Los Crímenes del Agua: Tratado sobre Aguas Residuales

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Sobre el blog

Enrique Castellanos Rodrigo
Escritor de Novela y Relato Corto. Freelance Blogger. Hablar en Público (Ponente)
  • Crímenes Agua: Tratado Aguas Residuales

Lo que desconoce la gran mayoría del público, es lo que realmente ocurrió entre la elaboración del protocolo de Kioto de 1997 y la celebración de la cumbre sobre el Cambio Climático que se organizó en Paris en 2015. Es hora de que alguien cuente la verdad.

Por aquellos tiempos, las personalidades más relevantes del mundo se dieron cita en la ciudad de la luz. Se reunieron 150 jefes de Estado que se estrecharon la mano para ratificar un acuerdo de mínimos y esgrimir un espontáneo tratado para luchar contra el Cambio Climático. Los medios de comunicación hicieron un despliegue colosal para contar las resoluciones que se iban sucediendo con gran expectación. Más de 10.000 corresponsables de la Prensa provenientes de todos los rincones del Planeta cubrieron la noticia de la Cumbre día tras día. París se convirtió en un estado de sitio por unos días, donde se mezcló el glamour de las comitivas presidenciales y las protestas de ciudadanos disconformes.

De entre toda esta vorágine de personas, una figura, un solo personaje, una única sombra, permaneció siempre en el anonimato, como si su emblemática presencia nunca hubiese salido al escenario público. Y aunque este hecho en si ya pareciese totalmente paradójico, lo cierto es que la repercusión del trabajo del profesor Ulises Flynn fue, en realidad, la clave para que se consiguiese un relativo éxito entre las naciones durante aquellos días de luces y sombras.

Los que realmente conocen la historia de estos hechos, saben que hubo un antes y un después desde la anterior cumbre sobre Cambio Climático, la del desastroso encuentro de Copenhague de 2009 y la de la notoria culminación de optimismo alcanzado en Francia. Y Ulises Flynn fue la razón principal del éxito alcanzado.

De la importancia de los trabajos de campo realizados por el profesor Ulises Flynn para las Agencias Medioambientales, es ampliamente conocida su habilidad para desentrañar los más oscuros planes tramados para conseguir riqueza a costa del Medioambiente. Algunas de esas historias ya las he podido publicar, no sin antes haber tenido que pagar un alto precio por ello tanto en lo personal como en lo profesional. Pero, como mencioné en el artículo sobre las palabras póstumas del profesor, la recompensa emocional que esto me supone compensa cualquier sacrificio que haya tenido que sufrir para conseguirlo. Además, soy consciente de que perseguir la verdad está al alcance de unos pocos privilegiados.

He aquí entonces, una de las relevaciones más contundentes sobre la verdadera influencia que la figura del profesor suponía para el devenir de las decisiones de las naciones con respecto al cuidado de nuestro Planeta. Es una lástima que su publicación ocurra después de que el profesor haya muerto, pero la luz de la verdad nunca debe apagarse, ni siquiera cuando su protagonista ya no esté entre nosotros.

Todo ocurrió en Le Bourguet, una población cercana a Paris, el 30 de noviembre de 2015. Hacía tiempo que el profesor sostenía la tesis de que existía una organización criminal que, entre bambalinas, decidía el devenir de muchos asuntos de Estado. Especialmente había notado la influencia de dicha organización en los asuntos que tenían que ver con el medioambiente. Lo que para muchos suponía hechos aislados y localizados según las necesidades de cada pueblo y región, para el profesor, era un entramado perfectamente relacionado entre sí con una única organización secreta que movía los hilos por detrás. Los descubrimientos sobre esta organización y sus actividades delictivas están aún guardados bajo sumario. El profesor Ulises Flynn tuvo cuidado de no dejar ningún cabo suelto y al azar y, curiosamente, una semana antes de producirse el misterioso accidente de helicóptero que le costó la vida, pudo entregar al Tribunal Internacional de Derechos Humanos un dosier completo que denunciaba todas y cada una de las actividades delictivas de la organización criminal llamada Eureka.

Fue precisamente una de estas acciones de Eureka lo que estuvo a punto de poner en jaque la resolución del tratado sobre aguas residuales que formó parte de los acuerdos alcanzados en la cumbre sobre Cambio climático del 2015. Si finalmente esto hubiese ocurrido, la salud de la población del mundo se hubiese visto afectada hasta hechos sin precedentes.

El catedrático de la universidad de la India Jawahary Lal Nehrun fue secuestrado y suplantada su personalidad durante la Cumbre. Este científico tenía el cometido de exponer un informe acerca del deficiente tratamiento de depuración de las aguas residuales que se estaba produciendo en el mundo. Evidentemente el informe lo realizó el profesor Ulises Flynn bajo la contratación de una agencia medioambiental de La India. Dicho informe fue entregado al científico Indio bajo la más estricta confidencialidad.

El informe era extenso. Ulises Flynn había tenido que recorrer medio mundo para verificar los hechos. Había conocido de primera mano las instalaciones donde supuestamente se depuraba el agua residual antes de su vertido en los deltas y los ríos más importantes del mundo donde, en realidad, se derramaban aguas residuales derivadas de las capitales del mundo más pobladas del planeta. Los resultados eran del todo alarmantes y la activación de un sistema de depuración en las principales ciudades era una necesidad acuciante.

Entre otros puntos del comunicado, el informe denunciaba la situación real del tratamiento de las aguas residuales en el 2015. Las conclusiones eran contundentes al respecto. El 80% de las aguas residuales del mundo no recibían el tratamiento adecuado. Por ejemplo, en el África Subsahariana más de 547 millones de personas no tenían acceso a servicios básicos de saneamiento y las aguas se vertían sin tratamiento alguno a las fuentes de agua, lo que contaminaba las aguas subterráneas, los acuíferos, los ríos y las costas marítimas. Esto provoca además que se disparasen los índices de enfermedades entre la población en los lugares donde, o no había tratamiento, o había una deficiente depuración de las aguas negras. El panorama era desolador porque se repetía por otras zonas del mundo. Por otro lado, el informe mencionaba los impactos medioambientales negativos del vertido de las aguas residuales sobre el entorno, los ecosistemas y la biodiversidad.

Por regiones geográficas, los países localizados en el Sudeste Asiático, aquellos ubicados cerca del mar Caspio, los países caribeños y los africanos, copaban los territorios donde se hacía más urgente una inversión de Plantas Depuradoras. La obligación de los países desarrollados en esta materia para apoyar aquellas regiones con inversiones económicas programadas y sostenibles era una prioridad cuando la humanidad estaba saliendo de las postrimerías del siglo XXI.

La Organización criminal Eureka no deseaba que todo esto saliese a la luz. Persiguieron al profesor Ulises Flynn durante los dos años de su vida que invirtió en hacer el informe. La habilidad del profesor y su imaginativa inventiva a la hora de salir de las situaciones más disparatadas le permitieron entregar el informe a tiempo. Pero Eureka no se dio por vencida. Como ya adelanté, durante la celebración de la Cumbre sobre el Cambio Climático, Eureka se atrevió a secuestrar al catedrático de la universidad de la India Jawahary Lal Nehrun. Su figura era fundamental en la Cumbre. Formaba parte del Comité que redactaría los acuerdos internacionales a los que se llegaría en materia de medioambiente. Eureka lo suplantó por un actor muy parecido al profesor a quien también amenazaban de muerte para que, en su papel de experto científico, expusiese un informe completamente erróneo y reventase la negociación para que no se llegase a firmar el acuerdo.

Afortunadamente el profesor Ulises Flynn y su colaboradora Karen Grant junto con la ayuda de las autoridades policiales internacionales, pudieron desbaratar tan malévolo plan aquel 30 de Noviembre. Los detalles de cómo ocurrieron estos acontecimientos serán probablemente publicados más adelante. Han pasado ya dos largos años desde entonces y me siento ya con el ánimo de poder hacerlo (aunque todavía estoy recluido en un destino desconocido para evitar que Eureka me localice ya que su objetivo es acabar con mi vida, igual que hicieron anteriormente con la del profesor).

De lo que sí que estoy seguro es que, los planes para mejorar la depuración de las aguas residuales a nivel mundial siguen su camino a pesar de los tentáculos de Eureka. Las inversiones de los Estados en esta materia se están produciendo desde el 2015. La concienciación de los gobiernos locales por mejorar sus infraestructuras en materia de depuración también. Si el profesor Ulises Flynn pudiera poner un pie de página a este artículo, estoy seguro de que serían palabras llenas de esperanza. Por todo ello y por su enorme aportación a la lucha contra el Cambio Climático solo tengo estas palabras: Gracias profesor.

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