Las aguas de baño de los bebés contienen fragancias alergénicas

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Un equipo de científicos del Departamento de Química Analítica, Nutrición y Bromatología de la USC ha desarrollado un método para identificar y cuantificar en las aguas de baño de los bebés las 15 fragancias alergénicas más comunes incluidas en los jabones, geles, colonias y otros productos de cuidado personal.

“La aplicación del método a ocho muestras reales obtenidas al final del baño diario de una serie de bebés, de edades comprendidas entre seis meses y dos años, ha mostrado la presencia de todos los compuestos seleccionados en alguna de las muestras”, explica a SINC María Llompart, co-autora de un estudio que este mes publica la revista Analytical and Bioanalytical Chemistry.

De los 15 compuestos analizados, los científicos encontraron al menos seis en todas las muestras, y en algunos casos concentraciones “tan altas” que superaban los 100 ppb (partes por millón = nanogramos/mililitro). Algunas de las sustancias que aparecieron fueron el salicilato de bencilo, el benzoato de bencilo, el linalol, la cumarina y el hidroxicitronelal.

“La presencia y niveles de estos agentes químicos en las aguas de baño debería ser un motivo de preocupación”, comenta Llompart, “teniendo en cuenta que no es infrecuente que los bebés permanezcan hasta 15 minutos o más jugando cada día en el baño, y que las vías de exposición a estos y otros ingredientes químicos no sólo es por absorción dérmica, sino también por inhalación, y a menudo por ingestión, intencionada o no”.

Nuevo método para detectar fragancias

La detección de los alérgenos ha sido posible gracias a la gran sensibilidad del método, que aplica por primera vez la técnica de la microextracción en fase sólida (SPME, por sus siglas en inglés) a la determinación de ingredientes de cosméticos y productos de aseo infantiles. Esta técnica permite concentrar y aislar componentes químicos de una muestra adsorbiéndolos a unas fibras con un determinado recubrimiento.

Los investigadores también han empleado la cromatografía de gases para separar los compuestos, y la espectrometría de masas para identificar y medir la abundancia de cada una de las fragancias.

La normativa europea establece que la presencia de estas sustancias se debe indicar en la etiqueta del producto siempre que su nivel sobrepase un cierto valor (0.1 ó 0.01 %, según el tipo de compuesto), pero algunas asociaciones consideran estos límites demasiado tolerantes, especialmente en aquellos destinados a la higiene y cuidado de los bebés y de los niños.

Referencia bibliográfica:

J. Pablo Lamas, Lucia Sánchez-Prado, Carmen Garcia-Jares y María Llompart. “Solid-phase microextraction gas chromatography-mass spectrometry determination of fragrance allergens in baby bathwater”. Analytical and Bioanalytical Chemistry 394 (5): 1399-1411, julio de 2009.

Fuente: SINC

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