Modelos de gestión actuales y futuros: La Integración en los Sistemas de Gestión

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Sobre el blog

Juan Iglesias
Licenciado en Ciencias Ambientales Departamento de Comunicaciones
  • Modelos gestión actuales y futuros: Integración Sistemas Gestión

La demanda hídrica se ha visto disparada en los últimos años del mismo modo que la población ha crecido exponencialmente. El aumento del consumo de este recurso y la consiguiente presión ejercida sobre el mismo, han generado un impacto medioambiental abrumador que se ha visto, además, agravado debido a la mala utilización y a una gestión deficiente.

Dada la situación actual y con la mirada puesta sobre este crecimiento poblacional imparable, la actitud de mayor responsabilidad que nos cabe adoptar no es otra que la reducción del impacto producido en el medio ambiente por el uso desmedido del agua. La actividad a desarrollar por tanto es la de implantar modelos sostenibles en el uso del agua basados en una utilización razonable y teniendo como objetivos el aumento en la eficiencia, efectividad, concienciación y la participación pública.

Sin embargo, los modelos de gestión que se aplican hoy en día no están introduciendo la visión holística que requiere el manejo del uso del agua y, por tanto, los objetivos de sostenibilidad no están siendo alcanzados. Las ciudades persiguen la eficacia de los sistemas de agua partiendo generalmente de un enfoque convencional que no es capaz de resolver las crecientes presiones que agravan los desafíos actuales

Hoy en día, la gestión del sistema de agua en las ciudades se lleva a cabo de forma aislada y, de esta manera, los impactos del cambio climático, la rápida urbanización, el deterioro de la infraestructura, inundaciones, escasez de agua y demás desafíos que enfrentamos estos días, acabarán por desbordar la capacidad de las mismas.

Por otra parte, la calidad de vida viene determinada principalmente por la condición del agua. Tal es la importancia del agua que cuando esta se maneja mal, la salud y el bienestar de la población de una ciudad, su economía y su entorno natural están en peligro.

La identificación de los mayores retos a los que se enfrenta el ciclo urbano del agua puede servir para la consecución de una implementación consensuada de un sistema de gestión adecuado. Así, los impactos de una economía en crecimiento, la disminución de los servicios de agua, la contaminación industrial, el aumento de riesgo de inundación, la escasez de agua, la dificultad para proveerla, los costos de mantenimiento y reparación en la infraestructura de los sistemas, y los crecientes costos de energía para distribución y tratamiento del agua, serían los principales desafíos a resolver.

Al mismo tiempo, se debe analizar las consecuencias que estos impactos producen en diversos sectores tales como la salud, economía, seguridad y medio ambiente. La falta de suministro de agua limpia y la mala eliminación de aguas residuales provoca la propagación de enfermedades, mientras que la falta de una gestión adecuada de las aguas pluviales puede conducir a inundaciones de mayor o menor riesgo. Por otro lado, la economía también puede verse afectada cuando el suministro de agua limita la actividad económica. El medio ambiente tampoco escapa a la mala gestión, siendo las descargas de aguas no tratadas uno de sus mayores enemigos.

Es por ello, que el enfoque tradicional que está siendo aplicado debe desgranarse para poder comprender y solucionar los principales obstáculos que se producen y poder dar lugar a una correcta gestión del ciclo del agua urbana. De este modo, los principales errores que se cometen en la gestión del agua pueden caracterizarse según los siguientes temas:

Una vez individualizados los fallos, las amenazas y los desafíos, es importante que para lograr un sistema de gestión eficiente, se defina lo que debe ser una gestión sostenible del agua: “La gestión sostenible del agua se puede definir como la gestión del agua que cumple las necesidades sociales, económicas y ambientales, siempre y cuando esta condición se permita en un futuro”. Además, también es importante destacar las tendencias y nuevos horizontes que pueden resultar de ayuda en la gestión, como pueden ser: cambios en estilo de vida y patrones de consumo, aumento de consciencia ecológica, nuevas tecnologías, aumento de reciclaje de aguas residuales, desalinización, la necesidad del sector hídrico para reducir las emisiones de CO2.

Cuando hablamos de un sistema de gestión que sea eficiente, efectivo, y que a su vez sea divulgativo y que permita la participación de los grupos interesados, nos referimos a un modelo de gestión integral que satisfaga las necesidades actuales y de paso a la consecución de un futuro más sustentable.

La gestión de un sistema tan complejo como el del agua que esta directa e indirectamente vinculado con sectores urbanos, tales como vivienda, energía y transporte, necesita un diseño y gestión basado en un análisis completo del sistema urbano de agua que conduzca a obtener respuestas más sostenibles que gestionando los elementos por separado.

Es importante subrayar que los elementos del ciclo urbano del agua están estrechamente vinculados: la buena o la mala gestión de uno de los elementos pueden incidir en el manejo exitoso de otro. De este modo en lugar de separar las diversas tareas relacionadas con aguas pluviales, abastecimiento de agua y aguas residuales; su gestión integrada de todos esos aspectos en conjunto conduce a obtener más oportunidades para un uso más eficiente y sustentable de los recursos, y prevenir los efectos no deseados a través de la integración multisectorial en la fase de planificación.

Mediante la implantación de un correcto sistema de gestión integral, se podrían conseguir beneficios como:

  • Aumento de la disponibilidad de agua para el desarrollo económico y la reducción de los volúmenes de aguas residuales que se descargan mediante la explotación del potencial del reuso de aguas residuales.
  • Protección de las fuentes de abastecimiento de agua y los ecosistemas acuáticos naturales mediante la inversión en el control y la prevención de contaminación difusa en el escurrimiento de aguas pluviales.
  • Mayor costo-eficacia y la viabilidad en las intervenciones mediante la identificación de opciones a través de la coordinación intersectorial y la participación de múltiples partes interesadas.

En cualquier caso es imprescindible una constante exploración de alternativas y tecnologías emergentes, y una revisión periódica de la metodología aplicada y su relación con los resultados obtenidos creando una flexibilidad capaz de afrontar retos y adaptarse a los nuevos desafíos y objetivos que puedan surgir.

Resulta interesante ver las tendencias actuales en materia de gestión del agua que pueden servir como aplicación y vía de desarrollo de los sistemas actuales:

Para alcanzar este estado óptimo de equilibrio, conviene tener presente una serie de objetivos y principios, más o menos comunes, como son: la gestión del agua contribuye a la calidad de vida de todos los ciudadanos; el equilibrio ecológico de los sistemas naturales de agua se mantiene con menos abstracción de la que puede ser repuesta y evitando la posible contaminación y erosión; la operación y mantenimiento de los servicios de agua son financieramente eficientes; las decisiones de gestión y acciones llevadas considerando los impactos a largo plazo; las decisiones de gestión y acciones llevadas a cabo considerando los impactos aguas arriba y aguas abajo

Bajo esta serie de premisas, tendencias, métodos e implicación institucional, una nueva generación de sistemas de gestión integral del ciclo del agua urbana puede ser alcanzada e implementada. Sin embargo hay que tener en cuenta que la búsqueda de la sostenibilidad sigue siendo un desafío permanente al que debemos combatir en conjunto para alcanzar una buena calidad de vida que repercuta lo menos posible en el medio ambiente.

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