Aqualia
Connecting Waterpeople

6 grandes desafíos que el sector del agua planteará a Teresa Ribera

2.385
6
(5)
  • 6 grandes desafíos que sector agua planteará Teresa Ribera
    Teresa Ribera para iAgua Magazine 18 (Pablo González-Cebrián)

Sobre el blog

2385

Personalidades

Era la candidata que reunía más consenso y finalmente ha sido la elegida. Tras la sorprendente y fulminante moción de censura que ha llevado a Pedro Sánchez a la Moncloa, Teresa Ribera se va a convertir en una 'superministra' con un poder nunca conocido en España. Su departamento de Transición Ecológica de la Economía aunará las competencias de Medio Ambiente, Energía y Cambio Climático, divididas en la última legislatura entre el MAPAMA de Isabel García Tejerina y el MINETAD de Álvaro Nadal.

Teresa Ribera es, sin lugar a dudas, una de las mayores expertas de España en el campo del medio ambiente, y el nuevo ministerio parece creado a su medida. Licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y diplomada en Derecho Constitucional y Ciencia Política por el Centro de Estudios Constitucionales, pertenece al Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado del que es funcionaria excedente desde 2012 y ha sido profesora asociada del Departamento de Derecho Público y Filosofía de Derecho en la Universidad Autónoma de Madrid.

Su carrera en la administración pública comenzó en el Ministerio de Fomento y continuó entre 2004 y 2008 en el puesto de directora general de la Oficina de Cambio Climático. Tras las elecciones generales de 2008, asumió la secretaría de estado de Cambio Climático en el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente liderado en primer lugar por Elena Espinosa y posteriormente por Rosa Aguilar.

En la reciente entrevista concedida a iAgua Magazine, repasaba así su trayectoria:

"Llegué al cambio climático por casualidad y aquí me quedé. Soy funcionaria por vocación, convencida de que desde las administraciones se puede mejorar la vida de las personas. Me pidieron que participara en el grupo de trabajo europeo sobre el régimen de cumplimiento del Protocolo de Kioto, y a partir de ahí fui descubriendo la trascendencia que el cambio climático tiene en nuestras vidas y los enormes desafíos que tenemos por delante. Después trabajé en muchos aspectos técnicos en la Oficina de Cambio Climático, tuve el privilegio de ser su primera Directora General y posteriormente Secretaria de Estado de Cambio Climático. Todos esos años me permitieron entender bien la dinámica internacional y doméstica, las conexiones entre actores y con otras agendas como la energética, la científica, la biodiversidad, la económica y empresarial, la social... Ahora hace cuatro años que trabajo como directora de un think tank francés especializado en desarrollo sostenible, dedicado a reflexionar y proponer cómo seguir avanzando en asuntos tan importantes como clima y cambio de modelo energético, protección de la biodiversidad y promoción de sistemas agrícolas sostenibles, océanos y gobernanza de la sostenibilidad. Mi función es acompañar a los equipos en la selección y análisis de los temas y perspectivas más relevantes y contribuir a la divulgación de las propuestas."

El discurso de Teresa Ribera como Secretaria de Estado (2008-2011)

Ribera centró su labor en esta legislatura en la necesidad de acelerar el cambio del modelo de desarrollo para promover una economía más verde y sostenible que permitiera alcanzar el objetivo de cumplir con los compromisos del Protocolo de Kioto y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. En un contexto de dura crisis económica, Ribera apelaba a aprovechar las reformas necesarias para la recuperación

Invertir en políticas de cambio climático, ahorro y eficiencia, así como en energía limpia es invertir en competitividad presente y futura, lo cual ayudará al cambio estructural de nuestro modelo energético y desarrollo económico fuertemente dependiente de exterior

Esta intervención en el Congreso Nacional de Medio Ambiente (CONAMA) de 2010 es un buen resumen de su discurso:

Fue durante esta etapa cuando se especializó en la negociación internacional sobre cambio climático, convirtiéndose en la cara más reconocible de las delegaciones españolas y en una auténtica referencia para la comunidad mundial. En esta entrevista demostraba su dominio en la materia:

Teresa Ribera no destacó tanto en el ámbito de las políticas de agua. Fue Josep Puxeu, desde su puesto como Secretario de Estado de Medio Rural y Agua, el encargado de afrontar, entre otras cuestiones, una fuerte sequía que llevó a situaciones límite como el abastecimiento a la ciudad de Barcelona. Fue también la legislatura en la que comenzó el declive en la inversión en infraestructuras hidráulicas y en la que Bruselas puso a España en su punto de mira por los retrasos en el cumplimiento de Directivas europeas de depuración o planificación hidrológica.

Si nos retrotraemos a julio de 2008, podemos encontrar a Teresa Ribera inaugurando la Semana Temática de la Tribuna del Agua de la Expo de Zaragoza dedicada al cambio climático y el agua:

Debemos integrar políticas de gestión de recursos hídricos y cambio climático. Para ello la reordenación de los recursos financieros y transferencia de tecnologías a países en desarrollo no solo deben estar vinculadas a las políticas de mitigación sino también a las políticas de adaptación, muy especialmente a las de gestión de recursos hídricos

Y en la entrevista concedida a iAgua Magazine 18 respondía así a una pregunta sobre las principales lecciones aprendidas en materia de agua durante su etapa como Secretaria de Estado:

Hay dos lecciones clave: la primera es que no se puede hacer demagogia con el agua; y la segunda es anticipar, anticipar y anticipar. Creo que fueron los años en los que se hizo patente el inmenso error que supone hacer demagogia política con el agua. Es un bien escaso y precioso y considerar que la oferta de agua ha de ser gestionada para satisfacer una demanda sin límite es irreal. Los problemas del agua son muchos y variados, algunos asociados a los impactos del cambio climático, los más a malas prácticas, a abusos, a deficiencias y pérdidas en las infraestructuras de transporte. Mis colegas intentaron cumplir con los requerimientos de la Directiva Marco del Agua, pensar en términos ecológicos y de gestión de la demanda, asegurar la posibilidad de tener aportaciones adicionales vía desaladoras e impulsar los planes de saneamiento, depuración y eficiencia en el regadío. No siempre todos veíamos las cosas del mismo modo y no siempre era fácil llegar a una conclusión compartida.

Nada es perfecto todavía y algunas cosas han empeorado. Las presiones para lograr mayores volúmenes de trasvases, el atractivo de obras con poco sentido o la poca racionalidad con la que se abordan muchos de estos debates siguen siendo dificultades importantes por resolver. Confío en que el mensaje principal haya llegado a todas partes y no cometamos el error de volver a creer ingenuamente en el crecimiento ilimitado del consumo.

España debe contar con escenarios hidroclimáticos; debemos esforzarnos por evaluar y planificar correctamente, por mantener su valor ecológico, reducir drásticamente las aportaciones de contaminantes, hacer un uso eficiente, depurar y reciclar adecuadamente, mejorar su política de precios y recuperación de costes y asegurar, a través de técnicas como la desalación, la posibilidad de disponer aportaciones extraordinarias para supuestos de necesidad.

El PP y la "herencia recibida"

El PP llegó al Gobierno en 2011 y situó a Miguel Arias Cañete como Ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. El actual Comisario europeo encabezó un durísimo discurso que calificaba de "nefasta" la herencia socialista en política de aguas.

  • “La situación nos ha obligado a hacer una profunda reflexión y replantearnos las políticas desarrolladas por el anterior gobierno, para empezar a diseñar medidas adecuadas y eficientes."
  • "Particularmente preocupante es el sistema de las desaladoras, que estaba llamado a sustentar el abastecimiento para consumo humano y riego agrícola a lo largo de la costa mediterránea."
  • "El plan de desaladoras suponía la construcción de 51 instalaciones y este momento 17 están en explotación y 15 en construcción. Se han invertido 1.664 millones de euros y, en estos momentos, precisamos de otros 762 millones de euros más, si queremos que las 32 desaladoras iniciadas estén operativas."
  • "La ejecución del Plan Nacional de Calidad de las Aguas está tan retrasada que ha dado lugar a dos procedimientos sancionadores: uno por depuración de aguas residuales en zonas clasificadas por la Directiva como normales, y, otro, en zonas clasificadas como sensibles".
  • "De los 25 planes hidrólogicos de cuenca, sólo se ha culminado el de Cataluña. Los demás planes todavía no están aprobados. Por ese motivo, la Comisión Europea ha presentado una demanda contra España en el Tribunal de Luxemburgo por incumplimiento en dos puntos relevantes: el plazo de aprobación y la realización de un proceso de participación pública.”

En el primer número de iAgua Magazine, Arias Cañete atacaba de forma contundente la gestión del Gobierno de Zapatero: "La situación con la que nos encontramos superaba negativamente cualquier previsión, si bien con muchísimo trabajo, esfuerzo y diálogo estamos superando este escenario".

Casi 7 años después, la mayoría de los retos siguen pendientes. Las desaladoras españolas están infraexplotadas, el Plan Nacional de Calidad de las Aguas sigue siendo, en buena medida, papel mojado, y el Pacto Nacional del Agua, elemento central del discurso del Gobierno en los últimos años, está muy lejos de alcanzarse. Quizás ha sido en el ámbito de la planificación hidrológica a escala de cuenca en el que se han hecho los deberes y la mayoría de demarcaciones españolas están en los tiempos que marca la Directiva Marco del Agua.

Los retos 

1.- Acertar en los nombramientos en puestos clave

Es el momento de que la gobernanza del agua esté en manos de los mejores

Es sin duda el hito más cercano en el tiempo. Probablemente tras el Consejo de Ministros que se celebrará este viernes iremos conociendo a los Secretarios de Estado y posteriormente al Director General del Agua y a los presidentes de Confederaciones Hidrográficas y empresas públicas como Acuamed y Acuaes. El sector del agua espera expectante y desea nombramientos de personas que conozcan la problemática a la que se van a enfrentar. España dispone de cuadros perfectamente formados en todas la áreas de gestión del agua, así como un enorme capital humano en el sector privado. Es el momento de que la gobernanza del agua esté en manos de los mejores.

2.- Lograr mayorías para la Planificación Hidrológica

El equipo de Ribera no debería dejar caer en saco roto el esfuerzo realizado por la administración saliente para llegar a un Pacto Nacional del Agua

De las 25 Demarcaciones Hidrográficas españolas, 17 tienen aprobado su Plan Hidrológico para el segundo ciclo de planificación (2015-2021) establecido por la Directiva Marco del Agua. Son las 11 demarcaciones intercomunitarias, cuya competencia recae en la Administración Central; la demarcación hidrográfica del Cantábrico Oriental, con competencias compartidas entre la Administración Central y la Comunidad Autónoma del País Vasco; y 5 demarcaciones intracomunitarias, en las que la competencia de elaborar el plan recae en las Comunidades Autónomas de Andalucía (tres planes), Islas Baleares y Galicia. Los 8 planes pendientes corresponden a las demarcaciones intracomunitarias (de competencia autonómica) del Distrito de Cuenca Fluvial de Cataluña y de las 7 demarcaciones canarias (una por cada isla).

Por su parte, el Plan Hidrológico Nacional en vigor (al que corresponde la resolución de las discrepancias entre los distintos planes de demarcación) se aprobó mediante la Ley 10/2001, de 5 de julio, siendo modificado posteriormente por la Ley 53/2002, de 30 de diciembre, la Ley 62/2003, de 30 de diciembre, el Real Decreto-Ley 2/2004, de 18 de junio, y la Ley 11/2005, de 22 de junio. 

El MAPAMA de García Tejerina ha apostado con fuerza por un Pacto Nacional del Agua, convirtiéndolo en el eje de su política de agua. Así lo explicaba la Directora General del Agua, Liana Ardiles, en la presentación de iAgua Magazine 14:

Para lograr dicho Pacto, el MAPAMA mantuvo más de un centenar de reuniones con con unos 600 representantes de comunidades autónomas, municipios, usuarios de agua, regantes, ONG, organizaciones sindicales, empresariales, agrarias, colegios profesionales o universidades. Como resultado de estos trabajos, el Gobierno lanzó en marzo de este año una propuesta de Pacto del Agua que contemplaba entre otras medidas:

  • Resolver el déficit de inversión en infraestructuras de saneamiento y depuración” que afectan a los servicios urbanos incluyendo la renovación del importante parque de instalaciones existentes.
  • Acometer “transferencias” de agua “entre distintos ámbitos para mejorar las garantías de suministro".
  • Una auditoría continua para poder verificar el cumplimiento efectivo de las obligaciones de España con la UE dentro de la directiva del Agua.
  • La creación de un nuevo tributo ambiental para incluir los costes ecológicos del agua.
  • La instalación de contadores inteligentes en los hogares españoles para “hacer un control efectivo del agua empleada”.
  • La eliminación de pozos ilegales.
  • Potenciar las campañas de concienciación y educación ambiental destinadas a fomentar un uso más sostenible del agua.

Nos encontramos, sin duda, ante un gran esfuerzo que el nuevo equipo de Ribera no debería dejar caer en saco roto. Este borrador es un buen punto de partida para alcanzar un amplio consenso que debe involucrar a una amplia mayoría política y territorial.

3.- Cambiar la tendencia de la inversión en Infraestructuras

Es imprescindible poner las bases para cambiar esta tendencia y volver a invertir en agua

El sector del agua en España fue uno de los que sufrió con mayor virulencia los efectos de crisis económica desatada en 2008. Desde entonces, la inversión en los Programas Presupuestarios estatales más representativos: el 452A, dirigido a la Gestión e infraestructuras del agua y el 456A centrado en la Calidad del Agua, se ha desplomado: de los 2.600 millones de euros de 2007 a los 1.400 de 2018. Gonzalo Delacámara, Director Académico del Foro de la Economía del Agua lo explicaba de esta forma:

Las implicaciones son tremendas y las consecuencias se dejan notar ya en un descenso en la eficiencia de las redes de agua y el deterioro de infraestructuras como las presas y las depuradoras. Por otro lado, las empresas españolas han acelerado su internacionalización y para muchas de ellas el mercado nacional es prácticamente residual (entre el 5 o el 10% de su facturación). Aunque todo apunta a que este ejercicio se abordará con los Presupuestos apoyados por el Gobierno anterior, es imprescindible poner las bases para cambiar esta tendencia y volver a invertir en agua.

4.- Centrar en la eficiencia el debate sobre la gestión del ciclo urbano del agua

Trabajar en la creación del largamente demandado organismo regulador del agua en España sería sin duda un buen comienzo

España ha vivido años convulsos en los que el debate sobre la gestión de los servicios del agua ha sido bronco y, en general, poco constructivo. El foco en la disyuntiva Gestión Pública-Gestión Privada ha opacado las necesarias reflexiones sobre la eficiencia de los servicios o la necesidad de una política de recuperación de costes que incremente la sostenibilidad financiera de los servicios. La tensión política ha llevado a que España (y, particularmente Cataluña) se convirtiera en "culpable" del 'profit warning' sobre sus beneficios que lanzó Suez a comienzos de 2018. Tras anunciar un descenso de un 28% respecto a las ganancias percibidas un año antes, el gigante francés destacaba en su análisis la pérdida del contrato de Valladolid y el "incremento en los gastos relativos a estudios técnicos y comunicación y los costes legales para defender el modelo PPP en España". 

Es cierto que el debate sobre "remunicipalización" ha bajado de intensidad. No se ha rescatado ninguna concesión en activo y lo que si ha sucedido, aunque en pocos casos, es que algunas administraciones concesionarias han decidido, al finalizar los contratos, asumir la gestión directa de los servicios. Los casos más destacados han sido los de Valladolid (con la alcaldía de Óscar Puente, peso pesado del actual PSOE) y Terrasa.

Trabajar en la creación del largamente demandado organismo regulador del agua en España sería sin duda un buen comienzo. La nueva administración del agua enviaría un mensaje claro de que los servicios deben ser valorados y exigidos por su calidad y eficacia y no por cuestiones ideológicas.

5.- Apostar por la Economía Circular y la Reutilización de Agua

La apuesta contundente por fomentar la economía circular será uno de los ejes de la política del nuevo gobierno

Vivimos un momento decisivo en el que la economía circular se está imponiendo como alternativa al actual modelo de producción y consumo. La creciente preocupación social y política por la sostenibilidad de nuestro estilo de vida ha hecho que, cada vez con más fuerza, se promueva la adopción de medidas que contribuyan a "cerrar el ciclo de vida" de los productos, los servicios, los residuos, los materiales, el agua y la energía.

El sector del agua, por su propia naturaleza circular, es pionero y ejemplar en este tipo de actuaciones, pero campos como la reutilización tienen aún un enorme potencial de crecimiento. De hecho, el borrador de la Estrategia Española de Economía Circular (que salió a información pública a principios de 2018) confiere una importancia particular al fomento de la reutilización del agua, para lo cual propone diversas actuaciones a fin de eliminar las barreras normativas existentes, la difusión de los beneficios del reaprovechamiento del agua, así como su fomento a través de líneas de investigación y financiación.

El decimonoveno número de iAgua Magazine analizará en detalle la situación actual en términos de agua y economía circular y como este cambio de paradigma va a hacer al sector más eficiente y sostenible. Conoceremos en detalle las propuestas legislativas de la Comisión Europea, el Gobierno de España y diversas Comunidades Autónomas, que están apostando con fuerza por importantes actuaciones en este ámbito. Asimismo, hablaremos con líderes empresariales que nos mostrarán los últimos proyectos en materia de reutilización de agua o eficiencia energética. 

Estoy convencido de que la apuesta contundente por fomentar la economía circular será uno de los ejes de la política del nuevo gobierno.

6.- Adaptar la gestión del agua a la realidad del Cambio Climático

La Ley de Cambio Climático, que se le atragantó al gobierno del PP, sería la mejor respuesta

Nos encontramos sin lugar a dudas ante la gran especialidad de Teresa Ribera y su círculo más cercano. La nueva ministra daba buena muestra de su conocimiento de las implicaciones del cambio climático en el ciclo del agua en la reciente entrevista concedida a iAgua Magazine:

El agua es uno de los elementos críticos en escenarios de cambio climático, tanto por lo que afecta a la disponibilidad del recurso en sí mismo, en calidad y cantidad; como por la incidencia indirecta que ejerce en otros muchos aspectos: impactos en ecosistemas, en sistemas agrarios, en infraestructuras construidas... Genera un efecto en cadena: físico y químico en primer lugar; en los ecosistemas a continuación y en las estructuras económicas y sociales inmediatamente después.

Todavía no sabemos bien cómo puede afectar el cambio climático al régimen de lluvias. ¿Lloverá menos o lloverá más? Sí sabemos que puede llover más o menos lo mismo en promedio pero repartido de forma distinta... lluvias torrenciales seguidas de grandes sequías, por ejemplo. Sabemos también que el incremento de la temperatura altera las variables de evaporación y de consumo. Sabemos que puede verse afectada la disponibilidad y la demanda y sabemos que pueden producirse tensiones en torno al acceso al agua o grandes catástrofes consecuencia de inundaciones o grandes tormentas. Por tanto, nos conviene entender, observar y anticipar; preparar las infraestructuras adecuadas para un uso eficiente, para resistir parámetros climáticos distintos, a veces extremos.

2015, 2016 y 2017 han sido los años más cálidos desde que, en 1880 empezaron a registrarse estos datos. Pero las temperaturas solo cuentan una pequeña parte de la historia. La frecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos se ha intensificado en muchos países del mundo, provocando ingentes costes económicos y un estancamiento de los índices de desarrollo como consecuencia los ciclones tropicales, inundaciones o sequías..

España no es ajena a estas claras señales de la continuidad del cambio climático a largo plazo. Aunque aliviada por el lluvioso comienzo de 2018, nuestro país cerró 2017 con todas las alarmas encendidas por una sequía que venía fraguándose desde 2014. Las graves consecuencias en sectores como la agricultura o la energía elevaron el debate sobre el clima y el agua en nuestra sociedad y convirtieron las respuestas políticas en una necesidad demandada desde amplios sectores. 

Ramiro Angulo, Director de Agua en Alta de SUEZ Spain, José Gabriel Lumbreras (director Técnico de Zona I de Aqualia,  Eduardo Echeverría, Secretario Técnico del Comité Español de Grandes Presas (SPANCOLD), Fernando López Vera, Presidente de la Fundación Fomento y Gestión del Agua. y Eduardo Perero, Responsable del área de Economía Circular y Agua de la Fundación Conama, lo analizaron en el XVII Foro iAgua Magazine, con la moderación de Águeda García de Durango.

El reto de anticiparse a los impactos del cambio climático en los recursos hídricos y dotar al sector del agua de las herramientas tecnológicas, políticas y de gestión que faciliten su adaptación a esta realidad será con seguridad una prioridad para la nueva ministra. La Ley de Cambio Climático, que se le atragantó al gobierno del PP, sería una de las mejores respuestas.

Comentarios