El caso español. Agua y bosques: 7 aspectos que tal vez no conozcas (I)

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Sobre el blog

Jacobo Maldonado
Socio fundador de Entorno Producciones y Estudios Ambientales S.L., Ingeniero de Montes y miembro de ASEMFO (Asociación Nacional de Empresas Forestales Contacto: Arancha López de Sancho Collado)
  • caso español. Agua y bosques: 7 aspectos que tal vez no conozcas (I)

Durante la muy reciente celebración del Día Mundial de los Bosques la oficina de comunicación de la ONU ha lanzado una nota informativa de gran éxito entre los medios de comunicación de nuestro país: Agua y bosques: 7 aspectos que tal vez no conozcas.  A continuación intentaré hacer una breve aportación comentada a los 7 aspectos relevantes puesto en candelero y su aproximación a la realidad española. En esta primera entrada nos dedicaremos a los cuatro primeros puntos. A la vuelta de la Semana Santa, lo haremos con los tres siguientes.

1. Las cuencas hidrográficas y humedales forestales suministran el 75 % del agua dulce accesible en el mundo para satisfacer las necesidades domésticas, agrícolas, industriales y ecológicas.

El suelo forestal en España supone un 54% de la superficie de nuestro territorio. Dentro del mismo se incluyen la práctica totalidad de las zonas de montaña sobre las que se concentra la precipitación, especialmente en las zonas mediterráneas. Destacan como captadores de agua en este área, la vertiente sur de los Pirineos y el Prepirineo; El Sistema Ibérico, el Sistema Central, las Villuercas, Sierra Morena occidental, Sierra de Grazalema y Sierras al Sur del Sistema Penibético; Las Sierras de Carzorla y Segura y las Sierras litorales de Aitana en Alicante y Tortosa y Beceite en Tarragona. Las montañas mediterráneas, cubiertas en un gran porcentaje por masas forestales arbóreas, prados y matorral protector, captan volúmenes de precipitación que duplican  los de sus llanuras basales mayoritariamente agrarias. En consecuencia, las cuencas hidrográficas forestales de cabecera superen el valor del 75% como suministradores del agua dulce que circula por la red hidrográfica ibérica mediterránea. En las zonas de clima atlántico el suelo forestal ocupa una mayor superficie porcentual que en las zonas mediterráneas, a lo que hay que unir incrementos en la captación de agua de aproximadamente un 60%, por lo que en este caso el % señalado es también claramente superior.

2. Aproximadamente un tercio de las mayores ciudades del mundo obtienen parte importante de su agua potable directamente de zonas forestales protegidas.

En nuestro país los casos de Madrid y Barcelona son paradigmáticos. El ciclo integral de las aguas urbanas están en manos de empresas como el Canal de Isabel II o Aguas de Barcelona. Los embalses para la provisión de agua urbana se sitúan en Madrid, en la Cuenca del Lozoya, del Manzanares y del Guadarrama, cuencas hidrográficas eminentemente forestales que toman sus aguas de la Sierra del Guadarrama. Aguas de Barcelona tiene sus embalses principales en las cuencas del Ter y del Llobregat, cuyas aguas proceden de las zonas forestales del Prepireneo y Pirineo catalán. En una entrada anterior del blog, señalábamos la necesidad y la conveniencia de que el Canal de Isabel II, apostara por el apoyo a la ordenación y mantenimiento de las masas forestales de sus cuencas provisoras de agua, apostando por una selvicultura hidrólogica aplicada a las necesidades de una provisión sostenible de agua en la Comunidad de Madrid. Desconocemos si sucede lo mismo en Barcelona, pero parece necesario implicar a estas entidades, públicas o privadas, en el cuidado directo de las masas forestales de las que se benefician, bien por proporcionar aguas limpias y libres de contaminación y arrastres, bien por poder influir en la cantidad y calidad de los caudales que llegan a la red hidrográfica con la introducción de criterios de selvicultura hidrológica.

3. Casi el 80 % de la población mundial (8 de cada 10 personas) se encuentra expuesta a amenazas considerables en cuanto a la seguridad del abastecimiento de agua.

En mi más o menos medio siglo de vida, recuerdo periodos de limitación/preocupación sobre el agua en Madrid y otras ciudades españolas con una frecuencia suficiente para que no los haya olvidado. Es evidente que en España, en la actualidad, gozamos de un nivel de garantía privilegiado en cuanto al abastecimiento de agua potable. Sin embargo es necesario introducir criterios de mitigación y adaptación al cambio climático en este campo, para prevenir posibles eventos negativos futuros. El principal y el más barato, es la educación de los consumidores de agua potable, cuyos efecto es notable y evidente como reflejan los datos de descenso de consumo por persona de manera continuada en los últimos 15/20 años. Respecto a regadíos las mejoras en la distribución y los sistemas de riego son una vía de aplicación imprescindible. 

Como matiz a considerar en el ámbito de las mejoras en este campo, tan solo señalare el caso de los madrileños, entre los que me encuentro, a los que nos cuesta mucho asumir el hecho de que en un gran número de ciudades de residencia estival, el agua de consumo alimentario tenga que ser embotellada. La planificación urbana probablemente ha fallado y el criterio de provisión de agua de calidad ha quedado en un rango inferior al de máxima capacidad de acogida a visitantes.

4. Los bosques actúan como filtros naturales del agua.

Es un hecho claramente conocido entre los profesionales del sector. Es un concepto fácil de explicar, comprender y mostrar a la población en general. Sin embargo no está incorporado en nuestro bagaje de cultura general. Durante estos últimos años en los que he estado interesado por el agua y los bosques, he descubierto que en latinoamérica se conciben los bosques y la provisión de agua como un concepto inseparable asumido por gran parte de su población. Las Administraciones Públicas de estos países también lo tienen asumido de esta forma lo que suele quedar reflejado en sus organigramas. En España, por el contrario es un tema en el que hay que trabajar con firmeza para que se introduzca entre nuestros saberes culturales. Ya hemos citado el ejemplo de las empresas gestoras de agua de nuestras principales ciudades para las que el ciclo integral del agua no incluye las fases de precipitación, infiltración o escorrentía.

Como reflexión sobre el papel filtrador y purificador de los bosques sobre el agua, no tenemos más que pensar sobre la ubicación de nuestros principales y más conocidos manantiales de aguas minerales. Una vez situados, observaremos que sus cuencas hidrográficas superficiales y subterráneas son eminentemente forestales, con cargas ganaderas y agrarias relativamente bajas, permaneciendo libres de todo tipo de pesticidas, excesos de nutrientes agrarios, etc. También libres de sedimentos que son retenidos por el entramado radical de  bosques, matorrales y prados. Las masas forestales obligan a los caudales de las precipitaciones a llegar a la red hidrográfica a través de un recorrido lento y más largo por el suelo y el subsuelo, dejando allí gran parte de los elementos indeseables para el agua de consumo doméstico.

Hasta aquí hemos llegado. Nos quedan pendientes los siguientes temas que en breve comentaremos. 

5. El cambio climático está alterando el papel de los bosques en la regulación de los flujos de agua, e influye en la disponibilidad de recursos hídricos.

6. Una mejor gestión de los recursos hídricos puede representar importantes beneficios económicos.

7. Los bosques desempeñan un papel crucial en la creación y el fortalecimiento de la resiliencia.

Gracias por vuestra atención y feliz descanso vacacional

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