Huellas pasadas, presentes y futuras

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Sobre el blog

Alex Fernández Poulussen
Geógrafo y Máster en ingeniería y gestión medioambiental, técnico en Good Stuff International, empresa internacional pionera y líder en gestión sostenible de los recursos hídricos y evaluaciones de Huella Hídrica.

Muchas veces conviene volver atrás para seguir adelante. En el caso de un recurso tan importante como el agua y su gestión es evidente que es clave para lograr un desarrollo sostenible. Pero, ¿recordamos el concepto de desarrollo sostenible? Echemos un vistazo al pasado. Muchas veces se pasa por alto su definición original, que no es otra que “satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades”. Por eso debemos prestar especial atención al agua, porque sin ese recurso no podremos atender la nuestras necesidades ni las de generaciones futuras. Por lo tanto bien, sabemos que el agua es importante, pero ¿Sabemos qué uso estamos haciendo del agua o hay algo que no vemos?

Conceptos como el de la Huella Hídrica nos recuerdan lo importante y necesario tener en cuenta esas cosas que siempre se nos han dicho sobre hacer un uso responsable del agua en nuestro día a día

Conceptos como el de la Huella Hídrica nos recuerdan lo importante y necesario tener en cuenta esas cosas que siempre se nos han dicho sobre hacer un uso responsable del agua en nuestro día a día. Nos recuerda que el agua es un recurso limitado, que cada gota cuenta y más en un país que ha sufrido y sufre tanta escasez de agua como España.

Pero también nos indica que es momento de dar un paso más y empezar a saber cómo podemos realmente hacer un uso realmente responsable de agua a nivel global. Para ello, también es necesario, aparte de volver atrás, volver al presente, poner los pies en el suelo y mirar a nuestro alrededor, pudiendo ver una serie de factores que no son discutibles:

  • Hace 100 años, la población mundial no llegaba a los 2.ooo millones de personas. Hoy ya superamos los 7.000 millones, y seguirá aumentando hasta por lo menos 9.000 millones a mediados del presente siglo, y ¡todos ellos necesitan comer!
  • A medida que la población y el desarrollo crecen, también cambian sus dietas y sus patrones de consumo.
  • La cantidad de agua existente en la tierra sigue siendo la misma. Ni más, ni menos. Pero las condiciones en las que se encuentra pueden variar.
  • El consumo que hacemos en nuestras casas representa no más de un 10% del consumo de agua mundial según diversas estimaciones, mientras que solamente la agricultura representa el consumo de más de un 70%.

¿Qué quiere decir esto? Pues a grandes rasgos, que la gran mayoría del agua que consumimos directamente ni la vemos, ni somos conscientes de que la consumimos. Para la mayoría de nosotros es invisible.

Podemos poner 2 ejemplos claros de lo que es la Huella Hídrica y sus particularidades. La carne de ternera y el algodón:

  1. Una vaca debe alimentarse a lo largo de su vida de forraje y grano que proviene de campos que han recibido agua principalmente de lluvia (aunque depende del modo en el que se alimenta al ganado), sumando una cantidad de agua que representa una Huella Hídrica promedio de unos 14.000 litros de agua por 1 kilo de su carne.
  2. El caso del algodón, con el que se fabrica la mayoría de nuestras prendas de vestir, requiere una media de 10.000 litros de agua para la obtención de 1 kilo de algodón, pero la diferencia en este caso es que se utiliza mucha más agua para regar los campos que no procede directamente de la lluvia. En el caso del algodón hemos visto en el pasado cómo ciertas decisiones políticas han influenciado en su producción, llegando a cometerse atrocidades como las del mar de Aral. Habría que preguntarle a las generaciones futuras de la zona si las generaciones pasadas comprometieron sus necesidades.

¿Asustan las cifras? Pues imaginemos el agua que se consume si tenemos en cuenta sólo las cantidades de carne o algodón que se consumen en el mundo. Pero no sólo las que se consumen, también las que se contaminan, ya que para producir de manera masiva en muchos casos es necesaria cierta “ayuda” de fertilizantes y pesticidas.

Con datos como estos, debería de cambiar nuestra manera de ver la problemática del agua. Pero para ello primero debe darse a conocer, ya que las decisiones se deben dar al mismo nivel que tiene el problema, que es a escala global.

La Huella Hídrica será el indicador que realmente nos haga ver con claridad el consumo de agua que hacemos, para poder así tomar las decisiones más adecuadas en un mundo que cada vez presiona con más fuerza el recurso del agua, comprometiendo cada vez más las necesidades presentes y futuras.

Pero hablemos del futuro. Está claro el pasado, conocemos la situación presente, pero, ¿qué retos nos tocará afrontar en el futuro?

La Huella Hídrica será el indicador que realmente nos haga ver con claridad el consumo de agua que hacemos

En un mundo globalizado en crecimiento, con unas demandas cambiantes y unas condiciones climáticas en pleno cambio, existen una serie de retos en lo relativo a la gestión del agua, que no deben dejarse de lado y que necesitamos conocer. Sabemos que la población mundial seguirá creciendo por lo menos hasta mediados del presente siglo, con la consiguiente demanda de alimentos, pero existen otros factores que han de tenerse en cuenta:

  • No sólo serán necesarias más tierras para producir los alimentos de esa creciente población, sino que la demanda de los biocombustibles añadirá más presión a esas tierras, así como a sus necesidades de agua. El reto será principalmente desarrollar sistemas más eficientes para el riego y el aprovechamiento de agua, especialmente en países en desarrollo.
  • El cambio climático es un hecho que hoy en día ya es incuestionable, y hará que en el futuro las condiciones climatológicas de muchas zonas de la tierra cambien y también lo hará la biodiversidad de las mismas, así como, de nuevo, los cultivos. Un cultivo que se dé en un lugar determinado hoy en día puede ser sostenible, pero dentro de X años ya no serlo. El reto en este caso será desarrollar modelos climáticos que permitan anticiparse a este tipo de eventos y actuar en consecuencia.
  • Existe un amplísimo abanico de nuevas fuentes de energía que irán cobrando cada vez más importancia en el futuro, en las que el agua juega un papel importantísimo, por ejemplo, en el desarrollo de formas de almacenamiento de energía o como elemento fundamental para la obtención de otras fuentes de energía. Del mismo modo, el agua necesita energía para ser transportada, potabilizada o depurada. El reto será optimizar el nexo agua-energía en ambos sentidos, y enlazarlo con otros factores como el ya mencionado de la producción de alimentos.
  • Como ya sabemos, el agua está desigualmente distribuida en el planeta, y aún hoy en día hay más de 800 millones de personas sin acceso a agua potable. Pero son aún más las personas sin acceso a un saneamiento adecuado. ¡Más de 2.000 millones! Si no se soluciona este problema, no será posible lograr un desarrollo sostenible, ya que continuaremos poniendo en compromiso las necesidades de las generaciones de hoy y de mañana.
  • Hay que tender a la integración. La experiencia nos dice que todo está conectado, por lo que las diferentes herramientas, metodologías y recursos de gestión del agua, aire, residuos, etc… deberán caminar de la mano, en lugar de tomar caminos dispares. Y no sólo con las metodologías relacionadas con la gestión ambiental, también la inclusión de factores socio-económicos será fundamental.

Aprender a manejar esta serie de retos que se irán planteando en el futuro será esencial para conseguir el futuro sostenible que todos deseamos, pero para ello es esencial conocerlos y dar a conocer la realidad actual de los sistemas hídricos. El concepto de huella hídrica busca indagar en todos los aspectos mencionados, y desde hace un tiempo se está descubriendo como una herramienta que servirá para conocer, gestionar y tomar decisiones respecto al agua, y a partir de ello, influir en todos los demás aspectos del medio ambiente y la sociedad.

Pero igual de importante será nunca cerrar los ojos, ya que seguirán surgiendo nuevos e interesantes retos relacionados con el agua, por lo que lo debemos seguir investigando, divulgando información e incrementar el conocimiento y el entendimiento social del elemento sin el que este planeta nunca hubiera sido lo que es hoy y sin el que no será nada el día de mañana: el agua.

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