Connecting Waterpeople
Adecagua

La economía circular, el agua y la reutilización

  • economía circular, agua y reutilización

Sobre el blog

José Antonio Díaz Lázaro
Ingeniero Industrial. Diplomado en Ingeniería Ambiental (EOI) y Diplomado en Hidrología (CEDEX-CEH).

Blog asociado a:

Publicado en:

Portada iAgua Magazine

El ciclo del agua (ciclo hidrológico), se trata de manera específica en la Estrategia Española de Economía Circular.

Según el último informe de la Unión Europea, el ciclo del agua, precipitación, escorrentía, infiltración, captación, utilización, depuración, vertido, evaporación, plantea cuatro problemas:

  1. Cambio climático
  2. Contaminación.
  3. Alteración física.
  4. Sobreexplotación.

Los cuatro problemas se manifiestan en España con mayor o menor intensidad según la zona.

2.- Concepto de economía circular

Con las cifras de población mundial estimadas para 2050 (9.100 millones de habitantes), harían falta casi 3 planetas Tierra para proporcionar los recursos naturales necesarios para mantener los modos de vida actuales. Esta cifra, ya justificaría la necesidad de adoptar nuevos modos de producción y consumo sostenibles.

Una economía circular es un modelo de producción industrial y de consumo restaurador o regenerativo por intención y por diseño. Sustituye el concepto de caducidad por el de conservación, se orienta hacia el uso de energías renovables, elimina el uso de sustancias y productos químicos peligrosos que impiden o dificultan la reutilización y el retorno a la biosfera, y busca, en su lugar, la valorización de residuos mediante un diseño optimizado de materiales, productos y sistemas y, dentro de estos, la creación de nuevos modelos de negocio.

Hay que mejorar la eficiencia del uso del agua en los ciclos productivos para reducir su demanda mediante instrumentos de política

En la economía circular el uso sustituye al consumo. Los recursos se regeneran dentro del ciclo hidrológico o se recuperan y restauran gracias al ciclo técnico (reutilización). Dentro del ciclo hidrológico, distintos procesos permiten regenerar los materiales descartados. En el ciclo técnico, con el uso de energías renovables, los residuos se transforman en nuevos recursos.

3.- El Pacto Verde Europeo y el nuevo Plan de Acción de la Economía Circular. Para una Europa más limpia y competitiva

La declaración de emergencia climática del Parlamento europeo, junto con el Pacto Verde Europeo impulsado por la Comisión, propugnan alcanzar un modelo de crecimiento sostenible. En este marco, teniendo en cuenta que la mitad de las emisiones totales de gases de efecto invernadero (GEI) y más del 90 % de la pérdida de biodiversidad y del estrés hídrico se deben a la extracción y la transformación de los recursos. La Comisión ha planteado en marzo de 2020 un nuevo Plan de Acción de Economía Circular, que se apoya en una serie de iniciativas que se interrelacionan para configurar una Política marco de productos sostenibles fuerte y coherente con la jerarquía de residuos (reducir, reutilizar, reciclar, recuperar) al promocionar la prevención de generación de residuos. Para ello, introduce medidas encaminadas a potenciar la durabilidad y reutilización, combatir la obsolescencia o promocionar la refabricación, entre otras. También incrementa los esfuerzos para motivar a los consumidores o robustecer el mercado de materias primas secundarias.

4.-Objetivos de la estrategia de la economía circular

Los objetivos definidos en la estrategia de la economía circular son:

  • Reducir en un 30 % el consumo nacional de materiales en relación con el PIB, tomando como año de referencia el 2010.
  • Reducir la generación de residuos un 15 % respecto de lo generado en 2010.
  • Reducir la generación residuos de alimentos en toda cadena alimentaria: 50 % de reducción per cápita a nivel de hogar y consumo minorista y un 20 % en las cadenas de producción y suministro a partir del año 2020, contribuyendo así a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
  • Incrementar la reutilización y preparación para la reutilización hasta llegar al 10 % de los residuos municipales generados.
  • Mejorar un 10 % la eficiencia en el uso del agua.
  • Reducir la emisión de gases de efecto invernadero por debajo de los 10 millones de toneladas de CO2 equivalente.

5.- Líneas de actuación

De acuerdo con el primer Plan de Economía Circular de la Comisión, se establecen las siguientes líneas de actuación: producción, consumo, gestión de residuos, materias primas secundarias, depuración y reutilización del agua.

  • Producción: desde la concepción de los productos, su diseño, hasta su fabricación, se puede facilitar que sean más fácilmente reparables, con mayor vida útil, actualizables, y que, cuando éstos lleguen al final de su vida útil, generen menos residuos o, en su caso, sean fácilmente reciclables y, por supuesto, no contengan sustancias peligrosas. (Un claro ejemplo serian los teléfonos móviles)
  • Consumo: invertir la tendencia actual de consumo exacerbado de productos a un modelo de consumo responsable.
  • Gestión de residuos: debe darse un paso adelante en materia de recuperación y reciclado.
  • Materias primas secundarias: el uso de materias primas secundarias permitirá hacer un uso más sostenible de los recursos naturales, así como crear confianza en los consumidores hacia formas de consumo responsables.
  • Depuración y reutilización del agua: se incorpora debido a la importancia que tiene el agua en España. Siendo un elemento esencial, se ha decidido darle un tratamiento específico, más allá de la obtención de materias primas secundarias, por su especial incidencia en la economía española y por la posición de liderazgo de nuestro país en reutilización de agua.

6.- Sectores prioritarios de actuación

Los sectores contemplados en la estrategia para la economía circular son: la construcción, el agroalimentario, pesquero y forestal, los bienes de consumo, el turismo, el textil y la confección.

La construcción representa el 6,5 % del PIB de nuestro país, el 40 % de los recursos y genera el 40 % de los residuos.

Agroalimentario, pesquero y forestal. En el ámbito de la agricultura (recordar que utiliza más del 70% del volumen de agua que se consume en España) deberán tenerse en cuenta las condiciones agroclimáticas y edáficas a la hora de decidir los cultivos a implantar en las diferentes regiones, o la necesidad de impulsar rotaciones de cultivos con especies mejorantes, de manera que su mejor adaptación a una determinada región permita mayor sostenibilidad y eficiencia en el uso de los recursos naturales.

La Industrial manufacturera genera 14,27 Millones de toneladas de residuos que representan aproximadamente un 11,1 % del total de residuos generados en España en 2016 (128,96 Millones de toneladas). De estos 14,27 Mt, 12,9 Mt (90,5 %) fueron residuos no peligrosos, mientras que 1,3 Mt (9,5 %) fueron residuos peligrosos. Para avanzar hacia un nuevo modelo será imprescindible incorporar prácticas de economía circular en cada uno de ellos.

Bienes de Consumo. El sector industrial incorpora cada vez más iniciativas relacionadas con la Política Integrada de Producto. Son muchos sectores industriales, desde el plástico hasta el calzado y desde la fabricación de productos eléctricos hasta el textil, el sector químico, etc., los que incorporan como eje de competitividad la Economía Circular y, en consecuencia, integran el análisis del ciclo de vida de producto en sus estrategias de competitividad.

Turismo. El uso del recurso agua, la elevada generación de residuos en zonas turísticas, junto con la dificultad de gestión de residuos debido a una menor separación en origen, aconseja aplicar criterios de circularidad en este sector básico para la economía española.

Textil y confección. En términos de economía circular, a partir de 2025 será obligatorio disponer de un esquema de recogida separada y gestión del residuo textil. Ya en 2024 la Comisión Europea deberá valorar si será necesaria la inclusión de objetivos para la reutilización y reciclaje en este flujo de residuos.

7.-Políticas para el cambio. Agua

El impacto sobre el recurso agua consecuencia del cambio climático va a provocar serios problemas de escasez en el futuro a corto plazo. El proyecto Impressions de la UE pronostica una fuerte disminución de la precipitación, al menos, en la mitad sur Península Ibérica como consecuencia del cambio climático.

Esta nueva repercusión en el ciclo hidrológico produce un aumento de las temperaturas lo que supone un incremento de la evaporación, la evapotranspiración y disminución la humedad del suelo, todo ello incidiendo en la disminución de la disponibilidad del agua, que se ve agravada por las variaciones de la demanda procedentes de la acción antrópica, pudiendo quedar mermada la disponibilidad del recurso hídrico en cantidad y calidad suficiente, fenómeno que se agrava en los países con clima mediterráneo como España.

Por lo que hay que mejorar la eficiencia del uso del agua en los ciclos productivos, para reducir su demanda mediante los instrumentos de la política del agua, como la planificación hidrológica y la gestión sostenible de los recursos hídricos, pero también a través de los instrumentos propios de una economía circular. Y, de esta forma, abordar la pérdida de biodiversidad en los ecosistemas acuáticos, evitar su contaminación y reducir los impactos asociados al cambio climático.

La reutilización del agua para riego agrícola puede ayudar a promover la economía circular al recuperarse nutrientes de las aguas

Gran parte de la circularidad en el agua se logra a través de las mejoras en la depuración de las aguas residuales, lo que permite, simultáneamente, la recuperación de agua regenerada para nuevos usos. La recuperación de materiales en forma de materia orgánica y nutrientes en los procesos de deshidratación de los fangos digeridos procedentes de las EDAR para su posible posterior utilización como enmienda orgánica.

Teniendo en cuenta la importancia de la depuración de las aguas residuales para poder cerrar el ciclo del agua, se hace necesario continuar con los trabajos de desarrollo del Plan Nacional de Depuración, Saneamiento, Eficiencia, Ahorro y Reutilización (Plan DSEAR).

Potenciar el consumo de agua potable “de grifo”, frente al agua embotellada. El uso de agua para consumo urbano ofrece hoy un alto grado de seguridad para la salud humana. Con las disposiciones normativas en marcha, el agua del grifo ofrece garantías de seguridad en la práctica totalidad del territorio español en los lugares públicos, permitiendo de este modo la reducción del empleo de botellas de plástico.

En el campo de la adaptación al cambio climático se proponen una serie de actuaciones en materia de abastecimiento y saneamiento.

Abastecimiento:

  1. Mejora de las captaciones. Implantar las mejoras tecnológicas que sean posibles en las distintas captaciones (toma superficial y sondeos) para que sean más eficientes. Auditoria periódica de su estado.
  2. Auditoría del sistema de potabilización. Optimización de las líneas de tratamiento.
  3. Mejora en la red de distribución. Programa de identificación de las posibles fugas y su reparación.
  4. Sustitución paulatina de la red de abastecimiento en mal estado para evitar fugas.
  5. Instalar en los hogares de sistemas de ahorro de agua (p.e. perlizadores).
  6. Riego de jardines. Instalar sistemas eficientes de riego nocturno (menor evaporación). Reducir al máximo las plantaciones grandes consumidoras de agua (reducir al máximo la superficie de césped de la parcela, plantearse su eliminación). Resto de la parcela, plantas poco consumidoras de agua con riego por goteo.
  7. Baldeo de calles regulado y con control. Si es posible con agua reciclada.
  8. Campañas permanentes de sensibilización ciudadana.
  9. Medidas económicas y tarifarias de ayuda a los más desfavorecidos. El que más consuma que más pague.

Saneamiento y la depuración:

  1. Inspección y mejora de las redes de saneamiento. Sustitución periódica de las conducciones deterioradas.
  2. Auditoría del sistema de depuración de aguas residuales. Optimización de las líneas de tratamiento. Hay que recordar que la disminución de precipitaciones obligará a incrementar el rendimiento de las depuradoras para alcanzar el buen estado de las masas de agua de acuerdo con la Directiva Marco.
  3. Recuperación al máximo de biogás para su utilización en la producción de energía eléctrica, calor y, en su caso, biogás de automoción. Hidrógeno verde.
  4. Utilización de los fangos de depuración como enmienda orgánica y en la recuperación de suelos. Este sería un material muy útil para reducir la desertificación.
  5. Instalación de tratamientos terciarios y desinfección en las grandes depuradoras (mayores de 100.000 habitantes) de forma que se pueda reutilizar el agua.

8.- Reutilización

Desde 2007 España tiene normativa específica para la reutilización de las aguas depuradas. Según las Comunidades el agua regenerada se utiliza más en agricultura como C. Valenciana, Murcia y el levante andaluz, o riego de parques y jardines, baldeo de calles como Madrid, aunque también se utiliza en el litoral Mediterráneo en riego de parques y jardines y baldeo de calles.

  • 8.1.-Real Decreto 1620/2007, de 7 de diciembre, por el que se establece el régimen jurídico de la reutilización de las aguas depuradas.

A continuación, se presenta el anexo 1A donde expone la calidad de las aguas regeneradas para distintos usos para compararlo con el Reglamento de la UE.

Este Real Decreto ha servido en estos años para definir los tratamientos terciarios de las depuradoras cuya agua será reutilizada según los distintos usos.

  • 8.2.- Reglamento (UE) 2020/741 del Parlamento Europeo y del Consejo de 25 de mayo de 2020 relativo a los requisitos mínimos para la reutilización del agua.

El Reglamento establece los requisitos mínimos de calidad y control del agua y disposiciones sobre gestión del riesgo, para la utilización segura de las aguas regeneradas en el contexto de una gestión integrada del agua.

La reutilización del agua para el riego agrícola también puede ayudar a promover la economía circular, al recuperarse nutrientes de las aguas regeneradas y aplicarlos a los cultivos mediante técnicas de fertiirrigación. De este modo, la reutilización del agua podría reducir la necesidad de aplicaciones complementarias de abonos inorgánicos. El usuario final debe ser informado del contenido en nutrientes del agua regenerada.

El considerando 36 del Reglamento establece: El cumplimiento de requisitos mínimos para la reutilización del agua debe ser coherente con la política de la Unión Europea en el ámbito del agua y contribuir al logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, en particular el objetivo 6 de garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos, así como un aumento sustancial en la regeneración y la reutilización segura del agua a nivel mundial, con objeto de contribuir al logro del Objetivo de Desarrollo Sostenible 12 sobre producción y consumo responsables. Por otra parte, el presente Reglamento debe aspirar a garantizar la aplicación del artículo 37 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea relativo a la protección del medio ambiente.

El Reglamento establece cuatro tipos de clases de calidad mínima de las aguas regeneradas (A, B, C y D), según se apliquen a distintos tipos de cultivo, desde cultivos de consumo en crudo (A), a cultivos destinados a la industria y a la producción de energía y semillas(D).

En cuanto a los requisitos de calidad la clase A el agua deberá tener menos de 10 E. coli/100 ml y menos de 5 NTU de turbidez, la clase B tendrá menos de 100 E. coli/100 ml, la clase C menos de 1000 E. coli/100 ml y la clase D menos de 10.000 E. coli/100 ml.

Si comparamos estos datos con la tabla del RD 1620/2007, comprobamos que los sistemas de desinfección de las depuradoras que utilizan o van a utilizar aguas regeneradas para riego de productos de la clase A tendrán que mejorar sus rendimientos de desinfección para pasar de menos de 100 a menos de 10 E. coli/100 ml.

A modo de ejemplo ponemos una parte del Esquema de Temas Importantes del proceso de planificación de la Cuenca del Tajo referente a la reutilización.

  • Esquema de temas importantes en la cuenca del río Tajo:

Los principales usos del agua regenerada en la cuenca del Tajo:

RIEGO ZONAS VERDES ...................................................................8,51 hm³/año

SISTEMAS CONTRA INCENDIOS .....................................................0,01 hm³/año

LLENADO ESTANQUES ORNAMENTALES .......................................0,98 hm³/año

RECUPERACIÓN PAISAJÍSTICA .......................................................0,17 hm³/año

BALDEO..........................................................................................2,32 hm³/año

JARDINES HISTÓRICOS...................................................................0,46 hm³/año

RIEGO DE CAMPOS DE GOLF .........................................................4,16 hm³/año

RIEGO CAMPOS ALTO RENDIMIENTO ...........................................0,11 hm³/año

AGUAS DE PROCESO......................................................................4,47 hm³/año

TOTAL .......................................................................................... 21,18 hm³/año

“El futuro plan hidrológico deberá prever que se adopten medidas para potenciar e incentivar el empleo de agua regenerada como recurso hídrico frente a captaciones de aguas superficiales y/o subterráneas en usos en los que ya se emplea agua regenerada (urbano, industrial...) y también se debería abordar los estudios de viabilidad de costes para su aplicación en el uso agrícola, para el cual todavía no se han empleado recursos de este tipo en la cuenca del Tajo”.

Esta frase es perfectamente extrapolable a todos los planes hidrológicos de todas las cuencas hidrográficas de cara a un futuro de cambio climático.

9.- Conclusiones

Los cuatro problemas que se manifiestan en Europa en el ciclo hidrológico también se manifiestan en España: cambio climático, contaminación, alteración hidromorfológica y sobreexplotación. En la Estrategia Española de Economía Circular el agua se trata de manera específica.

Una economía circular es un modelo de producción industrial y de consumo restaurador o regenerativo por intención y por diseño. Sustituye el concepto de caducidad por el de conservación, se orienta hacia el uso de energías renovables, elimina el uso de sustancias y productos químicos peligrosos que impiden o dificultan la reutilización y el retorno a la biosfera, y busca, en su lugar, la valorización de residuos mediante un diseño optimizado de materiales, productos y sistemas y, dentro de estos, la creación de nuevos modelos de negocio.

Uno de los objetivos de la estrategia de la economía circular es mejorar un 10 % la eficiencia en el uso del agua.

Como línea de actuación de la estrategia de la economía circular se establece la depuración y reutilización del agua. Se incorpora debido a la importancia que tiene el agua en España. Siendo un elemento esencial, se ha decidido darle un tratamiento específico, más allá de la obtención de materias primas secundarias, por su especial incidencia en la economía española y por la posición de liderazgo de nuestro país en reutilización de agua.

En el plan de adaptación al cambio climático se debe auditar todo el ciclo urbano: captación, transporte, potabilización, distribución, saneamiento, depuración y reutilización para aumentar la eficiencia del citado ciclo. Las auditorias deberán ser la base de los planes de mejora de las distintas fases del ciclo urbano.

En España tenemos normativa de reutilización del agua regenerada desde 2007, pero habrá que actualizarla de acuerdo con el Reglamento europeo de reutilización agrícola del agua. Los titulares de las depuradoras deberán actualizar, en caso necesario, los tratamientos terciarios para cumplir con el Reglamento europeo.

Los planes hidrológicos deberán prever que se adopten medidas para potenciar e incentivar el empleo de agua regenerada como recurso hídrico frente a captaciones de aguas superficiales y/o subterráneas en usos en los que ya se emplea agua regenerada (urbano, agrícola, industrial,..).

Te puede interesar