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Institucionalidad y la seguridad hídrica en la medida de lo posible

Sobre el blog

Gabriel Caldes
Asesor (MBA) Gestión Hídrica y Estratégica. Dirigió creación de empresa sanitaria ECONSSAChile, Dirigió por el Estado procesos de cambios en la industria de AP.Autor libro "La Industria Sanitaria en Chile". Consultorías BID, México y otros.
ABB
  • Institucionalidad y seguridad hídrica medida lo posible

Se publicó una propuesta de institucionalidad del agua para el país, todo esto como consecuencia que la actual institucionalidad ha demostrado no estar en condiciones de responder a las nuevos contextos climáticos, sociales y políticos. Esta opinión, es compartida transversalmente por distintos sectores, incluso por el gobierno, que mandó un proyecto de ley al congreso modificando la actual institucionalidad del agua.

La propuesta de Fundación Chile,[1]  es bastante audaz y se hace cargo de colaborar a resolver los principales problemas actuales y futuros. Su visión es innovadora y sistémica donde la gestión hídrica es integrada e interviene en el ciclo hídrico completo en toda la cuenca. La gestión se asigna a una organización de cuencas, con cierta autonomía y con la incorporación de los principales actores del territorio relacionados con los recursos hídricos. (Agricultores, Industria, Minería, Organizaciones Civiles, Universidades, Gobernadores Regionales, Servicios Sanitarios Rurales, Servicios Públicos, etc.), con una participación vinculante en algunos temas, como políticas, inversiones y planes hídricos locales. Por otra parte, a nivel nacional se propone una institucionalidad pública, con una Autoridad Nacional del Agua, con facultades para la regulación, administración y fiscalización del recurso y con robustas competencias técnicas y políticas, con carácter supra ministerial, que permita liderar la gobernanza de los recursos hídricos y que no dependa solo del ciclo político donde cada 4 años se parte de cero.[2]

Esta institucionalidad, se insertará en la actual administración pública del estado, que en Chile y gran parte de América Latina, está quedando obsoleta y se encuentra debilitada y sobre pasada por las nuevas demandas sociales, ambientales, políticas y económicas, por la falta de credibilidad y transparencia frente a la comunidad, producto de los niveles de captura política, ineficiencia y corrupción. Estas características, la acerca más a las causas de varios problemas hídricos existentes, que a ser parte de las soluciones de problemas hídricas.

Pero ¿es suficiente con cambiar la institucionalidad de los recursos hídricos para enfrentar la crisis?.... No, definitivamente no es suficiente. La institucionalidad es solo un medio para cumplir un objetivo que se desea lograr, pero no soluciona una crisis por sí sola. Lo importante es saber cómo queremos relacionarnos con el agua en las próximas décadas en el contexto de la complejidad climática que se está proyectando.

En el caso del agua en Chile, desde la década de los años 50 se habla de la institucionalidad con el gran objetivo de la “seguridad hídrica.” Pero transcurridos 70 años, donde han existido profundos cambios, políticos, culturales, tecnológicos, sociales y ambientales han modificado la relación que debemos tener con el agua, en consecuencia, no deberíamos seguir pensando en el mismo concepto de seguridad hídrica, sin un contexto como un objetivo final, hoy las condiciones son distintas.

En la actualidad, producto de los cambios mencionados, la seguridad hídrica cada día tiene un mayor componente político (en el buen sentido de la palabra), que muchas veces no se refleja en las definiciones, la escasez de agua, el aumento de la demanda y otros factores, están presionando a los estados o sociedades a definir una cobertura o una priorización del consumo de acuerdo a temas culturales, éticos, políticos o modelos de desarrollo para determinar qué tipo de “seguridad hídrica” queremos para el país, pero por sobre todo, quien será el "sujeto" al cual se le debe exigir que debe dar seguridad hídrica, en la actualidad se identifica solo al Estado, sin embargo, los usuarios, en particular los grandes usuarios, han tenido un rol importante en la escasez hídrica, de manera que tienen una responsabilidad gravitante en construir la "seguridad hídrica" que no queda clara en las definiciones clásicas.

En la actualidad, el concepto de seguridad hídrica está mutando y su origen está en un contexto social y climático complejo, donde no siempre podrá ser una realidad y será la comunidad a través de la política, en alianza con la ciencia quienes deberán definir el nivel de la "seguridad hídrica" o de "seguridad hídirica en la medida de lo posible".

Cuando este año el déficit promedio a nivel nacional es cercano al 50% de precipitaciones y de nieve, con una tendencia al agravamiento de la situación meteorológicas, no deberíamos seguir definiendo como el único objetivo de la gobernanza e institucionalidad a la "Seguridad Hídrica" solo como la capacidad de proteger el acceso sostenible al agua para mantener la vida, el bienestar o el desarrollo socioeconómico, incluyendo las acciones para proteger los ecosistemas, ahora debemos incorporar el riesgo no solo de la demanda si no que de la oferta, las decisiones políticas de las prioridades y asumir que no siempre habrá seguridad hídrica para todos y a todo evento, tal vez debemos empezar a transparentar la situación y hablar al menos de “Seguridad Hídrica solo para algunos" como la comunidad, los ecosistemas y la alimentación, el resto de los usuarios, tendrán que enfrentar grandes desafío como buscar nuevas fuentes, si no que reemplazar total o parcialmente el agua de sus procesos productivos o simplemente conformarse con una “seguridad hídrica en la medida de lo posible”

Finalmente, en la actualidad el concepto de seguridad hídrica está en evolución y su origen está en un contexto social y climático complejo donde no siempre podrá ser una realidad. A lo mejor, es necesario incorporar aquellos factores que colaboran o atentan con la seguridad hídrica, como los niveles de conflictividad, la tecnología, la escasez hídrica, su relación con otros recursos como el suelo, la energía, agua de mar, el re uso de las aguas recicladas, etc. En definitiva, será la comunidad a través de la política, en alianza con la ciencia quienes deberán definir el nivel de la "seguridad hídrica" (no el concepto) o de "seguridad hídrica, en la medida de lo posible"

[1] Fundación Chile, es el lider del proyecto de Escenarios Hídircos 203o   https://escenarioshidricos.cl/                                                                                                      [2] https://escenarioshidricos.cl/publicacion/gobernanza-desde-las-cuencas-i...