Connecting Waterpeople

Adiós 2016: El año en que me inicié como hidrobloguero

642
(8)

Sobre el blog

Juan José Salas
MÉDICO DEL AGUA y DOCTOR EN QUÍMICA. Director de Servicios Tecnológicos de la Fundación CENTA. 36 años de experiencia en el tratamiento de las aguas residuales, especialmente de los vertidos generados en las pequeñas aglomeraciones urbanas.
642

Temas

  • Adiós 2016: año que me inicié como hidrobloguero

Como es habitual por estas fechas, los distintos medios de comunicación hacen balance y seleccionan las noticias e imágenes que quedarán asociadas en el recuerdo con el año que acaba.

También para las personas es momento de echar la vista atrás, reflexionar y plantearse nuevas metas y objetivos para el año venidero. En mi caso personal, 2016 siempre lo recordaré como el año en que inicié mi aventura como bloguero del mundo del agua.

Cuando en el mes de febrero iAgua convocó el III Concurso de Blogs, con motivo del Día Mundial del Agua, en la Fundación en la que trabajo vimos una oportunidad para mejorar nuestra situación en el ranking de Centros de Investigación, en el que en tan solo meses, y como consecuencia de un periodo de inestabilidad laboral, habíamos bajado más de 200 posiciones. ¡Y AHÍ COMENZÓ TODO!

El tema del concurso versaba sobre las profesiones en el mundo del agua, e inicialmente orienté el post hacia los oficios más extravagantes que se dan en este campo. Pero al poco tiempo, me vino a la memoria la contestación que solía emplear mi madre cuando yo le decía que de mayor quería ser médico: ¡Sí, médico del agua!, replicaba ella. Y, dado que toda mi vida profesional ha estado orientada a sanar aguas enfermas, ¡qué mejor tema para el concurso!

Este concurso lo ganamos con 331 iAgua Likes y, a parte de una gran satisfacción personal, ha supuesto que progresivamente se me vaya conociendo en la profesión como “el médico del agua”, especialmente entre los muchos amigos del otro lado del charco.

En julio se anunció la convocatoria de un nuevo Concurso de Blogs, en este caso sobre la reutilización de las aguas, y en esta ocasión me vino muy rápida la imagen de un post en el que las aguas iban contando sus sensaciones al pasar por las distintas etapas de regeneración.

Este post también resulto ganador, y aunque no pudo batir el número de votos del anterior, se quedó muy próximo (325 iAgua Likes).

Con relación a este post dos anécdotas a destacar, protagonizadas por las opiniones de los lectores en las redes. Un lector manifestó su queja más enérgica por la foto que acompañaba al post, acusándome de promover las grandes extensiones de cultivos transgénicos. Nada más lejos de la realidad, pues la foto se corresponde con una parcela de ensayo en nuestro Centro de Investigación, que tan solo ocupa 200 m2 y que se plantó con el girasol de toda la vida.

Otra anécdota más curiosa la protagonizó una lectora que me pidió encarecidamente que retirase la publicación, pues a su juicio contenía escenas de contenido sexual explícito. He leído la publicación varias veces y aun me sigo preguntando de donde se pudo extraer esa conclusión. Las protagonistas del post, las aguas regeneradas, tampoco salen de su casto asombro.

En el año se publicaron tres posts más, dos de ellos relacionados con la Directiva 91/271/CEE que, a mi entender, aunque se publicó hace ya más de 25 años, contiene preceptos que aún no están del todo claros (como el famoso rango 70-90% en las exigencias de eliminación de DBO5). Debo confesar que esperaba un mayor debate en la red tras la publicación de estos posts.

El último trabajo estaba relacionado con la bioelectrogénesis (CENTA e IMDEA, Agua y Calambres), materia que viene a suponer un cambio de paradigma en el tratamiento de las aguas residuales, y de la que oiremos hablar cada vez con más frecuencia. La foto que acompaña a este post también tiene su anécdota, pues muchos lectores interpretaron que se trataba de un dispositivo bioelectrogénico, cuando en realidad es tan solo un dispositivo de ducha con el calentador incorporado, que suele encontrase en Centro y Sudamérica.

En noviembre llegó la gran noticia de que Médico del Agua había sido nominado en la categoría de Mejor post del año y de que la Fundación CENTA también lo estaba en el apartado de Centros de Investigación.

Tras un largo y duro periplo por Hispanoamérica, en busca de nuevas oportunidades para la Fundación, aterrizamos prácticamente en la ceremonia de entrega de premios. Y, para qué engañarnos, llegué al Roca Madrid Gallery con la ilusión de poder ganar alguno de los galardones. Ingenuo de mí, pues como pude comprobar luego, la mayor parte de los ganadores estaban previamente informados de su victoria, e incluso habían sido entrevistados en la revista que se nos entregó al final del acto. Pero como nos ocurre cuando somos pequeños y descubrimos la cruda verdad sobre los Reyes Magos, durante un tiempo nos negamos a admitir esta prosaica realidad.

Aprovecho la ocasión para una reivindicación, que hago a toro pasado, para que no se pueda tachar de oportunista. Considero que los concursos de blogs que se convocan a lo largo del año deberían tener también su momento en la ceremonia anual de entrega de premios iAgua, aunque fuese tan solo una breve mención. Al fin y al cabo, en los concursos es el único momento del año en el que los blogueros nos enfrentamos al veredicto directo de nuestros lectores. Además, los premios materiales de los concursos están muy bien, y pueden alegrar al bolsillo, pero un poco de reconocimiento social siempre alegra el espíritu.

En los concursos es el único momento del año en el que los blogueros nos enfrentamos al veredicto directo de nuestros lectores.

Concluyendo, si el motivo de iniciarme como bloguero fue conseguir mejorar la posición en el ranking de la Fundación CENTA, estimo que lo hemos conseguido con creces, pues actualmente ocupamos el segundo lugar como centro de investigación y, nada menos, que la 13ª posición en el ranking de Entidades.

Con relación a mi blog, acaba el año en la sexta posición del ranking, con más de 12.000 visitas (más de la tercera parte gracias a Médico del Agua), y con el mayor número de seguidores.

Evidentemente, nada de esto hubiese sido posible sin la ayuda de muchas personas, a las que es de justicia dar las gracias. En primer lugar, a los amigos de iAgua, por ser los padres de la criatura (criatura cada vez más robusta y vigorosa). Gracias a mis lectores, seguidores y votantes, que son los que han hecho realidad todas las cosas buenas que me han sucedido este año en mi nueva faceta de hidrobloguero. Y, por último, a mi familia, por su apoyo y por soportar con estoica paciencia mis nervios cuando me presento a los concursos y se acerca el final del plazo de las votaciones.

Y, ¿cuáles son mis propósitos para el año venidero? Pues seguir ejerciendo e impartiendo la Medicina del Agua, escribir posts con más frecuencia, presentarme a nuevos concursos (siempre que se me encienda la bombilla) y, por supuesto, ¡SEGUIR CREYENDO EN LOS REYES MAGOS!.