Presentación iAgua Magazine 15

Simón Benítez Padilla, maestro de presas

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  • Simón Benítez Padilla, maestro presas

Sobre el blog

Jaime J. González Gonzálvez
Geógrafo contemplativo de presas. Registro, documentación e historia del diseño y construcción de Grandes Presas de embalse (Gran Canaria / Islas Canarias) Información al público, educación y crítica creadora. © textos y fotografías

Preguntas y respuestas sobre Simón Benítez Padilla, uno de los grandes capitanes de la batalla del agua en Gran Canaria. Entrevista publicada en La Provincia el 6 de febrero de 2015 tras la publicación gratuita del libro Simón Benítez Padilla, maestro de presas. SBP fue proyectista de grandes presas de embalse y el gran Capitán del Cabildo Insular de Gran Canaria durante los años más difíciles de la batalla del agua:

1. ¿Qué peso tiene la figura de Simón Benítez Padilla en el paisaje del agua de Gran Canaria? Le debemos a Simón uno de los paisajes más frecuentados de la isla, la Presa de Chira: su camino de acceso con apartaderos hasta llegar al caserío de Cercados de Araña, la presa y su asociada e inseparable masa de agua, su canal de distribución, el chalet del Cabildo, el cercado construido de una hectárea, etc. Un paisaje de expresión si lo contemplamos con ojos de naturalista desde el camino de coronación de la vieja presa de mampostería ciclópea, a 34 metros de altura sobre un cauce agrietado. Pero su figura tiene más peso si conoces su extensa labor como proyectista de grandes presas, planificador de planes de obras hidráulicas y colaborador de ingenieros y geólogos de presas, heredades, comunidades y particulares. Fue uno de los mejores capitanes que tuvimos durante la batalla del agua: combate que se libró en el sXX. En su libro Gran Canaria y sus obras hidráulicas (1959) nos aportó un magnífico análisis de nuestro paisaje del agua a través de una descripción de las miles de obras construidas para el aprovechamiento de aguas superficiales (acueductos, estanques, presas) y de alumbramiento de aguas subterráneas (zanjas, galerías, pozos). Simón dijo que los estanques ejecutados en la isla eran miles, que las presas se contaban por decenas y que los pozos y galerías sumaban millares, pero a pesar del trabajo realizado no contamos en la actualidad con ninguna obra hidráulica del sXX declarada Bien de Interés Cultural como monumento de ingeniería. Lo intentamos en 2011 con la presa pública de Cuevas Blancas -una obra de gran interés cultural- pero a pesar de los documentos técnicos aportados al expediente -perfiles tipo de lo imaginado y de la cimentación construida y datos de un sondeo mecánico vertical de la unidad obra y terreno- , los arqueólogos del Cabildo dijeron que no a la incoación del expediente porque no se puede comprobar la cimentación de la presa. Con esto está dicho todo.


Presa de Chira [SGOP]

2. Hace usted hincapié en la presa de Chira, que considera su magna obra. ¿Puede explicarnos por qué? Los dos proyectos de la Corporación Insular para construir una gran presa en el Barranco de Soria en la década de 1930 incluían una presa de toma en el Barranco de Chira para derivar sus aguas discontinuas a Soria. En el Plan de Obras Hidráulicas de 1938 todo permanecía igual pero la adquisición del Cabildo de la concesión de las presas de Ayagaures a finales de 1938 hizo que Simón tomara la decisión de cambiar la presa de toma de Chira por una presa de embalse. Las obras se iniciaron en Chira a finales de 1941.

3. ¿Por qué considera que la presa de Cuevas Blancas es "de gran interés cultural"? Aprovechamos el estudio de la intensa labor de Simón como proyectista y planificador de grandes presas para crear una categoría técnica de reconocimiento cultural de nuestras obras hidráulicas y Cuevas Blancas es una de nuestras numerosas Obras Hidráulicas de Gran Interés Cultural (OHGIC). Tenemos un muro con mucha historia construido en la cumbre durante la guerra civil que tiene una cimentación singular por las características geológicas del terreno, una forma estructural e hidráulica especial y una estética inacabada con paramentos de mampostería careada con juntas de gran belleza y de mampuestos ciclópeos protuberantes. Su puesta en carga fue en febrero de 1956, sigue en explotación y a pesar de las fisuras que hay en el terreno es un monumento de ingeniería que tiene 29,95 metros de altura con cimientos, 16 metros de altura sobre cauce y 181 metros de coronación.

4. Da el mismo rango a la presa Las Peñitas que construyó en Fuerteventura durante la guerra civil. Cuéntenos. Las Peñitas es una presa inacabada y aterrada cuya estética pétrea forma ya parte de las viejas peñas que dominan el paisaje. En este caso se desconoce su cimentación porque la misma fue construida antes de la elaboración del proyecto (1937), pero su justificación, ubicación y su estado actual –sigue en explotación– en el paisaje son argumentos sólidos para reconocer que es una OHGIC. Fuerteventura tiene una gran presa terminada –Los Molinos– y varios esqueletos de grandes presas acordes a su paisaje físico y cultural. Los esqueletos de fábrica pétrea son más interesantes que la obra terminada.


Presa de las Peñitas en Fuerteventura

5. Benítez Padilla concluye su libro Gran Canaria y sus obras hidráulicas con esta frase que recoge usted: "El canario ha de esforzarse en cultivar su jardín, aunque éste no sea el de las Hespérides". En 1934 Simón escribió que Gran Canaria era un oásis en el desierto del Océano porque había tierra fértil y sol pero el agua era escasa. Construir fincas –jardines– en las medianías y costas fue posible gracias a la construcción de miles de obras hidráulicas. Hoy contemplamos con tristeza las ruinas de aquellos jardines pero seguimos teniendo muchas obras hidráulicas útiles, bellas y sólidas. Por cierto, la Corporación debería de sentirse preocupada porque desde hace más de dos décadas no hay seguridad de presas: inspecciones visuales, auscultación, etc.

6. Propone usted una casa-museo dedicada al ingeniero. Entiendo que contempla también en este proyecto su dimensión humanista, de la que habla Juan Gómez Benítez en el prólogo: su faceta como presidente de El Museo Canario, su recuperación del códice Le Canarien y de la Descripción de las islas Canarias de Torriani, su trato con investigadores como René Verneau y Dominik Josef Wölfel. ¿Qué anda por su cabeza? Lo contemplo todo porque todo es posible. El trabajo técnico de Simón en el oasis insular siempre tuvo por objetivos el de incrementar el volumen hidráulico para construir fincas y disminuir el paro obrero, de ahí que mi propuesta está enfocada a todo el patrimonio hidráulico diseñado y construido en Gran Canaria. Tenemos un recurso cultural hidráulico único en el mundo que causó asombro y admiración a propios y extraños durante varias décadas. Simón Benítez Padilla se merece un centro cultural museístico y no una sala cerrada con ordenadores.


SBP [Foto José Naranjo Suárez]

Por último, quiero cerrar esta entrada recordando las palabras de mi maestro Ramón Díaz Hernández geógrafo sobre el mejor libro de SBP:  Hay libros que se descubren, te atrapan y nunca más se olvidan a pesar del paso del tiempo. Ese es el caso de Gran Canaria y sus obras hidráulicas (a mi juicio, el trabajo más deslumbrante de su producción y el que mejor le define como un geógrafo ‘aplicado’). Si Gran Canaria y sus obras hidráulicas ha merecido reeditarse en dos ocasiones (1959 y 1992) es precisamente porque se trata de un libro demandado y de una publicación trascendente, particularmente por la cuidada metodología que emplea su autor y las fuentes bibliográficas en las que se inspira. En Canarias no abundan los análisis geográficos de diagnósticos espaciales y su aplicación a casos concretos en la dirección sugerida por J. O. M. Broek (1967). De ahí la importancia que tiene el que en un contexto histórico determinado (preturístico), de economía dominada por la agroexportación, con un fuerte componente autárquico y con anterioridad a las actuales tecnologías de desalación, SBP tuviera la luminosa idea de concebir un Plan Hidrológico que retuviera las escorrentías pluviales de nuestras cumbres canalizando los caudales hacia los resecos páramos de las comarcas meridionales comprendidas entre Maspalomas y Mogán. En realidad se trataba de un plan de desarrollo comarcal con el que el Cabildo pretendía equilibrar la brecha que desde la colonización separaba al Norte del Sur de la Isla por razones bioclimáticas pero también por razones sociopolíticas. A partir de entonces las llanuras sureñas de Gran Canaria, hasta entonces conocidas como tierras de destierro, pasaron a ser rápidamente redimidas con la edificación de una serie de presas que permitieron la expansión del regadío, el aumento de las cosechas de tomates y el crecimiento de la población.

Expresión personal.

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