Baja California y Quintana Roo: pioneros de la desalación en México

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  • Baja California y Quintana Roo: pioneros desalación México
  • Artículo escrito por Dr. Felipe I. Arreguín Cortés, Director General del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua y M en C. Mario López Pérez, Gerente de Ingeniería y Asuntos Binacionales del Agua en la Comisión Nacional del Agua.

Sobre el blog

Felipe Arreguín
Director General del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua.

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Antecedentes

En 1960 se inició la desalinización en México mediante destilación, pero la crisis petrolera encareció la producción de agua mediante este proceso.

Así, la primera desalinizadora se localizó en Baja California, considerada una de las más grandes a nivel mundial con una capacidad de 320 litros por segundo (lps), 27,648 m3/día.

En 1960 se inició la desalinización en México mediante destilación

Desde los 60, debido al incremento de población, escasez de agua superficial en México, reducción de agua subterránea y deterioro de su calidad, los recursos hídricos se han visto limitados. Es por ello que desde los 70 y hasta el 2000 se dio el auge de desaladoras para complejos turísticos y para la purificación de agua embotellada. En 2003 se concreta el proyecto de la desaladora Maquilas Tetakawi, con una producción de 11.76 lps (1,000 m3/día), de uso industrial. El mismo año se inició el proyecto de una planta con una capacidad de 200 lps en Cabo San Lucas, Baja California.

Evolución

En 2001, el IMTA identificó 171 plantas, de las cuales 51 no operaban debido a altos costos y falta de personal calificado y de mantenimiento. Los estados con más plantas fueron Quintana Roo con 76 (44.4%) y Baja California Sur con 38 plantas (22.2%). La mayor parte eran para hoteles y proveedores de servicios turísticos.

En 2001 la capacidad de operación fue de 52,455 m3/día, que representaba el 77.7% de la capacidad máxima instalada ese año 67,487 m3/día.

En 2007, la IDA contó en México 435 plantas, de que 282 se encontraban en operación

Debido a que Ensenada y Tijuana están en una zona activa en agricultura y el agua subterránea presentaba intrusión de agua marina, en 2004 iniciaron la evaluación de alternativas para construir desaladoras. En 2005, se estableció la desalinización en Guaymas-Empalme y en Puerto Peñasco en Sonora.

En 2006 se construyó la planta municipal más grande del país, en Los Cabos, que produce 200 lps de agua (17,280 m3/d) y abastece a parte de Cabo San Lucas.

En 2007, la IDA contó en México 435 plantas, de las cuales 282 se encontraban en operación. Se reafirmaba que Quintana Roo y Baja California Sur contaban con la mayor cantidad, 124 y 73 respectivamente. Alcanzando una capacidad instalada nacional de 311,376 m3/d (3,600 lps).

La ósmosis inversa es el sistema más utilizado: representa el 76% de las desaladoras.

En 2012 México inició el proceso de definición de una norma oficial para la desalación

Regulación de la desalación en México

La legislación mexicana establece que las aguas saladas interiores, el mar territorial y las aguas salobres son dominio público. Es así que las actividades relacionadas con la desalinización, de acuerdo a la Ley de Aguas Nacionales, requieren de una concesión.

Respecto a la desalinización, la legislación no la menciona. Asimismo, las dependencias federales con atribuciones para reglamentar la desalación no han establecido una norma para regular las obras de toma, la disposición de las descargas de salmuera y el impacto al ambiente.

Por ello, en 2012 México inició el proceso de definición de una norma oficial, pero aún no ha llegado a su conclusión.

A pesar de ello, existen proyectos de desalación para abasto de poblaciones del Noroeste de México. Los caudales instalados varían de 2.2 a 4.4 m3/s.

Comentarios finales

La desalación en México no es una práctica nueva, sin embargo una inadecuada implementación no ha permitido que sea una opción viable a largo plazo.

La ósmosis inversa es el sistema más utilizado

Los problemas siguen vigentes: la falta de regulación provoca conflictos entre proveedores, usuarios y autoridades, y origina problemas de impacto ambiental y abandono. Es urgente definir el marco regulatorio.

Los hoteles y servicios turísticos han sido pioneros, y los primeros en contar con infraestructura abandonada. Apoyos institucionales para fortalecer la industria turística puede ser una alternativa viable.

Recientemente, operadores de servicios de agua potable han abierto brecha en la construcción de sistemas de desalación con tarifas competitivas. Los costos ya son menores a 1USD, lo que hace atractiva esta fuente de agua.

La desalación es la alternativa adecuada para muchas partes de México, pero requiere una política que permita desarrollarla no solo para actividades turísticas y poblaciones mayores, sino hacia la producción industrial, agrícola, pecuaria y acuícola de zonas con escasez de agua y que enfrentarán más conflictos por abastecimiento.

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