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Sobre el blog

Alejandro Beivide
Director de Transformación Digital y Sistemas de Control de Acciona. Infraestructuras. PDD-E-2018 IESE Business School. Ingeniero en Automática y Electrónica Industrial. Master en Energías Alternativas y Eficiencia Energética

Volátiles, inciertos, complejos y ambiguos son muchos de los momentos que nos está tocando vivir hoy en día. Nuestra planificación de vida, personal y profesional se ve alterada de manera continua porque el entorno es muy incierto y cambiante. Pero eso no debería ser un problema. Si algo tiene el ser humano es capacidad de adaptación, lo que quizás nos cueste es que el cambio hoy en día es muy rápido y nos enfrentamos a muchas incertidumbres de manera muy rápida y difusa. Esto es el entorno VUCA, el que nos ha tocado vivir y por tanto en el que tenemos que dar lo mejor de nosotros y ser capaces de estar preparados para afrontarlo con desempeño y agilidad.

VUCA es el acrónimo en inglés de los conceptos definidos por sus iniciales, “volatilidad (V)”, “incertidumbre (U)”, “complejidad (C)” y “ambigüedad (A)”. La palabra en sí está tomando mucha importancia hoy en día ya que representa un estado en el que se deben de potenciar las capacidades de respuesta, adaptación y planificación de las personas y las organizaciones. 

Trabajar en un entorno VUCA puede decirse que es sinónimo, hoy en día, de la actitud resiliente a las adversidades continuas

Si bien estos conceptos afectan a todos los estados de la vida, podemos centrarlos en su impacto en las organizaciones y la estrategia empresarial.

El concepto volatilidad se enmarca en el adjetivo de ser Volátil, que viene a representar, según la RAE, la capacidad de ser mudable, cambio constante e inestabilidad. Para una organización o el impacto del mercado y la sociedad sobre ella, vendría a ser el impacto y la velocidad del cambio. Un claro ejemplo hoy en día es la volatilidad de los mercados bursátiles. Un riesgo continuo a la vez que una gran oportunidad.

La definición más concreta de incertidumbre es la sensación de falta de predictibilidad y certeza. Aplicado al entorno empresarial nos define un mercado en el que la “sorpresa” es tan factible como imprevisible. Es cuando se demandan sistemas o actuaciones que puedan incluir la incertidumbre en sus análisis y planes de contingencia. El riesgo, como concepto financiero aplica en buena parte a cubrir el espectro de la incertidumbre. Ofertas o propuestas económicas de proyectos y servicios siempre tienen presente esta cobertura para incertidumbre y los riesgos a asumir y a cubrir.

Para hablar de complejidad, debemos de enmarcarlo en un sector, un mercado o simplemente un sentir de cara a afrontar el día a día. Podemos decir que algo es complejo cuando simplemente no tiene una solución directa. El análisis causa-efecto no es directo y posee múltiples vectores de acción que requieren análisis por separado y en conjunto. Es por tanto que un mercado o sector complejo, podría ser aquel sujeto a múltiples restricciones, muchas injerencias, competitivo, de difícil acceso y complicado para mantenerse.

Para terminar de profundizar en el acrónimo, definimos ambigüedad como la dificultad para entender los hechos y las relaciones del entorno en que se producen. En los mercados y en los sectores empresariales esta ambigüedad provoca análisis dispares, estrategias diferentes y que haya amenazas y riesgos que se contemplen de múltiples maneras. Incluso la reacción de las personas está sujeta a una ambigüedad enorme en su capacidad de comprensión y reacción.

Llegados a este punto en que sabemos lo que es trabajar en un entorno VUCA, ¿cómo podemos afrontarlo? Básicamente, con agilidad. 

La velocidad puede ser uno de los remedios principales capaces de atender todas las necesidades de los mercados actuales. Toda dificultad puede ser atendida, en la medida que seamos organizaciones ágiles, dinámicas, abiertas al cambio y que enfrenten los problemas. Todo esto puede ser sinónimo hoy en día de resilientes.

Cuando todo cambia, el que cambia casi siempre gana y el que no cambia, siempre pierde; Marc Vidal

Otra gran característica de las empresas que navegan en estos entornos cambiantes y complejos es la necesidad de anticiparse. Utilizar el análisis del riesgo continuo como una manera de mejora continua. La innovación, los procedimientos ágiles, la capacidad de respuesta sirven para aprovechar oportunidades y conocer sus propias debilidades de manera constante.

Si estamos inmersos en un entorno VUCA no podemos más que afrontarlo. Debemos aceptarlo y dar lo mejor de nosotros como personas y como organizaciones. No se me ocurre otro consejo mejor que, para sobrevivir en un entorno VUCA lo mejor es “fluir” "Be water my friend".

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