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Sobre el blog

José Antonio Rodríguez de la Cruz
Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos; especialidad Hidráulica y Energética. Máster en Políticas Públicas; energía, medio ambiente y gestión de recursos hídricos. Vocal del Comité de Asuntos Rurales del Instituto de la Ingeniería de España.
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Este artículo se publica el 11 de mayo, día en que, tras las “pruebas piloto” de un reducido número de regiones, distintas zonas de España se incorporan también a la denominada “Fase 1”. En estas circunstancias, al igual que hiciera en mi artículo anterior, no puedo dejar de hacer mención al drama que muchas familias están viviendo, por la pérdida de un ser querido; mi respeto y oración por todas ellas.

Avanzando ya hacia las 30.000 personas fallecidas oficialmente, y con un ojo puesto plenamente en todo lo que tiene que ver de forma directa con la salud de las personas, hay otro puesto en la crisis económica y el cómo afrontar la situación para tratar de, al menos, afrontarla de una forma medianamente acertada.

Respecto al asunto principal de este blog, que no es otro el agua, hay novedades. Y esto es así porque el agua nunca se para, nunca se detiene, es necesaria para el día a día de las personas, de los animales y del campo. Esto ha provocado que, históricamente, el agua siempre haya sido noticia. Especialmente en un país como el nuestro en el que, en más ocasiones de las que nos gustaría, no hay término medio, pasando de prolongadas sequías a importantes trombas de agua.

Sólo en la última semana, se pueden mencionar las siguientes noticias, todas ellas de actualidad y todas con relevancia en su ámbito, que tiene en común que el agua siempre está presente de forma directa o indirecta:

  • Iniciado el periodo de consulta del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC) 2021-2030; que, por supuesto, hace varias referencias al agua.
  • Publicación por parte de la CEOE, de su plan “Estrategia España para la recuperación de la crisis del Covid-19”, que habla de 4 motores para reactivar la economía. Uno de ellos es la energía, donde el agua tiene un papel importante, ya sea de la forma más clásica a través de la hidroeléctrica (totalmente limpia y, además, almacenable) o de formas más novedosas, maximizando el concepto de “economía circular” con el foco especialmente en las depuradoras, entendiéndolas como auténticas bio-factorías. Otro motor, es el denominado como “infraestructura, construcción e inmobiliario” donde se mencionan diversas actuaciones prioritarias, teniendo en cuenta, entre otros, el sector del agua.
  • Publicado el RD 500/2020 que modifica la estructura del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD). Entre otras novedades, destacan las referidas específicamente a reto demográfico donde es remarcable el hecho de que se dote a la Dirección General de Políticas contra la Despoblación de las siguientes funciones, que podrían afectar también al agua: impulso de la colaboración público-privada en las políticas públicas de vertebración territorial; impulso y salvaguardia de la apropiada prestación de servicios básicos; fomento del adecuado dimensionamiento de las infraestructuras y equipamientos necesarios en el territorio.
  • Los diarios económicos mencionan el sector del agua, como uno de los más seguros frente a la crisis laboral, al menos en lo que a operación y mantenimiento se refiere.

Por delante quedan meses duros en los que el agua puede ser protagonista, si se hacen las cosas bien, y tener una repercusión importante en la economía. El pistoletazo de salida para alcanzar un acuerdo social que pueda orientar la política de agua para el futuro próximo, pueden ser los EpTI de los que hablaba en mi anterior artículo y que ya han generado no pocas reacciones, destacando la planteada por los regantes al Rey Felipe VI.

Parece que las políticas que se plantean desde hace meses, tanto en España como en el resto de Europa, van orientadas a potenciar todo lo que tiene que ver con el medio ambiente, lo que puede suponer un nada despreciable número de obras hidráulicas, especialmente en lo que tiene que ver con depuración. Pero también, una gran cantidad de actuaciones en cuanto a todo lo relativo a cauces y la búsqueda de su "buen estado"; prevención ante inundaciones, aseguramiento del abastecimiento durante episodios de sequía, etc.

La historia del agua en España, si se mira con perspectiva, se asemeja a una novela con éxitos, errores repetidos, fantasías imposibles, sueños inalcanzables (o no), biografías intensísimas, múltiples culturas y, por supuesto, mucha política (quizá demasiada). Pero, como en todo, para entender hacia dónde vamos (si es que lo sabemos) es necesario saber de dónde venimos y para ello, hay que echar la vista atrás y ver cómo ha evolucionado la historia en cuanto al agua en la Península Ibérica.

Lo que pretendo hacer en los próximos artículos que escriba en este blog, es dar un repaso a la historia de las obras hidráulicas en España con el objetivo de ver de dónde venimos para vislumbrar hacia dónde podemos (o podríamos) ir.

Como dice Alejandro Maceira en su publicación del 10 de mayo, la colaboración público-privada , tendrá un papel muy relevante, o debería tenerlo, en el futuro inmediato. Esto ya se preveía así, ya que “lo público” en un país como el nuestro, cada vez se tendrá que destinar más a asuntos como las pensiones, a lo que hay que sumar, al menos durante los próximos meses, un aumento del presupuesto destinado a desempleo.

El propio Ministerio, nos ha dado una pista al publicar en el BOE la reforma de su estructura, cuando ha hecho mención de forma específica en lo relativo a reto demográfico,  a la necesaria colaboración público-privada en las políticas públicas relacionadas con la despoblación. Sin duda, la despoblación es un tema muy interesante y que me llama mucho la atención (os invito a leer un par de artículos al respecto (Despoblación y Agua; Confederaciones y Despoblación); dará mucho que hablar. 

En épocas muy diferentes en la historia hidráulica, la iniciativa pública y la privada han intervenido con distintas suertes en función de la fecha y el proyecto. En estos días de confinamiento que ya se empiezan a hacer un poco largos, repasaré algunas líneas básicas al respecto.

Mayo es el mes de las flores y el mes en que no pocos pueblos celebran sus fiestas patronales (la última, la de la Virgen de los Desamparados -segundo domingo de mayo-), con la primavera en plena ebullición y destacando no pocas celebraciones relacionadas de una forma u otra forma con el agua: Virgen de Araceli (primer domingo de mayo) –patrona del Campo Andaluz-, Santo Domingo de la Calzada (12 de mayo) –patrón de los Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos (que algo de agua hacemos)-, San Isidro Labrador (15 de mayo) –patrón de los Agricultores-, etc. Esperemos que poco a poco vayamos saliendo del confinamiento, valiendo así la pena el hecho de no poder celebrar las fiestas de nuestros pueblos, con familiares y amigos.


Infografía ELDIARIO.ES Fases Desescalada 11 mayo (0 rojo; 1 amarillo)

*Las imágenes de cabecera e intermedio son propias del autor. Embalse de Fuentes Claras: presa y puente del ferrocarril Ávila-Salamanca. Ciudad de Ávila 8/3/2020.

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