Evolución en internet de los derechos humanos al agua y al saneamiento

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  • Evolución internet derechos humanos al agua y al saneamiento

Sobre el blog

Alberto Guijarro Lomeña
Ingeniero Industrial y Posgrado en Cooperación Internacional. Agua, saneamiento, Agenda ODS, desarrollo, sostenibilidad, RSE.
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Hace 15 años poca gente hablaba del agua como un “potencial” derecho humano, y mucho menos aún del saneamiento. Y sin embargo, actualmente cada vez más estos conceptos se están incorporando a todos los niveles: geográficos, políticos e incluso (muy poco a poco, me temo) en la implementación práctica en actuaciones de entidades públicas, empresariales, sociales y universitarias. Por eso me ha parecido interesante hacer un breve recorrido por el progreso del reconocimiento de estos derechos, acabando por la evolución de este ámbito en internet entre 2008 y 2015.

En primer lugar, aunque sea poco conocido, del derecho al agua se lleva hablando desde hace décadas. En la primera Conferencia de la ONU sobre el Agua, celebrada en Mar del Plata, Argentina, en 1977, se declaró el derecho de todos los pueblos de acceder a agua potable en las cantidades y calidad correspondientes a sus necesidades básicas. En 1994, en la Conferencia de El Cairo sobre Población y Desarrollo, los Estados señalaron que el derecho a un nivel adecuado de vida incluía los servicios adecuados de agua y saneamiento.

A partir de entonces, numerosos documentos de la ONU han reiterado la necesidad de poner en la agenda del desarrollo el acceso al agua potable, como la Conferencia sobre Medio ambiente y Desarrollo, la Declaración de Rio (1992), la Conferencia de Población en el Cairo (1994) y la Conferencia sobre Asentamientos Humanos Hábitat (1996). También los planes de acción de las principales conferencias de la ONU de la década de 1990 describían al agua como un factor clave para superar el hambre y la pobreza y a la escasez de agua como uno de los mayores obstáculos del desarrollo.

En el año 2000 la Declaración del Milenio de la ONU incluía entre los Objetivos del Desarrollo del Milenio (ODM) lograr reducir a la mitad, para el año 2015, la proporción de personas que no tenía acceso a agua potable y saneamiento.Pero fue en el año 2002 cuando las Naciones Unidas reconocieron explícitamente el acceso al agua y saneamiento como derecho humano, en la Observación General nº 15, “El derecho al agua” del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales del Consejo Económico y Social de las NNUU. En ella se señalaba que el derecho al agua se encuadra claramente en la categoría de las garantías indispensables para asegurar un nivel de vida adecuado. El derecho humano al agua se consideraba indispensable para vivir dignamente y como condición previa para la realización de otros derechos humanos, y suponía un paso adelante en la defensa y exigibilidad del derecho al agua y al saneamiento y en el cumplimiento de los compromisos de los países que habían ratificado el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

En esta misma línea, en el año 2006 la Subcomisión de Promoción y Protección de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas adoptó las Directrices para la realización del derecho al agua potable y saneamiento (más conocido como las Directrices de la Subcomisión), que seguían la línea definida por la Observación General nº 15, pero establecían disposiciones más claras y específicas sobre la definición de saneamiento y sus componentes.

En 2008, a iniciativa de España y Alemania, el Consejo de Derechos Humanos creó el cargo de Experta Independiente sobre la cuestión de las obligaciones relativas al acceso al agua y al saneamiento, que recayó en Catarina de Albuquerque, cuyo mandato consistía en aclarar más aún la naturaleza y contenido de esas obligaciones. En 2011 pasó a llamarse Relatora especial sobre el derecho humano al agua y saneamiento, introduciendo el reconocimiento del derecho en el cargo.

En julio de 2010 una resolución de la Asamblea General [1] reconocía el derecho al agua potable y al saneamiento como derecho esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos. Más adelante, el Consejo de Derechos Humanos afirmó este reconocimiento en otra resolución de septiembre 2010[2], señalando que es un derecho que se deriva del derecho a un nivel adecuado de vida: “el derecho humano al agua y al saneamiento se deriva del derecho a un nivel de vida adecuado, y está indisolublemente asociado al derecho al más alto nivel posible de salud física y mental, así como al derecho a la vida y a la dignidad humana”.

Ambas constituían pasos culminantes por visibilizar este derecho en el marco internacional, y uno de los aspectos más significativos que estas resoluciones introducían era resaltar el derecho al saneamiento, que tradicionalmente se había visto relegado a un segundo plano respecto del derecho al agua.

En 2013 se aprobó una nueva resolución de la Asamblea, por consenso [3], y a finales de 2015 ésta estableció que los derechos al agua y al saneamiento están estrechamente relacionados, pero tienen características distintas que justifican su tratamiento por separado.

Con todo, me ha parecido interesante analizar la evolución de los derechos al agua y al saneamiento en internet, para lo cual he realizado búsquedas exactas en Google en español de los siguientes términos entre el 1 de enero de 2008 y el 31 de diciembre de 2015:

  • "derecho humano al agua"
  • "derecho humano al agua y saneamiento"
  • "derecho humano al agua y al saneamiento"
  • "derecho humano al saneamiento"

Como puede observarse en la figura anterior:

  • Los derechos humanos al agua y al saneamiento han tenido una evolución creciente en todo el periodo
  • El derecho al agua era una entrada con unos pocos cientos de resultados en 2008 (349), pero en 2015 multiplicaba casi por 20 los resultados (6.590).
  • El derecho al saneamiento en 2008 no tenía ningún resultado, y aunque ha ido creciendo (en 2015 tuvo 114 entradas), siempre ha estado muy por debajo del derecho al agua. Quizá la consideración de 2 derechos diferenciados a finales de 2015 y los 2.400 millones de personas que siguen sin acceso a saneamiento mejorado impulsará un mayor interés por el mismo.
  • Igualmente, también el derecho al agua sobresale muy por encima de búsquedas combinadas del "derecho humano al agua y (al) saneamiento", a pesar de la importancia de trabajar de forma integral (aunque diferenciada) ambos derechos.

¿Y en iAgua?. Pues la evolución es similar, con apenas resultados antes de 2010 frente a más de 100 (entre noticias, posts, etc.) en 2015.

Más interés… esperemos que sea un reflejo de más resultados en la práctica.



[1] Resolución A/RES/64/292

[2] Resolución A/HRC/15/L.14

[3] Resolución 68/157, de 18 de diciembre de 2013

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