Biodiversidad gracias a la depuración de aguas. La laguna de Navaseca, un oasis en La Mancha

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Sobre el blog

Antonio García Pastrana
Gerente de Servicios de Aguas. Interesado en: Agua, Comunicación, Redes Sociales, TIC, Sostenibilidad, RSE, Eficiencia, Innovación, Creatividad, WASH, Smartcity, y en general en todo lo que nos ayude a dejar un mundo mejor a nuestros hijos.

Si hubo un paraje que me sorprendió cuando llegué a tierras manchegas fue la Laguna de Navaseca. Un paraíso para ornitólogos y amantes de la naturaleza, situado en la zona de influencia del Parque Nacional de Daimiel. Un lugar en el que ver aves de gran singularidad sin necesidad de hacer largos viajes en coche.

La Laguna de Navaseca es Reserva de la Biosfera y está clasificada como área tampón del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel.

Un poco de historia

Sin embargo, esto no siempre ha sido así. Antiguamente, la presencia de la laguna dependía de variaciones intermitentes del nivel del acuífero e incluso los bien intencionados intentos de utilizar sistemas verdes de depuración, resultaron más dañinos que beneficiosos para la existencia de esta laguna.

Todo eso ya ha pasado a la historia y ahora la depuradora de aguas residuales de Daimiel (Ciudad Real) juega un papel fundamental en la existencia de la laguna, además de encontrarse perfectamente integrada en el entono. Gracias a ella se ha logrado que una actividad antaño insalubre y molesta, sirva para generar ahora recursos medioambientales, sociales e incluso económicos.

Mientras que las zonas inundadas de las Tablas de Daimiel sufren fuertes fluctuaciones de agua provocadas por los periodos de sequía, en Navaseca el caudal constante de la depuradora permite mantener unos niveles estables de agua y, por lo tanto, de aves. Aquí no se dan casos como los ocurridos en las Tablas en el 2009, cuando se secaron por completo, llegando incluso a provocarse un incendio subterráneo. O los cuatros años consecutivos que llevamos de escasas aportaciones hídricas, que han dejado los niveles de inundación del Parque Nacional en una cuarta parte de su extensión. En cambio, en Navaseca, el aporte no depende exclusivamente de las lluvias, sino de las aguas residuales de Daimiel que, tras ser tratadas en la depuradora, son vertidas a la laguna.


Actual situación en octubre de 2017 de escasez de agua en Las Tablas de Daimiel


Esquema de la combustión de turba en las Tablas de Daimiel (Publicado por El País)

En este punto es donde seguramente os hagáis la pregunta: “¿Y qué pasa con la calidad de las aguas?”

Hace años se inició un proceso que ha permitido llegar a los actuales excelentes niveles de depuración. Inicialmente, las aguas residuales de Daimiel eran vertidas en la zona de la actual laguna. El vertido se hacía en un filtro verde, conformado por una chopera, sin ningún tratamiento adicional. Estas condiciones no eran muy positivas para las poblaciones de aves. Primero, por la calidad del vertido. Segundo, porque la propia existencia de la chopera había eliminado la presencia de las lagunas.

En el año 1.998 se eliminó la chopera y se construyó la depuradora, diseñada para tratar 3.000 m3 de agua al día. Posteriormente, debido al gran desarrollo industrial de Daimiel, en 2008 se realizó una ampliación de la misma, aumentando su capacidad hasta 6.600 m3 de agua al día. Esta nueva instalación se dimensionó para una población horizonte de 72.958 habitantes, pudiendo tratar caudales punta de 8.500 m3 de agua al día.

Tras la construcción y posterior ampliación de la depuradora, se centralizaron todas las aguas residuales en ella, dándose un gran paso hacia la situación que disfrutamos ahora. Gracias a ella, se lograba optimizar la calidad del agua y se aseguraba un aporte continuo y suficiente para mantener la laguna permanentemente encharcada.

La depuradora permite un aporte continuo de agua de calidad a la laguna incluso en los momentos más desfavorables como el actual por sequía

Posteriormente a la ampliación de la planta, se han ido realizando sucesivas mejoras en sus líneas y procesos de tratamiento con la finalidad de mejorar la calidad del agua vertida a la laguna. Estas mejoras han sido realizadas por el Ayuntamiento de Daimiel en colaboración con Aquambiente del grupo Suez, el actual gestor de la planta.

Adicionalmente a las mejoras en la planta, desde el año 2015, el Ayuntamiento de Daimiel ha realizado actuaciones sobre la propia laguna y su entorno, favoreciendo las condiciones naturales del humedal y el acceso de la población a este paraje. Estas actuaciones han consistido en la adquisición de una zona colindante y su interconexión con la zona original de la laguna, lo que ha permitido aumentar la superficie encharcada. También se ha acondicionado el entorno de la laguna mediante el arreglo de caminos, la instalación de paneles informativos y la construcción de observatorios de aves.

Esta labor de educación ambiental es fundamental para acercar la riqueza natural de la zona a todo el mundo.

En el año 2017 también se ha puesto en funcionamiento una balsa de tormentas que permite recoger el exceso de agua en los episodios de fuertes lluvias, con lo que se evita su vertido directo a la laguna o incluso al mismo río Guadiana. De esta forma, el agua queda retenida en la balsa, junto con todos los contaminantes del lavado de calles que son arrastrados por la lluvia. Posteriormente el agua se va tratando y limpiando en la depuradora antes de mandarla a la laguna.

Con todas estas actuaciones se ha conseguido que la depuradora sea capaz de tratar adecuadamente TODAS LAS AGUAS que llegan de la red de saneamiento de Daimiel, garantizando que el agua que se manda a la laguna sea de una ÓPTIMA CALIDAD.

Con todas estas actuaciones se ha logrado restaurar e incluso mejorar un ecosistema lagunar con una biodiversidad envidiable por cualquier otro sistema de este tipo. Con el valor añadido de que, debido a su cercanía y proximidad, cumple una función de divulgación y educación ambiental inmejorable. De hecho, es lugar de visita obligada tanto por los propios vecinos de la localidad como de los escolares de Daimiel, que realizan jornadas educativas en la depuradora y en la propia laguna. Por supuesto, es también un lugar de peregrinación para todos los amantes de la ornitología y la observación de aves.

¿Qué podemos ver en la laguna de Navaseca?

Además de apreciar la simbiosis de la depuradora y el resto de infraestructuras hidráulicas con la laguna, la verdadera riqueza está en las cada vez más numerosas y variadas poblaciones de aves acuáticas. Dependiendo de la estación del año, pueden observarse, azulones, patos cuchara, fochas, garzas, ánsares, gaviotas, cercetas, y muchos más.

Aunque la reina de todas ellas es la malvasía cabeciblanca, muy bien acompañada de bandadas de majestuosos flamencos.

La población de malvasía es una de las más importantes que pueden observarse en el territorio nacional, motivo sobrado para acudir a este paraje, ya que se trata de un ave de una belleza impresionante, además de ser una especie sensible en alto riesgo de conservación en todo el mundo. Motivo adicional por el cual debemos de ser totalmente respetuosos en las visitas que hagamos a la laguna... y a cualquier paraje natural, por supuesto.

Como no dispongo de material fotográfico de suficiente calidad para captar la belleza de la malvasía, os dejo un link al blog de Juan Luis Redajo, donde podéis encontrar un magnífico reportaje gráfico de la malvasía de Navaseca: “La malvasía cabeciblanca en la laguna de Navaseca de Daimiel (Ciudad Real)”

Reflexión final

La Laguna de Navaseca demuestra que, cuando existen la disposición y la actitud adecuada, se puede gestionar el ciclo integral del agua prestando un servicio de alta calidad a todos sus usuarios, vecinos e industriales y, al mismo tiempo, generar un valor medioambiental que a la larga puede incluso atraer actividades económicas adicionales, como son la educación ambiental o el turismo de naturaleza. Así, la gestión eficiente y sostenible del agua permite crear sinergias que originen desarrollo económico y social

Este es también un ejemplo de cómo la inversión en agua es necesaria tal y como ponía de manifiesto en mi último post, “Hasta que la mierda nos explote en la cara. ¿Invertimos en agua?”.

Gracias por haber dedicado unos minutos a leer este post y gracias también anticipadas por compartir tus reflexiones.

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Hasta la próxima.

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