100.000 millones de metros cúbicos

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  • Janez Potocnik, Comisario Europeo de Medio Ambiente

Sobre el blog

Janez Potočnik
Comisario Europeo de Medio Ambiente entre 2010 y 2014.

Publicado en:

iAgua Magazine Nº 2
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Personalidades

Es sabido que la producción de energía y los recursos hídricos están estrechamente relacionados. Pero a veces la envergadura de esta interacción sorprende. Ello hace tanto más necesario contar con un marco político adecuado en vigor.

En la UE, unos 247 000 millones de m³ de agua se extraen cada año, y el 44 % de los mismos sirve para la producción de energía. Aunque la mayor parte de esta agua se devuelve al medio, puede haber efectos negativos para el medio ambiente, tanto en el punto de extracción, como donde se devuelve.

La producción de energía sostenible solo puede basarse en una correcta gestión y protección de los recursos hídricos

En el ámbito de las energías renovables, la energía hidráulica puede tener una gran incidencia en la hidroecología. En la evaluación de la Comisión de los planes hidrológicos de cuenca, presentados en virtud de la Directiva Marco del Agua, se puso de manifiesto una amplia presión sobre el estado ecológico de las masas de agua en la UE derivada de las variaciones en la hidromorfología de los ríos, debido en muchos casos a las instalaciones de producción de energía hidroeléctrica. Otras fuentes de energía renovable que, según las previsiones, han de crecer de manera significativa, como los biocarburantes y la biomasa, requieren también cantidades considerables de agua y pueden asimismo incidir en la calidad de la misma.

Pero estos retos son también oportunidades. Las políticas de energía y agua deben centrarse en innovaciones creadoras de empleo, que permitan una utilización eficiente y sostenible de la energía y los recursos hídricos. Existen lagunas que hay que colmar: es necesario desarrollar y aplicar tecnologías de reutilización de agua de bajo consumo energético para reducir la demanda de agua dulce para la refrigeración industrial y el cultivo de regadío, por ejemplo. La Comisión está estudiando el desarrollo de criterios a escala de la UE para facilitar la reutilización del agua.

Las políticas de energía y agua deben centrarse en innovaciones creadoras de empleo, que permitan una utilización eficiente y sostenible de la energía y los recursos hídricos

También disponemos de soluciones beneficiosas para todos respecto del desarrollo de la energía hidráulica, respetuosas al mismo tiempo los objetivos de la legislación medioambiental. A este respecto, la Comisión ha trabajado con los Estados miembros y las partes interesadas para desarrollar orientaciones para una mejor integración de las políticas desde la perspectiva tanto del agua como de la naturaleza. Recientemente también hemos abordado el nexo agua-energía desde la perspectiva de gas de esquisto, a través de la Recomendación de la Comisión para la utilización segura de esta tecnología.

Existen igualmente oportunidades en el ciclo urbano. De un ahorro potencial de agua se deriva directamente un ahorro energético considerable y, por esta razón, la Comisión está trabajando para fomentar el desarrollo y la comercialización de aparatos comerciales que utilicen menos agua.

La Asociación Europea para la Innovación (AEI) sobre el Agua, que se puso en marcha en 2012, se espera que genere herramientas que faciliten poder abordar estos retos en el ámbito del agua y los relacionados con la energía. Un grupo de acción de la asociación se centra en el uso de la desalinización a partir de fuentes de energía renovable y otro en el desarrollo de un marco para que las empresas energéticas evalúen su uso del agua y sus efectos sobre la misma.

La producción de energía sostenible solo puede basarse en una correcta gestión y protección de los recursos hídricos. El proyecto de la Comisión para salvaguardar los recursos hídricos de Europa de 2012 establece las prioridades y acciones necesarias para garantizar que gestionemos este valioso y compartido recurso de manera sostenible, en aras de la vida y la salud de las personas y del crecimiento económico, así como para reforzar la resistencia de un medio ambiente que se enfrenta al desafío del cambio climático.
 

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