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Frozen 2 recuerda la importancia del agua, y el agua no olvida

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  • Frozen 2 recuerda importancia agua, y agua no olvida

Sobre el blog

Laura F. Zarza
Licenciada en Ciencias Ambientales. Comunicación y Marketing en iAgua. Escritora de fantasía y ficción en el tiempo libre.
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Son muchas las referencias cinematográficas al papel que juega el agua en nuestras vidas (véase la sección de iAgua de “La Mediateca”); fruto de numerosos conflictos tanto en la vida real como en la ficción, el mensaje común no debería tomarse en balde. De la mano de Disney, una vez más, la importancia del agua se vuelve co-protagonista de una historia que explora el miedo a lo desconocido, las consecuencias de nuestras acciones y el respeto por el medioambiente y otras culturas, a través de un viaje hacia la madurez y la libertad, donde el agua no olvida: así es Frozen 2 (CUIDADO: este post puede contener spoilers).

Durante el reinado del abuelo de Elsa y Anna, la construcción de una gran presa es el nexo entre Arendelle (el reino de las protagonistas) y la tribu de los Northuldra, que habita en el Bosque Encantado en armonía con los cuatro elementos de la naturaleza (tierra, fuego, viento y agua). Pero si bien la infraestructura hídrica parece ser lo que pondrá fin, definitivamente, a las diferencias entre ambos pueblos, se convierte en el escenario de una pelea que hace enfurecer a los espíritus de los elementos de la Naturaleza. ¿Cuál es la verdadera razón de que la Naturaleza, a través de sus espíritus, decida convertir dicho bosque en una tierra inexpugnable?

La construcción de una gran presa es el nexo entre Arendelle (el reino de las protagonistas) y la tribu de los Northuldra

Sin revelar mucho de la historia, el origen de los poderes de Elsa (que es la gran incógnita de la historia de Frozen) procede de este enfrentamiento. Siendo ya Reina, Elsa siente una “llamada” que no puede obviar y que la hace adentrarse, junto al resto de los protagonistas de la película, en el Bosque Encantado. Una vez en su interior, la joven Reina despliega sus poderes de forma magistral para enfrentarse a los mismísimos espíritus elementales (y a su destino), donde el agua muestra su relevancia.

Por un lado, su memoria. En la película, la combinación de los poderes de Elsa con el espíritu del Viento crea un conjunto de esculturas de hielo para contar una historia del pasado: lo que sucedió en el enfrentamiento de la Presa. Este hecho hace referencia a la memoria del agua (propuesta por el inmunólogo Jacques Benveniste y no exenta de polémica), cuya investigación retomó el premio Nobel Dr. Luc Montagnier para demostrar que el agua guarda información de sustancias con las que ha estado en contacto. Si bien la referencia a la película poco tiene que ver con la razón que motivó dicha investigación, que el agua ayude a reconstruir el pasado tiene mucho sentido. ¿O es que las civilizaciones no prosperaron gracias, precisamente, al agua?

Al igual que el hielo y el agua, el ser humano es un ser cambiante y todavía estamos a tiempo de hacer frente a los retos del futuro arreglando los errores del pasado

Por otro lado, se hace referencia a su fuerza y, a la vez, a su simbolismo como purificación. En la literatura, ejemplos como la novela “Mientras agonizo” de William Faulkner y el ahogamiento de Ofelia en “Hamlet”, incluyen a un río como el eje central donde se desarrollan las principales acciones. En el caso de Frozen 2, Elsa se enfrenta a la fuerza del océano utilizando con más potencia que nunca sus poderes (esto no es spoiler, se muestra en el tráiler) para llegar hasta el Ahtohallan, un río mítico que tiene explicaciones del pasado, donde hallará las respuestas a todas sus preguntas y donde, ahora sí, se encontrará a sí misma.

Pero con Elsa al fin sabiendo el origen de sus poderes no acaba la historia. Aún queda pendiente la resolución del conflicto inicial entre dos culturas completamente diferentes a las que solo las une (¿o desune?) una enorme presa. O eso creían ellos.

Para acabar, “La reina de las nieves”, el cuento de Hans Christian Andersen, vuelve a servir de inspiración para la historia de las hermanas Elsa y Anna en Frozen 2 que, junto con el folclore escandinavo y la mitología noruega, empapan a los espectadores de algo más que una película infantil llena de canciones. Una historia que necesitaba ser contada porque, al igual que el hielo y el agua, el ser humano es un ser cambiante y todavía estamos a tiempo de hacer frente a los retos del futuro arreglando los errores del pasado. Encontremos nuestro propio poder. ¿Hacemos un muñeco de nieve?

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