La hora de las grandes presas

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Sobre el blog

Eduardo Echeverría
Consultor especializado en ingeniería hidraúlica. Secretario Técnico del Comité Español de Grandes Presas (SPANCOLD) y Vicesecretario de la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.

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  • 2013: Embalse de Mediano desembalsando 400 m3/s. Fuente: @CH_Ebro

En estos días se cumple un año de la creación de #BlogsiAgua. En concreto, el veinticinco de junio de 2012, Jairo Fernández abría fuego con “Ríos de Ibuprofeno”, un interesantísimo artículo que se convirtió a posteriori, en uno de los posts más leídos de 2012. Al día siguiente de esta publicación el que suscribe tuvo el honor de ser el segundo autor en publicar con el post El papel de los Sistemas Automáticos de Información Hidrológica en la gestión de la sequía actual, que por cierto, también tuvo muy buena acogida.

Así pues, coincide el aniversario de esta estupenda iniciativa con el fin del curso escolar. No es por tanto mal momento para realizar algunas observaciones sobre la situación actual de los recursos hídricos en España y el papel que han tenido las grandes presas en su regulación durante los últimos trescientos sesenta y cinco días, máxime teniendo en cuenta el elevado protagonismo que han adquirido en los últimos tiempos a causa de las extraordinarias aportaciones recibidas.

¿Cómo estaban las reservas hace un año?

Es digno de ver como puede cambiar la situación hidrológica de España en trescientos sesenta y cinco días. En el post referente al uso de los SAIH como herramienta de ayuda para la gestión en situaciones de sequía de junio de 2012 se ponía de relieve la alarmante disminución de precipitaciones que se había dado en España en el periodo transcurrido del año hidrológico 2011/2012 con respecto a años anteriores.

Según el boletín hidrológico del Magrama de fecha 25 de junio de 2012, la reserva hidráulica peninsular en esa fecha era de 35.056 Hm3. Teniendo en cuenta que la capacidad total actual de embalse es de 55.557 Hm3, se tenía en aquel momento que el volumen almacenado en los embalses correspondía a un 63,1 % del total. Este dato era ligeramente inferior a los porcentajes promedio de volumen almacenado de los últimos cinco años (68,7%) y de los últimos diez años (65,8 %) que figuraban en el citado boletín.

Analizando únicamente estos datos podría deducirse que las reservas estaban en ese momento ligeramente por debajo de la media, pero que no se estaba en una situación especialmente complicada. Si además se observa el volumen embalsado por esas fechas en los dos años anteriores, 2010 (43.702 Hm3) y 2011 (46.024 Hm3), se concluye que en realidad durante el año hidrológico 2011/2012 se estaban consumiendo las reservas almacenadas en los dos años anteriores. Sin estas reservas la garantía de suministro de agua para los distintos usos habría descendido dramáticamente en algunas cuencas. De hecho en 2009/2010 acababa de finalizar un importante ciclo de sequía que había sido especialmente devastador en las cuencas del Levante Español. Como añadidura los niveles de los acuíferos estaban en nivel de alerta en muchas zonas a efectos de indicadores de sequía,

¿Cómo están las reservas a fecha actual?

Hemos pasado en 365 días de una situación de alerta por incipiente sequía a una situación de abundancia de aportaciones

Si se revisan los datos del último boletín hidrológico publicado por el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, fechado a veinticinco de junio de 2013, se observa como la situación con respecto a la misma fecha del año pasado ha dado un vuelco espectacular. Se cuentan a la citada fecha con unas reservas totales de 46,660 Hm3 correspondientes a un 84,3% del volumen total embalsable en los embalses peninsulares. En general ha sido un año excepcionalmente lluvioso y gracias a esta pluviometría no solo se han recuperado los registros de 2010 y 2011, sino que se han llegado a máximos históricos en cuanto a volumen de agua embalsada se refiere. Estos máximos han sido posibles, entre otras cosas, a la construcción de grandes presas en años anteriores, que ha permitido incrementar el volumen de embalse disponible y así poder almacenar esta agua que de otra manera no hubiera sido posible aprovechar. Es interesante al respecto el post que publicó en iAgua el Comité Español de Grandes Presas (SPANCOLD).

Desgraciadamente este llenado de los embalses no se ha realizado de manera gradual salvo en algunos casos puntuales. Han sido abundantes los episodios de fuertes lluvias, acompañados en los últimos casos de deshielos, que han ocasionado importantes daños y han puesto a prueba los Sistemas Automáticos de Información Hidrológica (SAIH) de muchas cuencas. Sólo por citar los episodios más relevantes se tienen:

  • En la cuenca del Segura la avenida del Río Guadalentín acontecida el 28 de septiembre de 2012, que tan acertadamente explicó el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos en este post.
  • En la cuenca del Tajo los dos episodios de avenida laminados entre finales de marzo y principios de abril de 2013, por cuya gestión el equipo del SAIH del Tajo fue felicitado.
  • En la cuenca del Guadalquivir también se registró por esa época un importante episodio de lluvias y avenidas, que una vez más hizo trabajar los embalses de esta cuenca a pleno rendimiento.
  • En la cuenca del Ebro los episodios han sido continuos, destacando por los daños materiales producidos el episodio acontecido el y 18 de junio en los ríos Esera y Garona. En este episodio la gestión de los embalses de Yesa e Itoiz (Navarra) y Mequinenza-Ribarroja-Flix (bajo Ebro, Tarragona) permitieron reducir el caudal circulante de los ríos, evitando, por tanto, que las inundaciones fueran mayores, como informó la propia Confederación Hidrográfica del Ebro en esta nota de prensa. Mención especial merece el duro trabajo realizado por el equipo del SAIH Ebro tanto durante este episodio como durante el resto del año hidrológico, con el valor añadido de aportar valiosa información adicional de forma continua su cuenta de twitter @saihebrocpc.

Estos episodios son sólo una muestra de un fenómeno que en mayor o menor medida se ha vivido a lo largo del año en todas las cuencas hidrográficas peninsulares. Asimismo, mientras la pluviometría batía marcas históricas, el espesor de nieve acumulado hacía lo propio y las reservas de agua subterráneas se recuperaban a niveles que no se medían desde hace décadas. Para muestra de esta recuperación quedan las imágenes de las Tablas de Daimiel con los ojos del Guadiana aflorando de nuevo tras veintiséis años sin manar agua.

¿Cómo estarán las reservas el año que viene?

A la vista de los datos se deduce que en un entorno tan irregular en cuanto a la distribución temporal y espacial de las precipitaciones no se puede estimar con certeza como será el año hidrológico 2013-2014 en cuanto a la cantidad de precipitación. Afortunadamente, y gracias a la regulación hiperanual de las grandes presas españolas, si que se puede afirmar que la existencia de reservas para los diferentes usos estará garantizada al cien por cien en la mayoría de los casos. Es decir, la regulación existente en los ríos españoles permitirá altos niveles de garantía de suministro con independencia del volumen total de precipitación que se registre.

Lecciones aprendidas.

la regulación de las grandes presas ha realizado un gran trabajo en este curso especialmente problemático

Del somero análisis de la evolución de las reservas aquí realizado se desprende que una vez más la sempiterna irregularidad de las precipitaciones en la península ibérica ha hecho acto de presencia, pasando en trescientos sesenta y cinco días de una situación de alerta por incipiente sequía a una situación de abundancia de aportaciones. Esta situación tan extrema debería de ser por misma suficiente indicativo de la especial necesidad de regulación en nuestro país. Por otro lado parece que estos fenómenos cada vez serán más recurrentes, como se ha resaltado recientemente en unas jornadas sobre planificación hidrológica realizadas por el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.

Esta regulación no sólo es necesaria para proceder al almacenamiento de los excedentes. Desde que empezó el año hidrológico han sido múltiples los episodios de avenida que han tenido que afrontar las cuencas hidrográficas españolas. Y ahí ha sido donde las grandes presas, con la inestimable ayuda que proporciona la gestión de datos en tiempo real de los SAIH, han ayudado a mitigar los daños en la mayoría de los casos. Una vez afrontados los episodios de inundación quedan disponibles los volúmenes embalsados para disponer de ellos cuando sea necesario, gracias principalmente a los embalses de regulación hiperanual. Y también hay que continuar la gestión de los citados embalses de cara a futuros episodios. No hay que olvidarlo, la gestión de avenidas es una carrera de fondo

Como conclusión principal se podría decir que la regulación de las grandes presas, contando con la inestimable ayuda de los SAIHs entre otros actores, ha realizado un gran trabajo en un curso especialmente problemático. Este trabajo ha mitigado en su mayoría los efectos de las avenidas y permitirá, gracias al incremento de la capacidad de embalse disponible, que cuando vuelva la sequía, que todos podamos seguir disfrutando del milagro español del agua que tan acertadamente describió José Luis González Vallvé en este Blog. Es la hora de las grandes presas.
 

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