El fantasma de la Ópera... en aguas profundas

191
0

Sobre el blog

Corinne Cathala
Corinne Cathala es Especialista Senior en Agua y Saneamiento en la División de Agua y Saneamiento en el Banco interamericano de Desarrollo (BID).

Blog asociado a:

191

Lo mismo se acuerda de esas línea de la novela El Fantasma de la Ópera (1910) de Gaston Leroux :“¿Qué es eso? preguntó. “La llave de la puerta del paso subterráneo en la Calle Scribe.” “Entiendo, Christine. Esto lleva directamente al lago. Dámelo Christine, ¿quieres?” “Nunca”, dijo. “¡Eso sería traición!”

La Ópera Garnier (o Palacio Garnier), uno de los hitos de la ciudad de las luces, fue construido entre 1861 y 1875 para la Ópera de París. Difícilmente podía imaginarme que bajo ese emblemático monumento de París hay un lago, construido (orden de Napoleón III) por el arquitecto de la Ópera,Charles Garnier. Este fue hecho después de crear una doble pared destinada a contener la presión de las aguas retenidas en un tanque de cemento y hormigón.

Para garantizar el equilibrio del edificio -construido en un lugar con terreno fangoso y relativamente inestable-, el emplazamiento fue excavado entre julio y diciembre de 1861. El 13 de enero de 1862 los primeros cimientos de hormigón fueron colocados. El teatro de la ópera necesitaba un sótano más profundo que otros tipos de edificios, por la zona bajo el escenario. Sin embargo, el nivel de las aguas subterráneas fue inesperadamente alto. Se hicieron pozos en febrero de 1862 y se instalaron ocho bombas de vapor en marzo del mismo año. A pesar de funcionar de forma continua las 24 horas del día, el lugar no se secaba. Para hacer frente a este problema Garnier diseñó fundaciones dobles para proteger la estructura de la humedad. Se incorporó un curso de agua y una enorme cisterna de hormigón (cuveen francés, tanque en castellano). Este aliviaba la presión y deterioro de las paredes del sótano por aguas subterráneas externas además de servir como depósito en caso de incendio. En octubre se retiraron las bombas y la bóveda de ladrillo de lacuve se terminó el 8 de noviembre. La sub-estructura estaba casi completa para finales de ese año.

En la década de 1960, los ingenieros que luchaban por drenar el agua de la tierra empapada terminaron usando un depósito de 60 metros (25m x 55m) de largo y 12 metros de profundidad. El estanque subterráneo es ahora un depósito y sirve para la formación des sapeurs-pompiers(bomberos) de la ciudad. Este estanque que se menciona en el Fantasma de la Ópera es hogar de varios peces. Al parecer hoy día hace falta un permiso especial para ver el lago; el lugar está cerrado a los turistas, por razones de seguridad.

Entonces sí que hay un lago artificial bajo la Ópera Garnier. Aunque últimamente ¡no se han visto fantasmas ahí!

Comentarios