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¿A quién le importan los retretes?

  • ¿ quién importan retretes?

Sobre el blog

Alberto Guijarro Lomeña
Ingeniero Industrial y Posgrado en Cooperación Internacional. Agua, saneamiento, Agenda ODS, desarrollo, sostenibilidad, RSE.

Es una buena pregunta a hacerse hoy, 19 de noviembre, Día Mundial del Saneamiento: ¿A quién le importan los retretes?

Pensándolo bien, seguramente a todo el mundo, pero seguro que a nadie más que a los 3.600 millones de personas que carecen en el mundo de uno que funcione correctamente.

Así arranca este año la campaña del Día Mundial del Saneamiento de Naciones Unidas.

3.600 millones de personas: ¡casi la mitad de la población mundial! que carece de servicios de saneamiento gestionados de forma segura. Y casi 500 millones de personas practican la defecación al aire libre. (En este informe del Joint Monitoring Program de la OMS y Unicef tenemos más datos)

También nos recuerda que basta con que algunas personas de una comunidad no dispongan de retretes adecuados para que la salud de toda ella esté en peligro.

El saneamiento deficiente contamina las fuentes de agua, los cultivos y produce enfermedades que, aunque parezca increíble en pleno siglo XXI, pueden llevar a la muerte.

Este año, con el lema de la campaña "Valoremos los retretes" Naciones Unidas insiste en que los sistemas de saneamiento están infrafinanciados, mal gestionados o descuidados en muchas partes del mundo, y esto conlleva consecuencias terribles especialmente para las personas más pobres y marginadas.

Y sin embargo, las ventajas de invertir en saneamiento adecuado son inmensas. Para las mujeres y las niñas, sistemas adecuados en su hogar, en la escuela y en el trabajo les facilitan centrarse en el desarrollo de su potencial. Les proporcionan dignidad, privacidad y seguridad, por ejemplo durante la menstruación y el embarazo.

Además, la inversión en saneamiento se recupera con creces ya que se estima que por cada dólar utilizado en saneamiento básico se generan hasta 5 dólares como consecuencia del ahorro en gastos médicos y la mejora de la productividad, así como por los puestos de trabajo que se generan en el conjunto de la cadena del saneamiento.

Pero, lamentablemente, estamos aún muy lejos de alcanzar el acceso universal al saneamiento seguro en 2030. Según la OMS y UNICEF, para conseguirlo haría falta cuadruplicar los ritmos de avance global actuales, mientras que específicamente en Países Menos Adelantados habría que multiplicarlos por 15.

Hace falta más y mejor inversión en saneamiento que haga realidad un derecho humano reconocido por Naciones Unidas.

Valoremos los retretes.

 

Este post se ha realizado en el marco de un proyecto financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo que se lleva a cabo en la región de Podor en Senegal.