir del final de la primera fase del Protocolo de Kyoto, en 2012. Está previsto que estas negociaciones concluyan en Copenhague en diciembre de 2009. Por eso, la conferencia sobre el clima de Poznan supone un punto de inflexión para marcar la transición desde el debate hacia una auténtica negociación, en opinión de Intermón Oxfam.

“El cambio climático está causando un enorme impacto en millones de personas pobres y vulnerables que han sido golpeadas de forma severa por el alza de los precios de los alimentos y del petróleo y además tienen que afrontar el colapso de los mercados financieros. El acuerdo posterior a 2012 debe ampliar masivamente la implementación de la ayuda a la adaptación a los países empobrecidos y limitar el calentamiento global. Las personas sin recursos y los más vulnerables no están preparados para absorber más reveses”, afirma Antonio Hill.

“Ahora, para alcanzar un buen acuerdo sobre cambio climático, necesitamos que se emplee la misma urgencia política y liderazgo que cuando se ha hecho frente a la crisis financiera mundial”, apunta el portavoz de Intermón Oxfam en Poznan.

Más información:

Comentarios