España pierde cada año más del 3% de praderas marinas

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La pesca de arrastre, la construcción de puertos y marinas, y los vertidos son las principales causas de la pérdida de praderas marinas en España. Según el último informe de la organización de conservación marina Oceana, en colaboración con la Fundación Banco Santander, España cuenta con más de 100.000 hectáreas de estos hábitats, pero pierde cada año entre un 3% y un 5% de su superficie.

Desde hace tres años, Oceana y la Fundación Banco Santander trabajan para restaurar las praderas marinas y pedir la protección de Punta Entinas-El Sabinar (Almería). El equipo ha puesto en marcha un proyecto para regenerar las zonas degradadas en la zona cercana a Roquetas del Mar, ha desarrollado un plan de recogida y ha sembrado semillas de la planta marina Cymodocea nodosa, conocida como “prado del caballito de mar”.

Los resultados demuestran que las medidas de regeneración de ecosistemas dañados sólo son positivas cuando se realizan dentro de un plan de protección. En caso contrario, la capacidad de recuperación es menor al 2,5% de la superficie original, cuando sería diez veces superior en una zona protegida. A esto se añade el siguiente dato: España pierde cada año praderas marinas por valor de 60 millones de euros.

“Invertir en conservación es 500 veces más barato que en recuperación. Restaurar diez hectáreas tiene un coste medio de 7,2 millones de euros, lo que costearía la vigilancia y protección de un área de 5.000 hectáreas durante siete años”, ha declarado Xavier Pastor, director ejecutivo de Oceana en Europa. “Además, es imposible recuperar una zona degradada si antes no se acaba con lo que provoca este deterioro: pesca de arrastre, extracción de arena, prospecciones petrolíferas y mineras, acuicultura, turismo masivo, construcciones en el litoral, etc”, ha añadido Pastor.

Una nueva zona protegida

Según Oceana, el área de Punta Entinas-El Sabinar, que representa en torno a 10.000 hectáreas, debe ser declarada como zona protegida para conservar tres hábitats muy sensibles y de gran importancia para el ecosistema marino: las praderas de fanerógamas marinas, el maërl y los arrecifes de algas rojas.

Oceana ha utilizado robots submarinos, buceadores y buques de investigación para su estudio, que permiten conocer la riqueza biológica de este paraje natural. “La alternancia de hábitats en los que se encuentran hasta tres especies de fanerógamas marinas, junto a arrecifes y rodolitos de algas rojas, convierten al sur de Almería en una zona de alta diversidad biológica”, ha explicado Ricardo Aguilar, director de Investigación y Proyectos de Oceana en Europa.

“Son vitales para la pesca, la protección de las playas, la captura de CO2 y el mantenimiento de la biodiversidad”, ha concluido Aguilar.

Fuente: SINC

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