Agua: ¿advertencia o amenaza?

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  • Agua: ¿advertencia o amenaza?
    Monte Vesubio, Castel Nuovo sobre la Bahía de Nápoles.
  • Desde Vesubio a Cotopaxi, tres puntos de cruce hacia la supervivencia

Sobre el blog

BID Agua
División de agua y saneamiento del Banco Interemericano de Desarrollo (BID).
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¿A quién no le gusta Robert Harris, el novelista? En su novela de 2003, Pompeii (Pompeya), cuenta la historia de Marco Atilio Primo, quien llega a la Bahía de Nápoles desde Roma para hacerse cargo de Aqua Augusta, el acueducto que suministra agua a las numerosas ciudades en una región que comprende la Bahía de Nápoles y el Monte Vesubio. Por primera vez en generaciones, los manantiales se estaban secando. Con la ayuda de Plinio el Viejo, un famoso naturalista y filósofo natural, Atilio organizó una expedición para viajar a Pompeya, la ciudad más cercana que aún recibía suministro de agua, y luego a la sección bloqueada del Aqua Augusta, para analizar el problema.

El problema en el sistema de suministro de agua, tal como hemos descubierto, fue causado por el veloz proceso de erupción del monte Vesubio, un estratovolcán que yace en el Golfo de Nápoles, a unos 9 kilómetros al este de la bella ciudad deNápoles.

Lamentablemente, Harris tiene la asombrosa capacidad de utilizar hechos reales para construir ficción histórica creíble. De hecho, como bien sabemos, la erupción del monte Vesubio no fue broma y los únicos indicios de lo que iba a ocurrir se presentaron pocos días antes del suceso, cuando las fuentes de aguas subterráneas se secaron y se registró un temblor menor. Incluso Plinio el Viejo realmente existió. Según informó su sobrino, murió el 24 de agosto de 79 DC, en un intento por comprender una inusual formación de nubes, que posteriormente se descubrió había sido el resultado de la erupción del monte Vesubio.

El flujo de agua subterránea fue el único signo, el único indicio, la única advertencia. Corran. Váyanse. El agua fue una amiga a la que nadie presto atención. Kaboom.

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Me despierto a las 5 AM. Alrededor de las 5.35 AM, en cualquier día despejado en camino a mi trabajo de Cumbayá a Quito veo una hermosa montaña: el Cotopaxi. Además de verse como un asombroso y simétrico cucurucho invertido, el Cotopaxi es también un estratovolcán activo, ubicado a unos 50 kilómetros al sur de Quito.

En abril de 2015, el volcán comenzó a mostrar signos de actividad y volvió a la vida. Hubo un gran aumento de los terremotos y las emisiones de SO2. El 14 y 15 de agosto ocurrió una erupción de cenizas y vapor.

  • 79 DC. Vesubio. Agua. Una advertencia.
  • 2015 DC. Cotopaxi. Agua. Una amenaza.

El Cotopaxi visto desde Quito

El proceso de producción de agua potable en el Distrito Metropolitano de Quito comienza a partir de los manantiales y las vertientes de las cuales la Empresa Pública Metropolitana de Agua y Saneamiento de Quito (EPMAPS) obtiene su agua. Existen cuatro sistemas:

  • La Mica – Quito Sur, que captura el agua que proviene del volcán Antisana, con una capacidad de cerca de 1.650 litros de agua por segundo;
  • El Sistema Conducciones Occidentales, que captura las aguas de los subsistemas de Atacazo, Lloa y Pichincha, con una capacidad de cerca de 700 litros por segundo;
  • El Sistema Papallacta Integrado, que captura las aguas de la reserva de Antisana, con una capacidad de unos 3.000 litros por segundo;
  • El Sistema Conducciones Orientales, que captura las aguas del río Pita, con una capacidad de unos 3.000 litros por segundo.

¿Por qué el agua podría ser una amenaza? Lo sería para estos sistemas a partir del Cotopaxi mismo… El principal problema reside en la fuerza destructiva del lahar, una mezcla fría o caliente de agua (con hielo glacial y nieve) y fragmentos de roca que fluye de las pendientes de los volcanes y los valles de los ríos. Cuando se mueve, un lahar luce como una masa de concreto mojado que lleva restos de rocas cuyas dimensiones oscilan entre las de la arcilla y las de rocas de más de 10 metros de diámetro. Según las características de la pendiente, puede alcanzar una velocidad de hasta 100 kilómetros por hora y fluir en distancias de más de 300 kilómetros, causando una destrucción absoluta en su recorrido.

Ahora imaginen: el glaciar Cotopaxi tiene un volumen estimado de 1,0 km3.Su nieve y campos de hielo cubren aproximadamente 20 km2. En caso de erupción, podrían surgir lahares catastróficos y fluir por los causes de los ríos que se encuentran cerca del volcán (valles fluviales), los cuales se convertirían en canales de drenaje natural.

El sistema de distribución de agua de EPMAPS pasa por debajo de valles fluvialesen tres puntos:

  • En el río San Pedro, con aguas que pertenecen al sistema Papallacta
  • En los ríos Pita y Santa Clara, con aguas que pertenecen al sistema Mica Sur.

Tres puntos de cruce clave que están en riesgo. Son muy importantes: en la hipótesis más pesimista, los lahares que fluyen en los ríos Pita y Santa Clara podrían romper las cañerías de distribución e interrumpir el flujo de los sistemas Pita y La Mica. En forma adicional, el sifón que cruza el río San Pedro podría resultar dañado, rompiendo una valiosa conexión en el sistema de distribución del sistema Papallacta.

Este escenario representaría una pérdida en el volumen del agua para el suministro de EPMAPS de alrededor de 80%. Y solo por estos tres puntos de cruce que actualmente son clave para todo el sistema de distribución.

EPMAPS está adoptando medidas extraordinarias para lidiar con la situación y la Municipalidad de Quito y el gobierno central están actuando con rapidez.

Las agujas del reloj corren… ¿Lo lograremos? Los hombres contra los volcanes, una vez más.

Agua. Necesitamos nuevamente tu ayuda. Un indicio. Una advertencia.

Artículo original de Marcello Basani, Especialista Sr en Agua y Saneamiento, publicada originalmente en su blog y reproducida aquí con su expresa autorización. 

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