Antiguos diarios de monjes mejoran las predicciones climáticas actuales

266
0
266

Un equipo de científicos financiado por la Unión Europea se ha servido de antiguos diarios de monjes y de otros documentos históricos para confirmar la precisión de simulaciones climáticas informáticas.

Los resultados, publicados en línea en la revista Nature Genetics, contribuirán a mejorar la precisión de las estimaciones relativas al cambio climático, especialmente en los ámbitos regional y estacional.

Esta investigación recibió apoyo de la UE a través de dos proyectos: CIRCE («Investigación sobre el cambio climático y su impacto: entorno mediterráneo») y ACQWA («Evaluación del cambio climático y su impacto en la cantidad y la calidad del agua»).

En este estudio, los científicos emplearon tres modelos climáticos para simular cambios en el clima durante los últimos quinientos años. Se compararon los resultados de los modelos climáticos con fuentes históricas tales como registros de estaciones meteorológicas, información histórica sobre las cosechas y diarios de monjes. El contenido de los archivos históricos se ajustó bien al resultado de las simulaciones.

Los científicos estaban especialmente interesados en la influencia que tenían en la meteorología, tanto en los ámbitos estacional como regional, factores externos al sistema climático, como la actividad volcánica, los cambios de la temperatura del Sol y el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes de la actividad humana.

Tal como destacan los científicos, «los cambios regionales y estacionales son el aspecto del cambio climático que determina los efectos del calentamiento global en los ecosistemas y en la sociedad».

A pesar de que la influencia de las emisiones de gases de efecto invernadero en el clima de Europa del siglo XX es evidente, algunos científicos pensaban que en los siglos anteriores la influencia de los factores externos fue insignificante.

El estudio reveló que los factores externos ejercieron una gran influencia en el clima europeo a lo largo de los últimos cinco siglos. Esto indica que las emisiones actuales de gases de efecto invernadero probablemente afectarán en gran medida al futuro clima de Europa.

«Nuestro trabajo demuestra que las influencias externas son muy importantes para el clima y que incluso pequeños cambios de factores ajenos al sistema climático tienen efectos considerables», explicó el autor principal del artículo, el profesor Gabi Hegerl de la Escuela de Ciencias Geológicas de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido). «Estos resultados son importantes porque somos capaces de ver el impacto de dichos factores en el ámbito regional.»

Los volcanes ejercen un efecto especialmente notable en el clima a corto plazo; los veranos tras una erupción volcánica suelen ser considerablemente más fríos de lo normal, y los inviernos suelen ser más cálidos. En cambio, al parecer los volcanes no afectan en gran medida a las temperaturas de la primavera y del otoño.

La influencia de los factores externos en el clima es particularmente relevante en invierno y en primavera. Se calcula que desde finales del siglo XVII estos factores representan el 75% del calentamiento invernal observado. El equipo de investigadores destaca que «el calentamiento invernal se puede atribuir en gran medida al forzante radiativo de los gases de efecto invernadero.»

Según los científicos: «Empleamos simulaciones y reconstrucciones de la temperatura terrestre de las estaciones del año de Europa junto con tres modelos climáticos globales para demostrar que las influencias externas sobre el clima, tales como la concentración de los aerosoles volcánicos estratosféricos o de otros gases de efecto invernadero, así como otros efectos causados por el hombre y los posibles cambios de la radiación solar total, han ejercido una influencia considerable en las temperaturas de Europa a lo largo de los últimos cinco siglos».

Además de investigadores de la Universidad de Edimburgo, el estudio contó con la participación de científicos de la Universidad Justus-Liebig de Giessen (Alemania), la Universidad Complutense de Madrid (España) y la Universidad de Berna (Suiza).

El proyecto CIRCE está financiado con 10 millones de euros en el marco del área temática «Desarrollo sostenible, cambio global y ecosistemas» del Sexto Programa Marco (FP6). Este proyecto, que comenzó en 2007 y que está previsto que concluya este año, reúne a investigadores de sesenta organismos diferentes de Europa, Oriente Medio y África.

El proyecto ACQWA, de una duración de 5 años y que comenzó en 2008, está financiado con 6,5 millones de euros de investigación en el marco del área temática de Medio ambiente del Séptimo Programa Marco (7PM). Sus treinta y cinco miembros provienen de Europa y Sudamérica.

Fuente.- CORDIS

Comentarios