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El levantamiento social en Chile y los movimientos ambientalistas

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Sobre el blog

Gabriel Caldes
Asesor (MBA) Gestión Hídrica, Gestión Estratégica. Dirigió creación de empresa sanitaria ECONSSAChile, Dirigió por el Estado varios procesos de cambios en la industria de concesiones sanitarias. Autor del libro La Industria Sanitaria en Chile.
Minsait
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Estábamos preparando la COP 25 formal y la informal, además de la APEC, tratando de modificar el Código de Aguas, tramitando proyectos de ley de adaptación al cambio climático y otras como el agua desalada y su reuso. En resumen, estábamos tratando de colaborar con la protección del planeta.

Sin embargo, el viernes 18 de octubre, surge un movimiento social con característica de postmodernismo, preferentemente de las capas medias, sin historia, sin líderes ni banderas y que no necesitó recurrir a ninguna organización formal, informal o intermedia, como tampoco a liderazgos de personajes conocidos o partidos políticos, sindicatos u otras agrupaciones, sin domicilio político o ideológico, que logró comunicarse a través de las redes sociales para construir una manifestación política de envergadura histórica, solo unidos por el descontento o la indignación frente a un modelo que no los escuchaba, con un mensaje claro y directo, exigiendo un trato igualitario y tener un acceso a un sistema digno y de calidad en salud, pensiones, educación, transporte y salarios justos, sorprendiendo a la clase política, las élites, empresarios y a una parte de la comunidad.

Todos fuimos sorprendidos, incluso nuestra democracia que no estaba preparada producto de una institucionalidad que carece de competencias para relacionarse con una comunidad que se sentía postergada

La señal que envió la comunidad debe hacernos reflexionar sobre qué sociedad queremos y como nos relacionaremos entre nosotros y con el medio ambiente, realizando las modificación o ajustes a un modelo más equitativo e inclusivo adaptándose a un nuevo orden social. En este contexto el movimiento ambiental también debe hacer lo suyo.

Es efectivo que el medio ambiente, la pobreza y la vulnerabilidad socio-económica tienen una relación de larga data y lo demuestra la amplia literatura existente, pero si bien se ha escrito bastante sobre el tema, eso no significa que en nuestro país se haya aplicado adecuadamente. Pero cuando una persona está sin trabajo o su sueldo no alcanza para terminar el mes y se encuentra endeudada o alguien de su familia lleva años esperando por una intervención quirúrgica y además debe disponer de dos o tres horas para trasladarse diariamente de su hogar al trabajo, es difícil que tenga entre sus prioridades destinar esfuerzos para proteger el planeta o disminuir CO2 de su territorio. Esto no significa que sean temas incompatibles, por el contrario, pero proteger el planeta por sí solo, no tiene el mismo sentido si no lo relacionamos con la comunidad. Como dijo un ex presidente, “El planeta seguirá existiendo, el que desaparecerá es el “hombre”.

El contenido de las demandas sociales tuvieron una aceptación transversal en el mundo político y empresarial, las diferencias están en el cómo resolverlas. El medio ambiente o la protección del planeta no estuvieron presente en las exigencias básicas, sin embargo la "desprivatización" del agua apareció en un segundo plano  

En el tema ambiental, debemos lograr poner el centro del problema la calidad de vida de las personas. La protección del medio ambiente es para mejorar la calidad de vida la humanidad. El deterioro ambiental es la combinación de tres elementos:  un mercado libre y desregulado que permite las existencia de empresas con procesos productivos contaminantes y uso de materiales no degradables, un Estado permisible, sin facultades fiscalizadoras eficaces y procedimientos de control y aprobación no efectivo, y finalmente una comunidad que no tiene instrumentos de participación para participar en la toma de decisiones.. Queremos proteger el planeta y la vida animal, pero no hemos sido claro en relacionar el medio ambiente con lo cotidiano de lo humano. El superar la vida precaria, la violencia social y la vulnerabilidad de una comunidad debe ser parte importante de un medio ambiente sano.

La falta de una vida digna es tan necesaria como un ambiente libre de contaminación. No se logra uno sin resolver el otro

Sin desconocer el valioso aporte y los aciertos del movimiento ambientalista, como lograr algunos cambios normativos, la incorporación de estos contenidos no solo en la agenda política y en la institucionalidad pública y privada, sino que además han desarrollado un amplio trabajo territorial, político, legislativo y social que ha empezado a modificar algunas conductas sociales y empresariales, generando una cultura que prioriza la protección de la naturaleza en forma sustentable.

En general, el movimiento ambientalista tiene su base social e ideológica mayoritariamente en las élites, en la clase media alta y de profesionales, donde se expresan políticamente a través de fundaciones y ONG sin fines de lucro, que han logrado una importante cuota de poder político. Con el levantamiento social, este movimiento debe revisar y adaptar sus contenidos del relato ecológico, sus conceptos, la forma del lenguaje (a veces muy técnico, complejo y a veces siútico) para hacerlo más inclusivo, ampliando su base social y no dejar fuera a sectores de una clase media baja y/o sectores vulnerables donde el mundo medioambiental no está presente por la existencia de carencias básicas no resueltas.

Es cierto que para los grupos carenciados existen barreras culturales, sociales y económicas que impiden darle un sentido de pertenencia en la problemática ambiental, no solo porque los beneficios no los ven en el día a día de su compleja vida cotidiana, si no que para acceder a ellos, tampoco tienen los recursos que muchas veces se requieren o la disponibilidad necesaria para un cambio cultural como este.

El foco del movimientos ambiental se ha centrado en el cuidado, protección y conservación de la naturaleza, entendiéndolo como la flora, fauna, clima, agua, aire y suelo de un determinado territorio. No hemos sido capaces de incorporar las carencias sociales y la falta de una vida digna de las personas como parte de un medio ambiente sano. 

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