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El agua y la agenda post 2015

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Sobre el blog

Josefina Maestu
Josefina Maestu es Directora de la Oficina de Naciones Unidas de apoyo al Decenio Internacional para la Acción “El agua, fuente de vida” 2005-2015.

Publicado en:

iAgua Magazine Nº 1
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  • Naciones Unidas está definiendo la agenda para el desarrollo después de 2015

El pasado 25 de septiembre se celebró, en el marco de la 68ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, una reunión especial sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio durante la que se aprobó un documento en el que se sientan las bases de lo que será el proceso de preparación, de trabajo de los grupos que representan a los distintos actores sociales y de negociación (que oficialmente comienza en septiembre de 2014) sobre la agenda internacional post-2015 para logar un desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza. Uno de los aspectos más importantes de la agenda post-2015 es el establecimiento de los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible, que estructurarán la agenda internacional hasta el 2030.

La idea subyacente en estas propuestas es la necesidad de avanzar hacia la universalización de los servicios de agua y saneamiento

El informe del Secretario General establece los aspectos a considerar en la agenda post-2015

En la reunión del día 25 también se presentó el documento del Secretario General que incorpora los resultados de los informes que se han elaborado hasta ahora por parte del Panel de Alto Nivel de Personas Eminentes, el Grupo de Naciones Unidas para las Consultas, el Pacto Mundial de Naciones Unidas y la Red de Soluciones de Desarrollo Sostenible. En este informe del Secretario General “Una vida digna para todos: acelerando el progreso para conseguir los objetivos de desarrollo del milenio y avanzando en la agenda de desarrollo de Naciones Unidas post-2015” se reconoce que serán necesarias en todos los países una serie de acciones transformadoras que se refuercen mutuamente.

El agua en la agenda post-2015: agua transversal o un objetivo dedicado al agua

En el informe del Secretario General, las acciones transformadoras en ámbitos como la salud, la educación, la mujer, el medio ambiente y la biodiversidad, la educación, la alimentación y la urbanización plantean que el agua y el saneamiento tienen un papel fundamental. La gran disyuntiva para la agenda internacional del agua y saneamiento es si ese carácter transversal justifica o no que debe haber un objetivo específico dedicado al agua y que, de esa manera, se reconozca la necesidad de un tratamiento integral de las cuestiones del agua que están interrelacionadas entre sí. Éste es el caso de los servicios básicos de agua y saneamiento (e higiene) para los más pobres, la gestión del recurso y la gestión de la calidad y de las aguas residuales. La apuesta por un objetivo específico en el agua ha sido recogida por el Pacto Mundial de las Naciones Unidas (sector empresarial) y por el Panel de Alto Nivel de Personas Eminentes; también en el marco de los procesos intergubernamentales del Grupo de Trabajo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, del que forma parte España.

¿Qué formulación para un objetivo del agua que sea convincente?

Hay diferentes propuestas para la formulación de un objetivo de desarrollo sostenible para el agua, incluyendo: “Seguridad hídrica para todos”, que incorpora acceso, eventos extremos, medio ambiente, sostenibilidad y otros; “Lograr el acceso universal al agua y al saneamiento” (Panel de alto nivel); “Agua y saneamiento para todos” (Pacto Mundial); “Gestionar el agua para la sostenibilidad de las personas y el medio ambiente” (ONU-Agua). La idea subyacente en estas propuestas es la necesidad de avanzar hacia la universalización de los servicios de agua y saneamiento en línea con la resolución de la Asamblea General de 2010 sobre el Derecho Humano al Agua y al Saneamiento. También recogen la necesidad de que la nueva agenda internacional del agua sea más amplia, tal y como se decidió en la Conferencia de Rio+20 en 2012. Una agenda que incluya la gestión del recurso, su desarrollo, mejorando la eficiencia y evitando la sobreexplotación, la prevención de la contaminación y el tratamiento de las aguas residuales. Las preocupaciones de algunos países por gestionar los riesgos asociados al agua y la mejora de la gobernanza del agua se han visto reflejadas en las propuestas de metas e indicadores de organizaciones como ONU-Agua. Sin embargo, estas formulaciones deben ser suficientemente claras y atractivas para los países y las organizaciones socio-económicas, de manera que reflejen sus preocupaciones y convenzan sobre la prioridad que debe darse al agua en la agenda post-2015. Éste sería solo el comienzo, queda un largo camino por recorrer que se centre también en los medios para lograr los objetivos, incluyendo la financiación y la tecnología. 

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