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Más allá del gemelo digital en la gestión del ciclo del agua

  • Más allá gemelo digital gestión ciclo agua
    Construcción de la EDAR de Anglès.

Sobre el blog

Jesús Meneses i Moratalla
Jefe de Departamento de Control del Ciclo del Agua en la Agencia Catalana del Agua.
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Portada iAgua Magazine

El cambio climático presenta ante nosotros múltiples retos en un escenario de mayor variabilidad en la distribución de las lluvias, comportando una mayor complejidad en la gestión del ciclo del agua y un incremento de los costes en el tratamiento y la distribución. Por este motivo, se requiere profundizar en la optimización de todos los procesos del ciclo del agua, y la transformación digital es una de las herramientas más potentes que se disponen para abordar los desafíos más inminentes.

Ante este futuro, el BIM (Building Information Modeling) aparece como un instrumento imprescindible para lograr la completa transformación digital de las infraestructuras del ciclo del agua. El BIM ya empieza a ser una metodología madura —disponiendo ya de amplia bibliografía—, dónde se cuantifican los beneficios en la construcción, y empezamos a descubrir e implantar las ventajas en el ciclo integral del agua. Concretamente, en la operación y mantenimiento de los sistemas de saneamiento o potabilización.

El ascenso a las diversas “dimensiones BIM” permite optimizar todos los procesos involucrados, desde el modelado, los costes o el mantenimiento. Este camino, ya sea por las obligaciones legales que las diversas administraciones vayan incorporando o por el beneficio medible, irán provocando que el BIM sea un camino sin retorno.

Pero llegados a este punto, y ante los retos futuros, es necesario ampliar el camino ya iniciado con la incorporación de una visión holística de la infraestructura y su relación con el resto de elementos existentes del ciclo del agua.

El gemelo digital, desarrollado desde la construcción y ampliado en el resto de fases del BIM, permite la integración de la información asociada al GMAO, SCADA o a los sistemas de ayuda a la explotación existentes en la infraestructura. Conseguir este nivel de integración es un logro importante, pero se demuestra insuficiente para disponer de la visión de 360 grados que se requiere para una gestión óptima.

El BIM aparece como instrumento imprescindible para lograr la completa transformación digital de las infraestructuras del ciclo del agua

La siguiente herramienta que llega en nuestra ayuda es la información geográfica y los sistemas GIS, que podemos encontrar en la actualidad. Estos completan y amplían el nivel de información que proporciona el gemelo digital, produciendo que la pareja BIM+GIS se siga consolidando. Prueba de ello son las grandes alianzas que en este ámbito se está gestando. Por un lado el GIS se beneficia de la metodología BIM para mejorar la calidad de la información, gracias a su incorporación en todos los procesos y ayudando a la correcta digitalización. Por el otro, el GIS se convierte en una herramienta imprescindible en la planificación de la infraestructura o en las fases de operación y mantenimiento. Para un organismo de cuenca como la ACA, el GIS ya es sobradamente conocido por sus beneficios en la modelización del entorno natural, consiguiendo con su incorporación en los procesos BIM el enriquecimiento de la información.

Por último, y para complementar el modelo digital formado por el binomio BIM+GIS, es necesario incorporar más conocimiento. El big data permite la incorporación de ingentes cantidades de datos, con mayor o menor calidad, que completan y amplían la modelización digital a cotas inimaginables hasta hace poco. La incorporación de datos externos a la propia infraestructura, la modelización de relaciones más profundas entre los diversos sistemas y el ecosistema o la exploración e incorporación de grandes bases de datos proporcionan la visión holística que se requiere.

Una vez se dispone de los datos, es cuestión de tiempo la construcción de potentes plataformas SAD (Sistemas de Ayuda a la Decisión) y con ello la posibilidad de mejorar en la gestión del ciclo del agua en todos sus niveles, desde la gobernanza hasta el sector industrial del agua.

Para los retos que nos depara el futuro, es necesario continuar y profundizar en la transformación digital del ciclo del agua. El BIM se erige como el vector del cambio tecnológico y nos permite encarar los retos de futuro con una mejor preparación.

Redacción iAgua