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La profundidad de los pozos de Arinaga: expresión de aquella agricultura

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  • profundidad pozos Arinaga: expresión aquella agricultura
    Pozo Lomo Blanco

Sobre el blog

Jaime J. González Gonzálvez
Geógrafo contemplativo de presas. Una visión de las obras hidráulicas y no simples definiciones (Gran Canaria / Islas Canarias). Información al público, educación y crítica creadora. © textos y fotografías
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Sentimos y vivimos la sala de máquinas y el agujero como unidad y no como suma, por eso los viejos pozos constituyen la sensación de aquel mundo agrícola creador de terrenos, obras hidráulicas y poblamientos. Antes de que la función pública ejecutase el Polígono Industrial de Arinaga en la isla de la Gran Canariay modifícase por completo el paisaje rústico colindante a los solares industriales, el fenómeno espacial dominante en la zona era el POZO. Así, en el espacio de ARINAGA -constituido por llanos, barrancos y lomos- se llegaron a ejecutar más de 40 pozos para extraer agua, el bien más preciado en el pasado [ahora lo es el dinero]. Cuarenta pozos es una cifra muy superior a las que se recogen para la misma zona en los trabajos públicos de carácter cultural: Inventario del patrimonio histórico industrial de Gran Canaria [Gobierno de Canarias], Carta Etnográfica de Gran Canaria [Cabildo Insular] y Catálogo de Patrimonio Etnográfico [T.M. de Agüimes]. Los documentos estériles conducen a la melancolía cuando la realidad -la verdad- tiene horizonte. 


Pozo abandonado y cerrado en boca [Los Ojeda]

Los efectos de las expropiaciones para crear el Polígono Industrial de Arinaga llegaron hasta el Pozo La Charca de la Comunidad Quintana, cuyo agujero tenía en 1975 una profundidad de 277 m. Pero la tragedia ocurrió en los llanos, barrancos y lomos de Arinaga, donde aún pueden observarse las viejas edificaciones, los estanques, las torres y las ruinas de muchísimos pozos: una visión que reproduce la historia de una agricultura cuyo esfuerzo son las obras hidráulicas ejecutadas para poder comer. Quizás las imágenes de los ostensibles pozos de Arinaga faciliten la observación y análisis de lo que exponemos de nuestra cultura del agua. 


Una colección de pozos

Muchos pozos permanecen cerrados, con su arquitectura mágica intacta, mientras que otros sólo son ruinas que afirman la herida visible del campo y la indiferencia de los arqueólogos. Ahora bien, su contemplación nos aporta la finalidad cultural que aún tienen estas obras en el paisaje deteriorado de Arinaga. Son obras hidráulicas del pasado, con historia, belleza y arte: ¡tan importantes como las cuevas y montañas de los aborígenes! Los nombres de los pozos de Arinaga dicen mucho de aquella agricultura intensiva del siglo XX: El Rosario, La Victoria, Andrés y Antonia, Pozo Viejo, Pozo Nuevo, El Sol, La Era, San José, Naranjo, El Roque, Pino y Agustín Melián, Puntón Roque, El Austriaco, Juliano Bonny, Ojeda Florido, Barranco de Balos, La Goleta, Canónigo, Pozo Gil, El Cabezo, Mireles, Piletas y los demás


Pozo Piletas

La profundidad de los agujeros va desde los 35 metros del Pozo Andrés y Antonia a los más de 200 metros que tienen los pozos del Canónigo, Lomo Blanco, Barranco del Ancón y Barranquillo de Ana Guerra, este último con 254 m en 1975. Muchos pozos tienen galerías de más de 100 metros de longitud además de catas, pero destacan los 591 metros de galerías del Pozo Barranco del Ancón; los 465 m del Pozo Hernández Alonso, bajo el Roque Aguayro; y los 330 m de galerías del Pozo Canónigo bajo la Montaña de Piletas. En la Finca de Balos Los Ojeda construyeron varios pozos como el de La Era y San José, muy antiguos, y el Pozo Nuevo, en medio del Barranco de Balos. Sabemos que el de La Era tiene una profundidad de 89,98 m pero nada conocemos de sus galerías y catas. Nunca revelaron a la administración lo excavado en las profundidades del Barranco de Balos, pero sus escombros permanecen en el terreno. Así, la boca del Pozo San José, visible en las imágenes aéreas, está lleno de escombros, al igual que el viejo Pozo Pinar de la antigua e histórica Comunidad Quintana. En fin, los pozos no sólo son arquitectura abierta o cerrada en medio del espacio, sino obras que transformaron el espacio y permanecen en el tiempo. Las obras hidráulicas son los símbolos de aquella agricultura que tanto asombro causó a propios y extraños. Cada obra tiene su encanto, pero todas dan testimonio de la manera de ser de sus creadores con la Naturaleza.  


Boca del Pozo de La Era [Los Ojeda]


Torre singular

Comprender la profundidad que tiene el número elevadísimo de pozos que son visibles en el espacio degradado de Arinaga, así como la valoración cultural de lo que fue construido hace una vida, han sido los objetivos de este breve bosquejo. Muchos de estos pozos fueron abandonados o parados antes de 1975 y otros con posterioridad, pero en la actualidad todos mantienen sus notorios valores históricos en mayestática quietud, independientemente del estado de sus cuerpos o si conservan o no en sus tripas la potencia arrolladora de su patrimonio industrial

Arinaga es otro museo de la cultura del agua de la Gran Canaria. #GranCanariaIslaMuseodelAgua.

Expresión personal.


Pozo Lomo Blanco [Lomo Gordo]

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