Proteger las "fábricas de agua"

289
1

Sobre el blog

Alex Fernández Poulussen
Geógrafo y Máster en ingeniería y gestión medioambiental, técnico en Good Stuff International, empresa internacional pionera y líder en gestión sostenible de los recursos hídricos y evaluaciones de Huella Hídrica.
  • Proteger "fábricas agua"

Como ya dijo en su día el secretario general de las Naciones Unidas Ban Ki-moon, vivimos en un mundo lleno de enormes contradicciones. Las diferencias sociales entre ricos y pobres son cada vez mayores. La medicina no deja de avanzar y sigue habiendo epidemias y madres falleciendo al tener sus hijos. Derrochamos comida y hay mil millones de personas que pasan hambre.

Otro de los aspectos contradictorios es sin duda el del agua y el saneamiento. En muchas áreas de África por ejemplo sigue sin existir acceso a agua potable, y la carencia de higiene hace que el crecimiento económico y el desarrollo sean muy complicados. Según el banco mundial, este hecho hace que el producto interior bruto de un país caiga alrededor de un 5% anualmente, y del mismo modo, hace que suba en similares proporciones si esas necesidades básicas se cubren. Y eso pasa solamente en el África subsahariana, a alrededor de 750 millones de personas.

Según las últimas predicciones, alrededor de dos tercios de la población mundial sufrirán escasez de agua en el año 2025. Esto será debido no sólo a las altas demandas que realizará la creciente población, sino también a la disminución de la calidad del agua por causa de la contaminación y de la demanda que hace del recurso hídrico la industria y la creciente (en cantidad e intensidad) agricultura.

Pero, ¿es esto un simple artículo más sobre lo mal que está el planeta y lo negro que está el panorama? No exactamente.

Estos datos, cada vez menos discutibles al igual que los referidos al cambio climático, nos están diciendo que si queremos lograr ese deseado desarrollo sostenible, es la hora de invertir esfuerzos en preservar nuestros recursos hídricos, y las fuentes que nos ofrecen ese recurso. Y aunque el ser humano es asombroso, y puede incluso lograr hacer evolucionar la tecnología hasta el punto de crear agua en pleno desierto, no podremos conseguir eso a escala mundial, por lo tanto,

¿Qué hacemos?


La buena noticia es que no existe una sola solución. Existen varias soluciones que deberán ser combinadas inteligentemente, y de diferente manera según el lugar del mundo en el que nos encontremos. Ahora nos centraremos en una de ellas: La protección de los ecosistemas mediante los fondos del agua.

Proteger nuestras preciadas fuentes de agua, nuestras “fábricas” naturales de agua y otorgar el valor que realmente tienen los servicios que nos ofrece la naturaleza y los ecosistemas es fundamental. Los lugares en donde nacen y se forman nuestros ríos, están en todo el mundo, y de ellos depende enormemente la cantidad y calidad de agua que aguas abajo usamos para cualquier actividad.

Aunque ya ha habido varias actuaciones, es un aspecto al que no se le ha prestado la atención que merece. Porque esas “fábricas” de agua influyen en los intereses tanto de pueblos, como países, como del comercio o la agricultura. Por poner un ejemplo, dependiendo de cómo se proteja un espacio donde nace un río podrá cultivarse aguas abajo un cierto producto que se utilice para comerciar con un país en otro lado del mundo, obteniendo beneficios para todas las partes.

Por ello, la responsabilidad de proteger estos espacios y garantizar un acceso a agua limpia es tanto de los gobiernos como de las empresas privadas y de las ONG’s y entidades académicas. Ante problemas de escala global, las soluciones locales también deben ser promovidas de forma global e integral.

El concepto de los fondos del agua no es aún muy conocido, pero puede en gran medida ayudar a lograr este objetivo. Un fondo del agua es una herramienta que, a grandes rasgos, sirve para financiar la protección de los servicios que nos ofrece la naturaleza.

Se trata de un modelo innovador de conservación a largo plazo que opera a través de la concentración de inversiones en un solo fondo y los recursos generados se asignan a desarrollar acciones de protección y conservación de esos espacios naturales que se encuentran en lo alto de las cuencas hidrográficas.

Algunos detalles que caracterizan a estos fondos:

  • Son diseñados y puestos en marcha en base al conocimiento científico
    y conceptos como el balance hídrico y los principios de evaluación de huella hídrica.
  • Son transparentes, e involucran a los distintos sectores de la sociedad. Promueven el diálogo y el compromiso social.
  • Se retroalimentan, ya que los inversores del fondo ven el impacto
    positivo que la protección de estos ecosistemas tiene sobre sus
    actividades, y pueden seguir invirtiendo en esa protección.
  • Mejoran la oferta hídrica, la monitorizan y aseguran su futuro.
  • Conocer la huella hídrica lleva a trabajar en conjunto a empresas, agricultura y el sector doméstico , involucrando a los agentes implicados en un
    territorio común, para que compartan las retos y soluciones en el tema
    del agua. En Colombia se han visto varios ejemplos de la aplicación de este enfoque.

A lo largo de años pasados, hemos visto impasibles cómo la deforestación y otras prácticas han alterado el ciclo hidrológico en zonas clave en las que han provocado que la escorrentía haya aumentado, con ello la retención de sedimentos, etc… Existen afortunadamente ya ejemplos en muchas partes del mundo, especialmente en latinoamérica, en donde empieza a existir un control más intensivo sobre los servicios que ofrecen los ecosistemas, y son tanto gobiernos locales como ONG’s y empresas multinacionales los que aportan a estos fondos de agua y se benefician de ellos.

Es un ejemplo más de cómo conceptos como el de la huella hídrica, apoyados por los Sistemas de Información Geográfica, ayudan a crear soluciones globales para lograr ese deseado desarrollo sostenible que tantos retos planteará de cara al futuro.

Entrada original publicada en el blog Territorio Geoinnova

Comentarios