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El derecho humano al agua en Perú

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Sobre el blog

Benji José Hurtado Tomaylla
Mi nombre es Benji José Hurtado Tomaylla, soy ingeniero ambiental titulado en la universidad Cesar Vallejo en Lima Perú. Experiencia en tratamientos de metales pesados en aguas con la zeolita y la cáscara de plátano.
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  • derecho humano al agua Perú

Comenzamos mencionando la "LEY Nº 30588 - Ley de Reforma Constitucional que reconoce el derecho de acceso al agua como Derecho Constitucional" según el Artículo 7º-A.- El Estado reconoce el derecho de toda persona a acceder de forma progresiva y universal al agua potable. El Estado garantiza este derecho priorizando el consumo humano sobre otros usos.

El Estado promueve el manejo sostenible del agua, el cual se reconoce como un recurso natural esencial y como tal, constituye un bien público y patrimonio de la Nación. Su dominio es inalienable e imprescriptible.

Comuníquese al señor Presidente de la República para su promulgación.

(Publicado el 21 de junio del 2017).

Como se sabe Perú es uno de los pocos países que se encuentra en la lista de países que cuentan con cuencas con la mayor cantidad de recursos hídricos; esto es colaborado por el Gobal Water Partnership (GWP) que menciona que un tercio del agua renovable se encuentra en sur América. A pesar de esto más de 8 millones de 32,17 millones de peruanos no tienen acceso al agua potable.

Las principales fuentes de agua potable en el Perú son las siguientes:

  • La cuenca del Rímac; un río relativamente pequeño considerado la principal fuente y la más importante para la ciudad de Lima y Callao; abastece más del 80% de agua a la ciudad. Su origen proviene de la cordillera de los Andes de 5500 msnm en el nevado de pasca, desembocando por el callao, en el océano Pacífico.
  • La cuenca del Chillón; la segunda cuenca que provee agua a Lima.
  • La cuenca de Lurín; Es la cuenca más pequeña de Lima y se ubica al sur del área metropolitana.

Según la INEI el 66,9% de hogares tienen acceso al agua potable y el 74,3% tienen acceso a desagüe. Esto quiere decir que a pesar que el Perú es uno de los países que se encuentra dentro de la lista de países más ricos del mundo en agua; está se encuentra distribuida de manera heterogenia.

En Perú, entre 7 y 8 millones de peruanos/as aún no tienen agua potable, siendo Lima la ciudad más vulnerable: es la segunda capital en el mundo asentada en un desierto y solo llueve 9 milímetros al año. El río Rímac es el principal proveedor de luz y agua para la población de Lima y Callao, (74.5% de agua) y, al mismo tiempo, es la cuenca más deteriorada en términos ambientales.

Además, considerando que en los lugares con acceso al agua potable se ha descubierto que muchos centros poblados del Perú se encontraron en la mayoría que ha superado el límite máximo permisible de cloro mayor a 0.5 ppm (el 80% de las muestras tomadas por la ANA dieron con este resultado) y en algunas ciudades se ha observado la presencia de arsénico, nitratos, mercurio, plomo, entre otros metales pesados; nocivos para la salud humana.

Por lo general esto problemas lo presentan las zonas rulares y gran parte de la sierra y selva del Perú. Esto se puede buscar que en lugares como Huarochirí, Apurímac, Pasco, entre otras ciudades y centros poblados.

Quiero decir que no solo hay un mal manejo en la distribución del agua si no que el mal uso de este desequilibra y contamina las principales fuentes de agua; por mineral ilegales y la mala cultura ambiental de los ciudadanos lleva a desgaste y degradación del agua potable.

En el año 2017 una investigación sobre pasivos ambientales asociados a la minería en los Andes del Perú, incluida a LA OROYA, ciudad catalogada por el instituto Blacksmith de Estados Unidos, Rankin que comparte junto con Chernóbil, Hiroshima y Nagasaki (ciudades afectadas por desastres nucleares).

En el año 2017; En Huarochirí, se reportó que se han colocado desechos tóxicos provenientes de la actividad minera que se realiza en la región cerca al cauce del río Rímac.

Al 31 de julio del 2016, 142 obras de agua y saneamiento equivalentes a 1,159 millones de soles se encuentran paralizadas, más de la mitad debido a deficiencias en la elaboración de los expedientes técnicos.

A esto se suma el déficit de abastecimiento de agua de las 50 Empresas Prestadoras del Servicio de Saneamiento (EPS), ubicadas principalmente en áreas urbanas. Estas brindan su servicio a 16 millones de habitantes.

La población del área urbana es la que consume en mayor proporción agua potable. Al primer semestre del 2016, el 84,5 por ciento usa este recurso a través de una red pública y el 9,0 por ciento agua no potable.

En cambio, el 61,3 por ciento de la población del área rural accede a agua potable por una red pública, sin embargo la mayoría es agua no potable.

De acuerdo a Jaime Uchuya, asesor del Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento (MVCS), estas deficiencias se deben a “operadores con escaso apoyo y con graves problemas económicos, inversiones deficientes y a un marco legal inadecuado”.

El 22 de marzo del 2017, Se manifestó el Fenómeno del Niño, por el cambio climático, provocando así uno de los más grandes desastres naturales; inundaciones y huaycos, que afecto a todo el Perú ya sea de manera directa o indirectamente.

La falta de control y medidas preventivas de las autoridades sumado a los efectos del cambio climático fueron afectado con más de 118 000 damnificados y 85 muertos en todo el país; según el reporte del centro de operaciones de Emergencia Nacional (COEN).

Esta tragedia pudo evitarse. Para Abelardo de la Torre, jefe de la Autoridad Nacional del Agua (ANA), la respuesta de la naturaleza constató la precaria cultura de prevención ante un desastre.

“La naturaleza nos muestra que no hicimos bien las cosas (…) No tenemos la cultura de prevención del riesgo. Se sabe sobre los desbordes, pero no se hicieron obras. Todo fue a medias”, aseveró.

Lima, Callao y muchas ciudades del Perú fueron afectadas indirectamente por este siniestro; el motivo fue porque la principal fuente de abastecimiento de agua potable fue afectada por el Huayco y las inundaciones. Fue así que por primera vez en mucho tiempo el agua dejo de ser abastecida muchas personas acostumbradas a tener piscina y otros lujos referentes al agua comenzaron a ahorrarla por la falta de agua. Además; de plagas y enfermedades comenzaron aumentar en adultos y menores.

Claro este suceso no duro mucho tiempo pero, comparado con otras ciudades y lugares que no tienen agua por meses. Pero ese tiempo fue suficiente para ver el lado más bajo de las personas. Personas peleando para conseguir agua, peleas por las filas para juntar agua, personas que se aprovecharon de eso para re-vender agua potable a grandes cantidades de dinero.

Conclusiones:

  • Somos un País que tiene la suerte de estar dentro de los países con agua en el mundo. Pero no la sabemos cuidar y no le sacamos provechos.
  • No hay control para un abastecimiento igualitario en todas las ciudades a pesar de tener los recursos.
  • No tenemos un adecuado control sobre el control del agua y no se le toma interés en ello.

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