Aqualia
Connecting Waterpeople

¿Y qué dice el PNACC del Agua Urbana?

  • ¿Y qué dice PNACC Agua Urbana?

Sobre el blog

José Antonio Rodríguez de la Cruz
Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos; especialidad Hidráulica y Energética. Máster en Políticas Públicas; energía, medio ambiente y gestión de recursos hídricos. Vocal del Comité de Asuntos Rurales del Instituto de la Ingeniería de España.
ABB

El PNACC sobre agua no dice mucho y si nos centramos en "agua urbana", más bien poco, o al menos, bajo mi punto de vista. Eso es lo que pasa cuando hay un servicio que funciona: es difícil hacer ver al público en general y también a las administraciones, que las actualizaciones/sustituciones/reparaciones/modernizaciones, empiezan a ser cada vez más urgentes. 

El agua urbana es, por supuesto, el servicio de agua de grifo que llega tanto a ciudades como a pueblos. Estos últimos son los grandes olvidados. El problema de despoblación que sufre España es de una envergadura colosal. Este asunto se ha incorporado a la agenda política muy recientemente, pero más como discurso (o "relato" como se dice ahora), que con políticas reales. 

La importancia de este tema, ha quedado patente, por poner un ejemplo reciente, en la apertura del Curso Académico 2020-2021. Presidido por S.M. Felipe VI, el acto se celebró en mi Escuela -la de Caminos de Madrid-, con motivo del 50º aniversario de la creación de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM). El discurso del Catedrático Lamo de Espinosa, Doctor Ingeniero Agrónomo y Ministro de Agricultura 1978-1981, es digno de lectura. Supone la lección de apertura del curso académico y profundiza sobre la situación de la España Vacía (o Vaciada) con referencias, entre otros muchos a Ortega y Gasset y Miguel Delibes y, en particular, a El Camino -uno de mis libros favoritos- con su emblemático personaje Daniel "El Mochuelo". Se puede leer entero en el Diario ABC

El Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC) 2021-2030, fue aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 22 de septiembre. Sus más de 200 páginas, tocan muchos aspectos, pero no hacen una especial incidencia en el agua. Esto es así, si lo comparamos con otros asuntos medioambientales y sobre todo, teniendo en cuenta las multas diarias que tiene que pagar España por mala depuración, según la normativa aplicable a toda la Unión Europea. 

A grandes rasgos y siguiendo el índice del propio documento final aprobado del PNACC, los puntos que hacen referencia al agua, son los siguientes:

I. El escenario de la adaptación

1. El cambio climático en España: impactos y riesgos.

Publicidad

  • 1.3. Impactos y riesgos derivados del cambio climático.

En este punto, se identifican una serie de “efectos cascada” que conllevará el cambio climático sobre sistema ecológicos y sectores económicos. De un total de 15 puntos, se dedica uno específico al agua, con referencia al agua urbana:

"Disminución de los recursos hídricos: Los cambios en el ciclo natural del agua inciden en la cantidad y calidad de los recursos hídricos disponibles, con implicaciones para la agricultura y la ganadería, el abastecimiento urbano, la producción hidroeléctrica y los ecosistemas, afectando especialmente, en este último caso, a los procesos ecológicos, las especies y hábitats ligados a ecosistemas acuáticos."

II. El Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático 2021-2030

6. Componentes estratégicos para la acción en materia de adaptación.

6.2. Integración en planes, programas y normativa sectorial.

Este punto recoge referencia específica al Plan DSEAR, así como a otros planes relacionados directa o indirectamente con agua urbana.

Agua:

  • Planes hidrológicos de cuenca.
  • Planes de gestión de riesgo de inundación.
  • Plan Nacional de Depuración, Saneamiento, Eficiencia, Ahorro y Reutilización (Plan DSEAR).
  • Planes especiales de sequía de los organismos de cuenca.

7. Objetivos por ámbitos de trabajo.

7.3. Agua y recursos hídricos:

  • Evaluar los impactos y riesgos ecológicos, sociales y económicos derivados de los efectos del cambio climático sobre los recursos hídricos y los ecosistemas acuáticos asociados.
  • Profundizar en la integración del cambio climático en la planificación hidrológica y la gestión del ciclo integral del agua, dando especial prioridad a la gestión de eventos extremos (sequías e inundaciones).
  • Reducir el riesgo, promoviendo prácticas de adaptación sostenibles, que persigan objetivos múltiples, en materia de uso y gestión del agua, así como sobre los eventos extremos.
  • Reforzar la recogida de parámetros clave para el seguimiento de los impactos.

7.8. Ciudad, urbanismo y edificación:

  • Reforzar la vinculación entre la Agenda Urbana Española y el nuevo PNACC, como marcos de gobernanza.
  • Integrar la adaptación al cambio climático en la planificación territorial y urbana, desarrollando una gobernanza para la gestión del riesgo democrática, con implicación de todas las partes interesadas en la planificación y la gestión.
  • Integrar la adaptación al cambio climático en el sector de la edificación, avanzando en la reglamentación para mejorar el comportamiento energético y el comportamiento hídrico de los edificios, en línea con los escenarios climáticos proyectados para el futuro.
  • Considerar escenarios y proyecciones de cambio climático futuro en las siguientes revisiones de la Estrategia a largo plazo para la rehabilitación energética en el sector de la edificación en España.

9. Financiación

9.1. Instrumentos europeos para la financiación de medidas de adaptación

Este punto hace referencia a distintas ayudas, fondos y planes europeos:

  • Fondo Social Europeo Plus (FSE+).
  • Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
  • Fondo Europeo Agrícola de Garantía (FEAGA) y Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER).
  • Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP).
  • Programa LIFE.
  • Horizonte Europa.

Además, se hace referencia a proyectos financiados por el BEI, que es donde se hace referencia específica al agua:

Por su parte, el Banco Europeo de Inversiones (BEI) financia proyectos de acción por el clima, no sólo en el ámbito de la mitigación, sino también de la adaptación. El BEI invierte, proporciona asesoría técnica y financiera y contribuye, conjuntamente con otras fuentes, a la financiación de proyectos sobre energías renovables, uso racional de la energía, eficiencia tecnológica, transporte sostenible, abastecimiento eficiente y gestión del agua, silvicultura orientada a la protección del suelo y la mejora de los sumideros de carbono, etc. El apoyo a los proyectos se hace principalmente a través de préstamos.

9.2. Instrumentos nacionales para la financiación de medidas

Este punto hace referencia a distintas ayudas, fondos y planes nacionales:

  • Presupuestos sectoriales.
  • PIMA Adapta.

Dentro del apartado de PIMA Adapta (Plan de Impulso al Medio Ambiente para la Adaptación al Cambio Climático), se explica que servirá para generar conocimiento y respaldar proyectos sobre el terreno que conlleven transformaciones de carácter físico, muy en particular las denominadas “soluciones basadas en la naturaleza”, tendentes a equilibrar las necesidades sociales, económicas y culturales y el mantenimiento de sistemas ecológicos sanos, productivos y resilientes, entre otras:

  • Medidas de restauración ecológica que incrementen la resiliencia de los sistemas socioecológicos ante el cambio del clima.
  • Medidas orientadas a la restauración del ciclo hidrológico y la recuperación de la conectividad fluvial, incluyendo la eliminación de barreras artificiales y la restauración de zonas inundables y zonas húmedas.
  • Restauración de ecosistemas costeros críticos para la protección de la línea de costa.
  • Medidas de renaturalización en espacios urbanos, incluyendo la recuperación de funciones hidrológicas (mejora de la infiltración y retención de agua a través del aumento de las superficies permeables, creación de cubiertas verdes, etc.).

Anexo 1. Líneas de acción por ámbitos de trabajo y líneas de acción transversales

I.3. Agua y recursos hídricos

De las 18 “líneas de acción” con las que cuenta el PNACC, hay una específica dedicada a “agua y recursos hídricos” que se subdivide a su vez en 6 epígrafes. El punto habla de agua en general (medio natural, agricultura, etc.) pero hace también referencias específicas al agua urbana.

En la propia introducción de la línea de acción, se dice:

"En un país que ya utiliza de forma intensa el agua, es esencial dar respuesta a las nuevas presiones que se derivan del cambio climático y gestionar las prioridades de usos, planteando políticas y acciones concretas que refuercen la gestión integrada de agua y territorio. El reto es crucial ya que, si no se interviene de forma adecuada, no se podrá garantizar la seguridad hídrica de las actividades socioeconómicas y los ecosistemas, abocándonos a una crisis estructural por el agua. El ahorro, la reutilización de las aguas regeneradas y la desalación junto con el uso de energías renovables, pueden facilitar la adaptación al cambio climático."

Los 6 epígrafes de los que se compone esta línea de acción son:

  • 3.1. Ampliación y actualización del conocimiento sobre los impactos potenciales del cambio climático en la gestión del agua y los recursos hídricos.
  • 3.2. Integración de la adaptación al cambio climático en la planificación hidrológica y la gestión del ciclo integral del agua.
  • 3.3. Gestión contingente de los riesgos por sequías integrada en la planificación hidrológica y gestión del agua.
  • 3.4. Gestión coordinada y contingente de los riesgos por inundaciones.
  • 3.5. Actuaciones de mejora del estado de las masas de agua y de los ecosistemas acuáticos, con incidencia en las aguas subterráneas.
  • 3.6. Seguimiento y mejora del conocimiento sobre los efectos observables del cambio climático en las masas de agua y sus usos.

En particular, el epígrafe 3.2. recoge lo siguiente:

"En la medida de lo posible, las medidas de adaptación serán objeto de análisis coste-beneficio, siendo prioritarias, en todo caso, las medidas orientadas al ahorro de agua y reducción del consumo, la diversificación de las fuentes de recurso, la mejora del estado de las masas y los ecosistemas acuáticos, la mejora de la conectividad ecológica, la adaptación de las infraestructuras hidráulicas (regulación, distribución, saneamiento, depuración, desalación, etc.) a los nuevos escenarios y la eficiencia energética, incorporando las energías renovables al esquema conjunto de uso de agua y energía, como medio de reducir los costes de explotación de la generación y transporte de recursos como las aguas regeneradas y desaladas. Las medidas de adaptación tratarán de desarrollarse desde una perspectiva de gestión integral de agua y territorio, potenciándose la coordinación con la planificación territorial."

Por su parte, las administraciones regionales y locales promoverán trabajos de evaluación del riesgo y estrategias de adaptación al cambio climático en sus respectivos ámbitos competenciales.

I.8. Ciudad, urbanismo y edificación

Esta línea de acción se compone de 4 epígrafes, recogiéndose en uno de ellos, la siguiente referencia al agua urbana:

  • 8.3. Integración de la adaptación al cambio climático en el sector de la edificación:

"Más de la mitad del parque inmobiliario español se construyó con anterioridad a la entrada en vigor de la primera normativa española (norma NBE CT 1979) que exigía unos mínimos requisitos de eficiencia energética. Por ello, la reconversión del sector inmobiliario y de la construcción hacia la rehabilitación edificatoria, regeneración y renovación urbanas, es un aspecto fundamental para reducir la vulnerabilidad de los edificios, especialmente de las viviendas, frente al cambio climático. […].

Para conseguir una edificación más resiliente es necesario avanzar el despliegue de la infraestructura verde urbana, la recuperación de aguas pluviales y aguas grises de los edificios y las innovaciones tanto desde el punto de vista de los materiales (por ejemplo, pavimentos permeables, construcción con madera) como de las soluciones constructivas (por ejemplo, arquitectura bioclimática, fachadas o cubiertas verdes, soluciones de sombreamiento estacional, estrategias de enfriamiento nocturno)."

I.18. Paz, seguridad y cohesión social

El agua, también se menciona de una forma más transversal en la última de las líneas de acción. Así, en la propia introducción de esta se indica:

"El reto para España será, en primer lugar, reconocer el potencial de amenaza del cambio climático para la convivencia pacífica y la cohesión social y, a continuación, anticipar las respuestas más apropiadas. En este sentido, la Estrategia de Seguridad Nacional, aprobada en 2017, incluye los efectos del cambio climático entre los desafíos más importantes a considerar en materia de Seguridad Nacional. La citada Estrategia identifica la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, la lucha contra la pérdida de biodiversidad, la revisión de los sistemas de abastecimiento y uso de la energía, la gestión conjunta de bienes compartidos como el agua o los recursos pesqueros, así como un pacto global de países industrializados y países emergentes, como requisitos imprescindibles para afrontar las consecuencias del cambio climático.

La preservación y el uso sostenible y justo de los recursos hídricos y la conservación del patrimonio natural tienen repercusiones en el ámbito de la seguridad."

Otras partes del texto

Además, el texto hace referencia en otros puntos al agua (no sólo “agua urbana”) insistiendo en:

  • Prevención de inundaciones.
  • Anticipación frente a episodios extremos (sequías, lluvias intensas e irregulares, inundaciones).
  • Búsqueda de fuentes alternativas, especialmente para los pozos y acuíferos.
  • Binomio agua-energía: principalmente en la concepción clásica de generación de energía hidroeléctrica, pero también en cuanto a la reducción del consumo energético en el ciclo integral del agua.
  • Puertos, Costas y Aguas Marinas.
  • El agua en la pesca continental (ríos y embalses).
  • Agricultura.
  • Industria.
  • Aguas subterráneas como recurso estratégico. Recarga y conectividad de acuíferos.
  • Protección y buen estado de las masas de agua.

Aunque es un trabajo tedioso por su extensión, para tener más información, se recomienda proceder a la lectura completa del PNACC.

Te puede interesar