Nutrientes, reto donde se ha resuelto el tema de la calidad microbiológica del agua

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Sobre el blog

Jorge Castañeda Pastor
Activista multi-causa. Aquí me muevo por los derechos humanos al agua y el saneamiento
  • Nutrientes, reto donde se ha resuelto tema calidad microbiológica agua

Lo importante del agua no es solo la cantidad, también, como bien saben las personas que escriben en iAgua, la calidad es un factor a tener muy en cuenta. De esto último, de la calidad del agua, he conversado con Benito Reig en esta entrega de las conversaciones en azul y marrón. Benito es ingeniero de caminos, canales y puertos y ha trabajado principalmente en temas relacionados con la calidad y el tratamiento del agua. Actualmente es director de ADECAGUA y de la Fundacion Fomento y Gestión del Agua.

Os animo a leer sus interesantes reflexiones:

Pregunta: En el mundo hay alrededor de 600 millones de personas que no tienen acceso a fuentes de agua mejoradas y 1.800 que beben agua contaminada con materia fecal. ¿El gran reto a nivel global para los próximos años dejará de ser el acceso y pasará a ser la calidad del agua?

Respuesta: En gran medida, sobre todo para esos 600 millones de personas, ambos conceptos –acceso y calidad– son inseparables: de nada sirve tener acceso al agua si esta no tiene la calidad suficiente o si uno no es capaz, por falta de medios económicos, de transformar, tratar, ese agua para que tenga la calidad suficiente para poder ser utilizada con las garantías suficientes. Tener acceso al agua nunca será suficiente si esta no es de calidad.

Es verdad que para el resto de la población –los que tenemos acceso a un agua de calidad y en cantidad suficiente– el reto de los próximos años seguirá estando relacionado con la calidad, al menos hasta que, y donde, la demanda de agua supere la disponibilidad y el acceso a la misma se vuelva un problema creador de conflictos.

Creo que, en gran medida, esto será así por la continua revisión a la que sometemos al concepto de calidad del agua, que cada vez es más exigente incluyéndose en el mismo cada vez más parámetros y con limites más estrictos a medida que nuestro conocimiento técnico y nuestras preocupaciones avanzan, pero también porque cada vez entendemos mejor las interrelaciones entre el agua y los ecosistemas y la importancia de protegerlos, a la vez que somos más conscientes de las relaciones entre el agua y otros factores productivos como la alimentación o la energía.

En cualquier caso, en mi opinión, el reto del acceso al agua –como concepto básico de subsistencia– se va a mantener como un reto principal en los próximos años para aquellos que lo padecen, e incluso se incrementara en un futuro próximo debido a que la demanda de agua sigue creciendo lo que provoca su escasez.

Lamentablemente creo que la desigualdad en este acceso no solo no se corregirá, sino que es posible que localmente empeore, ya que los factores de desigualdad económica y social que provocan esta desigualdad más que corregirse parecen tender a aumentar (ojala que me equivoque, no sería la primera vez).

Pregunta: Pero el problema no es sólo el agua que se bebe. Más de 800 millones de personas viven y trabajan cerca de ríos contaminados. ¿Qué consecuencias tiene esto para la vida de estas personas?

Respuesta: Por un parte resulta difícil separar el efecto del consumo de agua contaminada del hecho de vivir o trabajar cerca de un cauce contaminado ya que ambos suelen producirse de forma simultánea, por otra parte es necesario señalar que lo que denominamos contaminación incluye bastante aspectos diferentes y por ultimo resulta muy importante cual es la relación entre los habitantes y el propio río, por lo que responder a esa pregunta resulta muy complejo.

Por ejemplo el rio Mississippi, al que algunos denominan el colon de América, es un río que puede clasificarse como altamente contaminado (fundamentalmente por aportes de nitrógeno de escorrentía) pero su afección en la salud de las personas que viven cerca de este cauce es prácticamente inexistente, no es comparable por ejemplo a la que tiene la contaminación del río Ganges que igual tiene unos valores de contaminación inferiores en nitratos, pero que obviamente tiene una mayor contaminación asociada a microorganismos y con el que los hindúes tiene una relación casi sagrada ya que los limpia del pecado por lo que las consecuencias son mayores.

Pese a todo es evidente que la contaminación de los ríos no solo empeora la calidad general de la vida de las personas en el entorno del mismo, si no que es uno de los factores principales de desarrollo de vectores de enfermedades como los asociados a la malaria que es innecesario decir que, aun a día de hoy, es una importante causa de mortandad en algunas zonas.

Pregunta: Existe una preocupación creciente por el impacto en los ecosistemas acuáticos y sobre los seres humanos de los productos cosméticos y farmacéuticos. ¿Qué nos puedes decir al respecto?

Respuesta: He de reconocer que mi opinión oscila entre dos extremos en cierta media opuestos.

Por una parte es cierto que muchos de estos productos son susceptibles de causar alteraciones hormonales y algunos están clasificados como disruptores endocrinos e incluso carcinogénicos por lo que es un tema preocupante, pero…

Por otra parte creo que hay temas más importantes que aún no han sido adecuadamente resueltos (p.e. el control de los nitratos, la adecuada gestión de las aguas de tormenta, la optimización energética de los procesos de tratamiento y depuración, la disponibilidad de agua, el reparto de la misma) y en los que queda mucho camino por recorrer para tener unos ecosistemas acuáticos en condiciones óptimas frente a otros contaminantes más habituales y, en cierta forma, mas importantes, por lo que no me parece en estos momentos una preocupación acuciante.

Creo que es una preocupación interesante pero tal vez un poco exagerada en estos momentos ya que existen otras preocupaciones, retos, que sí presentan una problemática real que, pese a que estamos en posición de poder solucionar, aún no hemos resuelto completamente.

Puesto que los recursos, fundamentalmente los económicos, no son ilimitados, creo que hay que establecer prioridades, pero sobretodo hay que ser consciente de las implicaciones que determinados productos y costumbres tienen en el medio ambiente y por lo tanto de los costes ambientales, sociales y económicos de los mismos y actuar tanto a nivel individual como colectivo para limitar estos impactos.

Pregunta: Pero el principal factor contaminante siguen siendo los nitratos procedentes de la agricultura, ¿no? ¿Cómo hay que abordar este problema?

Respuesta: No sé si clasificarlo como el principal factor –depende de a que escala y en que localización estemos hablando– pero ciertamente el tema de los nutrientes (nitrógeno y fósforo, no nos olvidemos del fósforo que si bien no directamente pernicioso para la salud humana si lo es para los ecosistemas hídricos) es uno de los más importantes en los países en los que ya hemos resuelto el tema de la calidad microbiológica del agua (desgraciadamente no todos los países tienen esta suerte).

Obviamente en zonas como el Mar Menor la contaminación por nitratos, junto con los problemas de sobreexplotación de los acuíferos, están creando un escenario complejo que desgraciadamente no tiene una solución sencilla.

Igualmente puede hablarse de otras zonas del país o de Europa, baste recordar que Alemania se enfrenta a una sanción de la Comunidad Europea por incumplimiento de la Directiva de Nitratos, en las que los nitratos, sobre todo los procedentes de la agricultura pero no únicamente, son el problema principal de contaminación.

Personalmente creo que el problema debe abordarse en origen, a través de la mejora de las prácticas agrícolas, tanto las que controlan el uso de fertilizantes nitrogenados (que ya están bastante implantadas en forma de normativa y de guías de buenas prácticas), como las que permiten la recogida de las aguas contaminadas y su tratamiento in-situ antes de la incorporación a los cauces, que desgraciadamente no están tan implantadas como deberían.

Lamentablemente es posible que ni siquiera con la implantación de unas buenas prácticas o de medidas correctoras se consiga solucionar este problema, ya que en algunos casos la base del problema es la propia estructura del sistema productivo, pero desde luego, a la espera de racionalizar éste, creo que esta debe de ser la vía de actuación. 

Pregunta: ¿Cómo dirías que es la calidad del agua del grifo en España? Porque hay lugares en los que pocos la beben…

Respuesta: Entiendo que sobre la calidad del agua del grifo en España no existe ninguna duda, es: excelente. No solo desde el punto de vista de los parámetros reglamentarios que aseguran su uso seguro si no como desde el punto de vista de sus cualidades más debatibles como las de sabor, olor o color (teóricamente hablamos de algo que se caracteriza por ser incoloro, inodoro e insípido).

Obviamente el agua en distintas zonas de España, como en distintas zonas del mundo, tiene distintos sabores, distintos matices si quieres, dependiendo, entre otras muchas cosas, de la geología de los acuíferos que atraviesa y que esa idea de insipidez que está en la definición que todos tenemos en la cabeza solo existe para el concepto platónico del “agua pura”, no para el agua real.

Es cierto que en algunas zonas, especialmente en algunas zonas costeras (pero no exclusivamente) el agua no tiene el sabor al que, por ejemplo los madrileños, estamos acostumbrados, presentando una mayor salinidad que se nos hace rara al paladar y que lleva a algunos a preferir el agua embotellada pero hay que reconocer que también existe mucha diferencia entre el sabor de, digamos el Agua de Vichy Catalán, o la de Solares o la de la Fuenfría. Cuestión de gustos y costumbres.

Personalmente vaya donde vaya siempre bebo agua del grifo, incluso en países como Vietnam, y me resulta, cuando menos, molesto que me den agua embotellada pero supongo que es una deformación de trabajar en el sector.

Pregunta: ¿Y la del agua embotellada? Porque siguen apareciendo casos de partidas contaminadas…

Respuesta: Aunque creo que ya he dejado claro que yo no soy especialmente partidario del agua embotellada, y pese a que es verdad que los en los últimos años han aparecido varias noticias sobre problemas de contaminación en algunas partidas de agua embotellada, creo que se trata de poco más que hechos anecdóticos (basta con comparar el número de incidentes, y su magnitud – generalmente un número muy bajo de lotes – con la magnitud del mercado actual del agua embotellada), y creo sinceramente que a día no hoy no se puede, ni se debe, dudar de la calidad del agua embotellada.

Lo que hay que entender es que por mucho que se venda el concepto de que el agua embotellada es natural –como si existiera la posibilidad contrapuesta de un agua artificial– se trata de una industria alimentaria como cualquier otra y que en este sentido es necesario realizar los controles de calidad necesarios para asegurar la calidad sanitaria del producto, algo que la legislación actual ya hace pero que como todo puede ser mejorable.

Pregunta: Para terminar, ¿podrías destacar alguna campaña, acción o iniciativa relacionada con los derechos humanos al agua y al saneamiento?

Respuesta: Sin lugar a dudas mi campaña favorita es la organizada por las Naciones Unidas (con el apoyo de casi todas las asociaciones internacionales del sector) que promueve cada 19 de noviembre el “Día Mundial del Retrete”.

Obviamente es una de mis favoritas por centrase en el impacto que la falta de un acceso equitativo a servicios de saneamiento e higiene adecuados provoca en la salud de la población y, aunque menos importante, en la economía de los países que carecen de estos servicios básicos. También es una de mis favoritas por sus materiales publicitarios que se acercan mucho a mi tradición familiar valenciana y escatológica.

Aunque no estrictamente relacionada con lo que me preguntas me gustaría también mencionar el “Día Mundial de la Calidad de las Aguas” que es una campaña formativa practica que desarrolla Adecagua, en colaboración con otras asociaciones, para concienciar sobre el estado de los cauces y ecosistemas asociados al medio hídrico.

Notas:

  • Esta entrevista se cerró en febrero de 2017.
  • Las opiniones recogidas representan al entrevistado y no necesariamente al entrevistador ni a las entidades que aparecen en el texto.
  • La imagen insertada en el post ha sido facilitada por Benito Reig.

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