Las claves para una adecuada gestión de las riadas en la cuenca del Ebro

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  • El Ebro a su paso por Zaragoza
    El Ebro a su paso por Zaragoza

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ECODES
ECODES es una organización sin ánimo de lucro e independiente que actúa a favor del desarrollo sostenible en su dimensión económica, social y medioambiental.
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Mientras las aguas vuelven a su cauce, desde ECODES, y con motivo del  Día mundial del agua, pensamos que es hora de sentarse a reflexionar, analizar lo ocurrido en la cuenca del Ebro en las últimas semanas y extraer lecciones que nos permitan afrontar tanto la situación actual como las futuras que puedan acontecer, en las mejores condiciones posibles:

Ahora, lo primero, son los afectados:

En este momento creemos que lo primero a lo que hay que prestarle atención es a la situación en la que se han quedado los vecinos y municipios de la ribera, así como las explotaciones agrícolas y ganaderas en las zonas afectadas. Con indemnizaciones aún sin cobrar de la riada del 2013, la Administración Pública debe de poner todos los medios para garantizar que esto no vuelve a ocurrir y que se resarce debidamente el daño causado por esta última riada. 

ECODES tenemos como visión un mundo el que se maximice "el bienestar de todas las personas dentro de los límites del planeta”. En cualquier política sobre el río Ebro el bienestar y el futuro de los poblaciones ribereñas debe estar en el centro. Los afectados cuentan con toda nuestra solidaridad y nuestro apoyo y deben contar con el apoyo rápido y efectivo  de las administraciones públicas.

El reto: Mirar al futuro aprendiendo del pasado.

Atendidas las urgencias, llega el momento de construir entre todos un pacto de futuro que evite la reiteración de estos daños y que siente las bases de una convivencia entre el ecosistema del río Ebro -que es y ha sido siempre una riqueza para toda la cuenca- y el desarrollo social y económico de las poblaciones ribereñas. 

Ese pacto de futuro será duradero y sostenible si aprendemos de lo vivido, aprovechamos el conocimiento científico acumulado y utilizamos a nuestro favor las experiencias exitosas que ya se han realizado en otros ríos.

En ese pacto de futuro es fundamental replantear la relación que estamos teniendo con el río y reconsiderar tanto la política urbanística como el modelo de ordenación del territorio que ha permitido que se le vaya comiendo terreno al río, estrangulando sus márgenes e impidiendo su normal dinámica, lo que provoca que, en ocasiones de crecidas como la que hemos vivido, el río reaccione de una forma más violenta, llevándose por delante lo que encuentra en su territorio. Este planteamiento exige valentía y una reconsideración de las políticas urbanísticas seguidas hasta la fecha.

El deslinde del Dominio Público Hidráulico es ya una obligación inaplazable -tanto para el interés público como para las propiedades privadas ribereñas- que debe ir acompañada de otras medidas como la recuperación de meandros y bosques de ribera, el retranqueo de motas, la instalación de compuertas en las mismas y la adaptación de usos a la inundabilidad, y no al revés como se ha venido haciendo.

Hemos de aprovechar las oportunidades que nos da la legislación:

En los últimos años, tanto en España como en la UE se han dado avances considerables en esta línea. El Plan Ambiental del Ebro que nunca ha llegado a ser implementado, o el Plan de Ordenación de Recursos Naturales, contienen medidas que pueden ayudar en este sentido. En la misma línea, la Directiva de Inundaciones de la UE aprobada en 2007 establece que antes de acabar 2015 todas las cuencas deben haber elaborado Planes de Gestión de Riesgos de inundaciones que prevean no cómo evitar las riadas – que se reconocen inevitables-, sino cómo minimizar sus efectos negativos mediante la renaturalización de los ecosistemas fluviales, la recuperación de llanuras de inundación, etc. En este sentido, creemos que la suspensión de cuatro artículos del PORN con objeto de facilitar los dragados no sólo va en contra de la dirección marcada por Bruselas –lo cual, puede acarrear problemas de viabilidad-, sino que es también una falta de respeto a una normativa propia, que se deja sin efecto cuando resulta molesta. 

Frente a esta política que vuelve la mirada al pasado, creemos que es hora de aprovechar las oportunidades que nos da la legislación en vigor y extraer lecciones de lo vivido en las últimas semanas para abordar con valentía los planes de gestión de riesgos de inundaciones.

Existen mecanismos de financiación europeos que pueden ayudar a poner en marcha estas medidas:

La “renaturalización” de riberas y ríos es una de las vías de solución a los problemas provocados por las inundaciones en toda Europa. Se ha comprobado que este tipo de medidas resultan más eficaces que medidas de ingeniería “dura” mucho más costosas. Por eso, la UE está empezando a financiar este tipo de proyectos: a nivel piloto, el programa LIFE ya incluye estas iniciativas entre sus prioridades 2014-2020. 

Además, el Banco Europeo de Inversiones (BEI) ha creado el Mecanismo de Financiación de Capital Natural (NCFF). Para ello, cuenta con un presupuesto total de 100-125 millones de euros para 2014-2017. En el caso que nos ocupa, el capital natural incluye la adecuada planificación y gestión de las riberas para que ejerzan una protección natural contra las inundaciones.

Para más información sobre los mecanismos de financiación:

http://www.eib.org/products/blending/ncff/index.htm

Debemos aprender de otras experiencias de éxito:

Salvando las distancias necesarias, hemos de aprender también de las iniciativas de éxito que se han implementado en otros sitios. Tanto en EEUU como en Europa se han desarrollado iniciativas de gestión de riadas desde los parámetros de sostenibilidad, que han dado soluciones exitosas.

Como ejemplos, podrían citarse el programa "Room for de River", desarrollado por el gobierno Holandés en la cuenca del Rin y cuyo objetivo es el incremento de la seguridad frente a las inundaciones a la vez que se incrementa el espacio fluvial y la calidad ambiental en general. El proyecto se basa principalmente en la recuperación de espacio fluvial y capacidad de amortiguación de crecidas y desagüe mediante la eliminación y retranqueo de diques y motas. En este programa las principales decisiones se han determinado a nivel político, con el consenso de todas las administraciones implicadas (desde el nivel estatal al local), basándose en criterios y estudios técnico-científicos. Los proyectos de actuación concretos incorporarán la participación ciudadana gestionada a través de las administraciones locales.

Otro programa interesante a nivel europeo es el Plan Sigma que se desarrolla en Bélgica. En 1976 acontecieron unas mareas de tormenta que provocaron graves inundaciones y daños en muchos territorios de diversas cuencas fluviales del país. El Plan Sigma afecta actualmente a más de 260km de tramos fluviales, siendo un proyecto con una filosofía muy similar al programa "Room for de River" holandés. Esta filosofía no fue la inicial, pues cuando se planteó el Plan en sus orígenes las soluciones iban más en la línea de recrecer y reforzar diques y construir una barrera para frenar mareas de tormenta. Algunos diques se construyeron pero la barrera se desechó. El proyecto ha evolucionado a partir de los estudios y conocimientos científicos hacia un proyecto donde los objetivos ambientales se conjugan con los de protección, adaptando la filosofía de incrementar más el espacio para los ríos mediante proyectos de restauración fluvial que permitan disminuir los daños de las crecidas.

También hay experiencias similares fuera de Europa. Un proyecto destacable al otro lado del Atlántico es el"FloodSAFE California", en EE.UU. En este Estado se estima que uno de cada cinco californianos está expuesto a los riesgos de las inundaciones. Éstas se han cobrado 300 vidas y han generado 750 heridos en los últimos 60 años, y se estima que el valor económico de los activos expuestos al riesgo de inundación alcanza los 580.000 millones de dólares. Independientemente de las diferencias en el engranaje entre las diferentes administraciones u organismos competentes en la materia, las propuestas de solución en este caso son muy similares a las que ofrecen los proyectos europeos, destacando en este caso el alto nivel de exigencia y detalle en las evaluaciones de costes, tanto de los daños que implicaría no actuar, como de los costes de proyectos y beneficios económicos o ahorros que pueden producirse en el futuro.

Más información sobre experiencias de éxito en gestión de riadas y restauración fluvial:

http://www.ruimtevoorderivier.nl/english/room-for-the-river-programme/ 

http://www.sigmaplan.be/en/sigma-plan/what-is-the-sigma-plan 

http://www.water.ca.gov/floodsafe/ 

Ollero, A. Guía metodológica de buenas prácticas para la gestión de inundaciones. Zaragoza, 2014. 

http://contratoderiomatarranya.org/documentos/Guia_BB_Gestion_inundacion...

A modo de conclusión: Construir un acuerdo social partiendo del conocimiento científico y  bajo el principio de unidad de cuenca que encarna la CHE

Para que todo esto sea posible es necesario establecer dinámicas de concertación y acuerdo social que pongan en valor la viabilidad y eficacia de las medidas a tomar implicando en ellas a todos los actores. Sabemos que es difícil, pero creemos que la gravedad de la situación justifica el esfuerzo y que, en contra de lo que ha pasado en otras ocasiones, esta vez los argumentos dados desde distintos enfoques comienzan a acercarse. 

Para eso es fundamental que la institución que debe garantizar la unidad de la cuenca, la Confederación Hidrográfica del Ebro, lidere una iniciativa que supere visiones localistas y aúne a todos los actores de la cuenca en la búsqueda de estas soluciones de forma que el conocimiento científico y las experiencias de otras regiones del mundo se ponga al servicio del acuerdo social. 

En las últimas décadas la emergencia de las Comunidades Autónomas ha erosionado significativamente las competencias de la Confederación Hidrográfica del Ebro. El pacto entre el río Ebro y el desarrollo económico y social de la población debe plantearse a nivel de cuenca. No valen soluciones para mi pueblo que trasladan los problemas a los pueblos que viven aguas abajo o aguas arriba. No valen soluciones particulares para una Comunidad Autónoma que trasladen los problemas a las comunidades vecinas.

La CHE es el primer organismo de gestión integrada de cuenca que se crea en el mundo y debemos también ser ejemplares en cómo afrontamos el pacto entre las “necesidades”  del río y las “necesidades” de los habitantes del cuenca.

Hemos demostrado ya, en otras ocasiones, que por muy enconados que estén los conflictos existe siempre un margen de acuerdo. Así ocurrió, por ejemplo, en relación con la Iniciativa Social de Mediación por los Conflictos del Agua en Aragón, apoyada en su segunda fase por el Gobierno de Aragón y la CHE, que consiguió articular acuerdos, por UNANIMIDAD, que permitieron acabar con los conflictos provocados por el embalse de Torre del Compte en la Cuenca del Matarraña y el embalse de Santaliestra en el Ésera. 

Más información sobre la Iniciativa Social de Mediación de los conflictos del Agua en Aragón:

http://www.ecodes.org/agua-y-ecodes/iniciativa-social-de-mediacion-sobre...

En toda la Cuenca del Ebro, -en los pueblos ribereños, en las instituciones, en los investigadores, en las entidades sociales…- estamos convencidos de que existe el  conocimiento y la voluntad para lograr un acuerdo de futuro, bueno para los ribereños de toda la cuenca y bueno para el río Ebro. Tenemos un futuro común. Defendámoslo. Construyámoslo.

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