Un “Me Gusta” para los programas de agua rural

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Agua Potable a pequeñas Comunidades Rurales en Uruguay

Sobre el blog

BID Agua
División de agua y saneamiento del Banco Interemericano de Desarrollo (BID).
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En el año 2006, el gobierno de Uruguay anunciaba una ambiciosa meta: cada niño, en las escuelas públicas de todo el país, tendría su propio laptop (computadora portátil) con el objetivo de promover la inclusión digital, y así disminuir la brecha con otros países y también dentro del propio país. No hay duda que la iniciativa, conocida comoPlan Ceibal,  fue en su momento revolucionaria y tomada como ejemplo en otras latitudes de América Latina. En el año 2009, la meta de universalización se cumpliría, y todos los niños de las escuelas públicas, incluidas las escuelas rurales,  tendrían su propio laptop.

Contemporáneamente, la empresa pública de agua de Uruguay, Obras Sanitarias del Estado (OSE) se proponía también una meta ambiciosa: lograr que las escuelas rurales y pequeñas localidades de Uruguay  que nuclean a la población rural más dispersa puedan acceder a este imprescindible recurso que es el agua potable, disminuyendo los riesgos sanitarios asociados a su falta. Es así que en el año 2010 y con el apoyo del Fondo Español de Agua Potable y Saneamiento para América Latina y el Caribe (FECASALC) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se inicia la ejecución del Programa de Abastecimiento de Agua Potable a Pequeñas Localidades Rurales. El objetivo del programa fue no solo proveer de infraestructura para abastecimiento de agua potable (perforación, sistema de cloración, tubería de distribución, etc.) a 350 escuelas y localidades rurales del país sino aprovechar esta oportunidad para trabajar con la comunidad en el uso adecuado del agua potable, en la capacitación de cómo medir la calidad del agua (concentración de cloro residual). En particular, el Plan Ceibal permite a maestras y niños de las escuelas reportar  vía web a OSE  los resultados de los análisis que ellos llevan a cabo.

Como resultado de este Programa, se estima que a finales del 2015, 25 mil personas más del área rural más dispersa de Uruguay tengan acceso a una fuente segura de agua potable. Con este tipo de Programas se hace aún más pequeña otra brecha, la brecha entre los niños en Uruguay que tienen una laptop pero aún no tienen acceso a una fuente segura de agua.

Este artículo escrito por Tania Paez, especialista de @BIDagua en Uruguay, ha sido publicado originalmente en la sección de blogs del BID. Ha sido replicado aquí con expresa autorización del autor.

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