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El mercado del agua

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Sobre el blog

Jorge Chamorro
Ingeniero especialista en tratamiento y depuración de aguas y en desalación.
Global Omnium
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  • mercado agua

Si, vamos a hablar del MERCADO DEL AGUA con mayúsculas.

Para ello, vayamos a la definición de la RAE sobre la palabra mercado:

  1. Contratación pública en lugar destinado al efecto y en días señalados. Aquí hay mercado los martes. No, creo que esta no es aplicable al tema del agua
  2. Sitio público destinado permanentemente, o en días señalados, para vender, comprar o permutar bienes o servicios. Esta tampoco
  3. Concurrencia de gente en un mercado. El mercado se alborotó. Tampoco
  4. Conjunto de actividades realizadas libremente por los agentes económicos sin intervención del poder público. Esta si vale para muchos
  5. Conjunto de operaciones comerciales que afectan a un determinado sector de bienes. Esta es la que debe de valer
  6. Plaza o país de especial importancia o significación en un orden comercial cualquiera. Esta no vale para el tema del agua
  7. Conjunto de consumidores capaces de comprar un producto o servicio. Esta tampoco
  8. Estado y evolución de la oferta y la demanda en un sector económico dado. Esta menos.

Generalmente, aquellos que propugnan que se reconozca abiertamente la prioridad del interés público, suelen presuponer que cuando hablamos del mercado del agua nos referimos a la cuarta afección: “Conjunto de actividades realizadas libremente por los agentes económicos sin intervención del poder público” y con ello dinamitan cualquier dialogo posible.

Corolario: Los que hablan de mercado del agua quieren que no intervenga el poder público.

Pues bien, no conozco, en mas de cuarenta años de profesión, a ningún actor del ciclo integral del agua, que niegue el papel preponderante que debe de tener el poder público.

Es más, a todos ellos, les gustaría que el poder público que tiene las competencias en materia de agua en España pudiera ejercer la Gobernanza del agua. El problema surge cuando los que tienen esa competencia legal, los ayuntamientos, carecen de competencia económica y técnica.

Y cuando hablamos de competencia económica (tarifas) entonces se recurre al manido: es un bien de primera necesidad y no debe de ser objeto de mercadeo: “Conjunto de operaciones comerciales que afectan a un determinado sector de bienes”. Parece que el agua de las nubes milagrosamente aparece en las casas de los usuarios y, también milagrosamente, desaparecen y, si te he visto ni me acuerdo.

Pues no. El agua, aunque sea un bien de primera necesidad, debe de captarse, almacenarse, tratarse, distribuirse, recogerse y depurarse. Es lo que se llama la economía circular. O no otro, concepto “Economia” que para el agua no debería de existir.

En España, nos iría mejor si los poderes públicos no renunciarán a sus competencias en materia de Gobernanza del agua: garantizar el suministro y la depuración, ahora y en el futuro, velar por disponer de los recursos económicos necesarios para la operación y el mantenimiento de las infraestructuras, y de la gestión de activos y, lo que es muy importante: controlar la Gestión. Vista la incompetencia de la mayoría de los ayuntamientos de España para ejercer la gobernanza, la creación de un regulador a nivel nacional no solo es necesario sino fundamental para que el servicio del ciclo integral del agua (CIA) tenga un futuro prometedor.

Es decir, es el poder público que se encarga de la Gobernanza. Si además quiere ocuparse de la Gestión: Conjunto de operaciones técnicas y económicas necesarias para la prestación del servicio del Ciclo Integral del Agua (CIA), que lo haga. Pero apunto: Uno no puede controlar si la gestión que hace es buena, regular o mala.

Ni siquiera los políticos que lo pueden todo. Ellos necesitan, aunque ninguno la quiere, a la oposición.

Así que, si, hablemos del mercado del agua, donde un bien de primera necesidad debe de tener un precio justo, pero siempre por encima de sus costes. Si no, al final, ni tendremos el mercado ni, por supuesto, el bien de primera necesidad.