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España agua: bandera a exportar

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Sobre el blog

José Antonio Rodríguez de la Cruz
Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos; Hidráulica y Energética. Vicepresidente YWP Spain. Presidente Asociación Antiguos Alumnos Máster I. Empresa y Políticas Públicas [MIEPP]. Secretario GT Comunicación y Relaciones con la Sociedad Colegio Caminos
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  • España agua: bandera exportar

Hace escasos meses, se celebraba el 175 Aniversario de la Bandera de España. Según se puede leer en la web del Estado Mayor de la Defensa, la bandera representa una serie de "valores superiores", un "sentimiento de unidad" y es, en definitiva, "símbolo de un proyecto común, abierto y solidario".

Todo lo anterior, encaja perfectamente con lo que debe ser la gestión y gobernanza del AGUA en cualquier rincón del mundo. ¿No es el agua una necesidad común a todo ser humano? ¿No necesita de un proyecto claro y definido? ¿No debe estar siempre como referente claro el concepto de solidaridad?

Península Ibérica y agua

La Península Ibérica ha estado siempre poblada por culturas que han sabido de la importancia del agua para esta tierra de clima a veces hostil y de extremos. Todas las grandes civilizaciones que gobernaron la Península, han dejado su huella en forma de construcciones hidráulicas, algunas aún en uso. 

Históricamente, han surgido proyectos que pretendían hazañas asombrosas, como la de conectar un país seco por medio de la construcción de canales artificiales atravesando la Meseta, aunque para ello fuera necesaria la construcción de la presa más alta del mundo en la época y que está aún en pie: el fallido proyecto de la Presa de El Gasco.

España siguió avanzando en temas hidráulicos y así, en 1866, se publicó la primera Ley de Aguas del país que fue pionera en muchos aspectos a nivel mundial. Siendo sólo un punto más en la larga lista de aportaciones innovadoras de España al mundo del agua, totalmente exportables al resto del mundo. Después vino la ley de 1879, tan sólida que estuvo vigente durante más de un siglo.

En este contexto, España quedó muy afectada por la pérdida de posesiones de 1898, así como los crecientes conflictos en África de principios del siglo XX. A esto hay que sumarle la trágica Primera Guerra Mundial, que asoló Europa. En este contexto, España lanza su gran innovación: las "Confederaciones Hidrográficas". El 5 de marzo de 1926, Alfonso XIII firma el Real Decreto que da lugar a estas entidades que suponen la consagración del concepto de "Unidad de Cuenca". Dicho concepto ha sido exportado y copiado por todo el mundo, pudiendo incluso ser modelo para tratar la despoblación existente en muchas comarcas europeas.

En ese momento, España era un país con graves carencias: vidas precarias, falta de industrialización, agricultura sin mecanizar, falta generalizada de infraestructuras, etc. El estallido de la Guerra Civil en 1936, así como el de la II Guerra Mundial en 1939, no hizo sino agravar esta penosa situación. 

Fallida Presa de El Gasco.

Un camino por recorrer para no dejar a nadie atrás

Con la situación descrita, el inicio del segundo tercio del siglo XX fue sin duda una época negra para nuestro país; comparable -al menos en ciertos aspectos- a la situación de los países a los que va dirigida la campaña del Día Mundial del Agua 2019 (falta de infraestructuras, gente sin recursos, ausencia de recursos económicos, etc.). Pero, comparando la evolución de España desde entonces hasta ahora, se puede decir que, podemos y debemos exportar los logros de nuestro país a todos aquellos países donde existan grandes dificultades para llegar a alcanzar el ODS 6.

Hasta bien entrado el siglo XX, en España era habitual encontrar pueblos en los que no existía agua corriente en las casas. Incluso aquellos que estaban rodeados por alguno de los nuevos embalses construidos en la época. Esto suponía que era necesario ir a por agua a la fuente y, en la mayoría de los casos, éste era un trabajo reservado a las mujeres. Por supuesto, no había baño en casa, y había que usar el corral. En las escuelas, lo habitual era que tampoco hubiese ni agua ni baño y si con suerte se tenía una estufa en la clase, no era raro que los niños y niñas tuvieran que llevar cada uno su ceporro (cepa vieja que se arranca para lumbre) para alimentarla entre todos.

Para algunos, esta comparación de la España de entonces con los países en vías de desarrollo actualmente, será algo exagerada; pero, con los pequeños ejemplos apuntados, se puede decir que -al menos en cuanto a agua se refiere- no hay tanta diferencia. 


Aguadoras de Cáceres. Fuente: BLOG del fotógrafo Juan Guerrero.

El avance de la técnica

En paralelo a lo anterior, el germen de la modernización lo pusieron por una parte la ya mencionada "Unidad de Cuenca" lanzada definitivamente en 1926 y el Plan Nacional de Obras Hidráulicas de 1933 [ambos "inventos" impulsados de forma decisiva por el Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos Manuel Lorenzo Pardo y que han contribuido de manera evidente a diseñar los paisajes hidráulicos de todos los rincones de la Península]. Estos dos hitos han marcado claramente la política hidráulica de España en el siglo XX y sirven de referente para la del presente siglo. Con dicha base, se ha conseguido avanzar a pasos agigantados en cuanto a disponibilidad del recurso, en un país como el nuestro, en el que contamos con precipitaciones concentradas en determinados puntos y muy irregulares, además de zonas de elevadísimo estrés hídrico, equiparables a desiertos. Pero en todas ellas, se ha conseguido que la totalidad de la población, tenga acceso al agua potable y que los agricultores puedan regar sus cosechas (al menos en un gran número de casos). 

España ha hecho de la necesidad virtud y ha combinado sabiamente tecnología tradicional con otra que es el último grito, pudiendo usar a diario recursos como la reutilización y la desalación, entre otros muchos. Las empresas españolas son de las más importantes del mundo y exportan no sólo tecnología, sino lo más importante, conocimiento

Sensibilidad Social y Política

España no habría llegado tan lejos en cuanto a todo lo relacionado con agua si no hubiera sido teniendo siempre en mente la concienciación por la sensibilidad social y la solidaridad, que, como se indicaba al principio del artículo, ha de ser uno de los conceptos que primen a la hora de llevar a cabo un servicio de agua. No sólo existe algún tipo de bonificación para los agricultores en las épocas más duras (sequías y avenidas), sino que, la práctica totalidad de los habitantes del país reside en municipios cuyos operadores de los servicios de agua cuentan con mecanismos de acción social, ya sean mediante bonificación en la estructura tarifaria o a través de “fondos de solidaridad”.

Además, y como era de esperar siendo España un país mediterráneo, el agua siempre ha tenido un fuerte factor político que ha hecho protagonizar a nuestros representantes públicos, acaloradas discusiones y ha sido caballo de batalla en no pocas elecciones y legislaturas.

Marca España Agua: símbolo que hay que exportar

Comenzaba el artículo haciendo referencia a la bandera. La bandera simboliza, la bandera distingue y la bandera identifica. La analogía es clara con la marca "Agua España". Nuestro país ha sabido superar todo tipo de adversidades técnicas, económicas, políticas y naturales para conseguir un envidiable sistema de abastecimiento y saneamiento en todo el país. ¿Queda mucho por hacer? Sí, de hecho, no se debe olvidar que estamos pagando multas por no tener depuradoras o que algunas de las existentes no funcionen adecuadamente, pero hemos hecho muchísimas cosas y, además, relativamente en poco tiempo.  

Si lo que viven algunos países de nuestro entorno, lo hemos sufrido -en mayor o menor medida- nosotros hace no tantas décadas, ¿por qué no ayudar a dichos países en su situación actual? Si nuestras empresas son líderes mundiales que exportan tecnología y conocimientos ¿cómo no van implicarse en NO DEJAR A NADIE ATRÁS allí donde hace falta? De hecho, ya lo hacen. Si hemos aprendido no sólo la parte técnica del agua, sino también a divulgar, comunicar, concienciar, informar, ¿por qué no llevar este conocimiento allá donde se necesite?

La marca Agua España está en continuo cambio y movimiento. Cada vez son más los perfiles necesarios para una buena gestión del agua (se necesitan profesionales de todo tipo), es más visible la gente joven del sector, hay más investigación, el porcentaje de mujeres profesionales del agua aumenta día a día, hemos avanzado en Gobernanza y, además, somos líderes en turismo (algo que sin agua no funciona). 

Por tanto, seamos generosos, y exportemos la bandera de la marca España Agua a todos los lugares donde sea necesario, para lograr que todas las personas alcancen la seguridad hídrica y no dejar así a nadie atrás

Diseño de los 12 modelos seleccionados del concurso para pabellón naval. Tanto esta imagen como la que encabeza el artículo, son propiedad del Ministerio de Defensa de España y se reproducen aquí con el adecuado permiso.

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