AEAS inaugura sus XXXI Jornadas en Cartagena

197
0
197

La Alcaldesa de Cartagena, Pilar Barreiro, y el Presidente de AEAS, Roque Gistau, inauguraron ayer las XXXI Jornadas de la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS), que estrenan el nuevo Auditorio- Palacio de Congresos de la ciudad.

Las Jornadas AEAS congregan a empresas, instituciones y expertos para debatir sobre la problemática actual de la gestión del ciclo integral del agua. En este marco, se desarrolla paralelamente el Salón Tecnológico del Agua, un escaparate para presentar las últimas innovaciones sobre sistemas, equipos y productos relacionados con el sector.

Roque Gistau, Presidente de AEAS, señaló que:

España cuenta con unos servicios de agua de primera línea, equiparables a los mejores del mundo. Las empresas de abastecimiento y saneamiento de nuestro país utilizan las mejores tecnologías disponibles y avanzan cada día en proporcionar mejor servicio a los ciudadanos, que entienden la necesidad de una gestión sostenible del agua pero que deben asumir que ello conlleva un mayor esfuerzo económico que debe ser repercutido en el precio. Para AEAS El objetivo es siempre prestar el mejor servicio, sea la gestión pública o privada”.

El precio del agua, la situación de la desalación en España, la sostenibilidad, la calidad de nuestros servicios de agua y su ciclo integral, la importancia de los nuevos canales de Internet en la relación entre los operadores de los servicios de agua y el ciudadano-cliente, los planes de gestión global del riesgo sanitario del agua de consumo o el nuevo plan de infraestructuras hidráulicas de Cartagena serán algunos de los temas que se tratarán en esta XXXI edición de las Jornadas de la Asociación Española de Abastecimientos de Agua y Saneamiento (AEAS).

Aeas facilitó ayer algunos datos relevantes sobre el sector del agua en España:

Un sector básico para el desarrollo social

El sector del agua en España emplea a 45.000 personas y factura directamente 4.600 millones de euros. El país está cubierto por 140.000 km. de redes de canalización que suponen algo así como tres vueltas y media a la Tierra.

Los abastecimientos urbanos suministran unos 4.500 millones de m3 de agua al año, equivalentes a unos 250 litros por ciudadano al día, incluyendo consumos domésticos, industriales, comerciales y otros usos públicos.

El consumo doméstico es de 130 litros por habitante al día. Contamos con una capacidad de distribución en los depósitos de 21 millones de m3, el consumo de dos días de suministro. En España el origen del recurso es un 73% de aguas superficiales, un 20% de aguas subterráneas, un 4% de manantiales y un 3% de agua desalada.

Precio del agua

Una familia española solo gasta de media 0,60€ de cada 100 de su presupuesto en el recibo de agua. Los españoles pagamos un 470% más en servicios telefónicos que en el servicio de agua, que incluye todo el ciclo. Un ejemplo de lo barato que nos resulta el agua lo encontramos en que con lo que nos cuesta una caña de cerveza pagamos casi tres días de consumo de servicio de agua. Es más, con una moneda de 1 céntimo de euro en España de media podemos comprar casi 7 litros de agua.

La tarifa media para uso doméstico en España, según la Encuesta de Tarifas 2010 es 1,45€/m3. En ese mismo período el mismo m3 de agua costaba en Copenhague 6,42€, en París 2,99€ y en Londres 2,32, mientras en alguna ciudad española se pagaba a 0,83€ y en La Región de Murcia el ciudadano desembolsaba 2,37€ por m3 de agua.

Según la nueva encuesta de Tarifas 2010, realizada por AEAS y la Asociación Española de Empresas Gestoras de los Servicios de Agua a Poblaciones (AGA), el año pasado el precio medio para el usuario doméstico fue de 1,45 €/m3, lo que supone un aumento del 3,6% sobre el valor en 2009.

Existen diferencias entre zonas geográficas que obedecen a factores de disponibilidad, calidad, proximidad de los recursos hídricos, procesos, técnicas y costes necesarios para la potabilización y depuración del agua. De la evolución en los últimos años puede inferirse que el porcentaje de precio correspondiente al servicio de saneamiento va ganando peso en el total.

Cuarenta años se cumplen ya de las primeras desaladoras españolas

Cuatro décadas después de que la desalación se introdujera en España, nuestra capacidad de producción anual se eleva a 1.100 hm3 -con un 70% de agua desalada de mar y un 30% de aguas salobres-, y nos sitúa en el tercer lugar mundial. La utilización de este tipo de recurso se ha expandido en dos ámbitos. Por un lado, las plantas de iniciativa pública, de tamaño mediano y grande, representan el 80% de la capacidad total -del que a su vez el 80% ha sido promovido por la Administración estatal-, y son principalmente de agua de mar; inicialmente el usuario único ha sido el abastecimiento, pero posteriormente se ha ampliado a la agricultura. Por otro lado, las plantas de iniciativa privada, predominantemente de tamaño pequeño y agua salobre, tienen como usuario, además de los anteriores, los sectores hotelero, industrial y energético.

Tras un proceso de ampliación territorial progresiva, las más de 700 plantas existentes -si bien el 90% de la capacidad total está concentrada en un centenar- se distribuyen fundamentalmente por Canarias, Baleares y el litoral mediterráneo peninsular -Cataluña, Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía-, además de algunas Comunidades Autónomas del interior en las que se tratan aguas salobres. Aunque en las dos primeras décadas las plantas utilizaban diferentes tecnologías de evaporación, éstas se encuentran prácticamente fuera de servicio; ahora, la tecnología ampliamente dominante es la de ósmosis inversa, con algunas plantas de electrodiálisis para aguas salobres. Así se ha conseguido una mejora impresionante de la eficiencia energética, pues los consumos se han reducido desde los 40 y 50 kwh/m3 de las primeras plantas hasta los actuales 3 ó 3,5.

La reducción paralela de los costes de producción -hoy en torno a los 0,70 €/m3 en plantas de gran tamaño, incluida amortización y explotación- ha convertido a la desalación en un recurso competitivo con las aguas superficiales y subterráneas en las zonas con problemas de escasez y sequía que requieren una seguridad plena de suministro -en cantidad y calidad- para el abastecimiento urbano y actividades económicas prioritarias como el turismo o la agricultura mediterránea de mayor valor añadido. Por ello, por su contribución a una gestión hídrica más sostenible ambientalmente -por un lado la desalación reduce la sobreexplotación de ríos y acuíferos, y por otro, no produce impactos significativos- y por su carácter modular -que permite flexibilizar el ajuste de oferta y demanda-, la desalación constituye en España un recurso estratégico plenamente incorporado a la planificación de las Administraciones hidráulicas.

Comentarios