Agua y civilizaciones antiguas

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Sobre el blog

Lluís Sala
Biólogo especializado en regeneración de aguas y sostenibilidad. Música, fotografía, cultura, viajes, idiomas. Intentando aprender y procurando compartir. Nuevo reto: ser padre.
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Todas las civilizaciones han requerido, en mayor o menor grado, del manejo del agua. A lo largo de la historia los diferentes elementos que han permitido su gestión se han construido en función de la facilidad para su acceso o su evacuación y/o del tamaño de la población a servir. Ello es algo que conocemos perfectamente en la actualidad, pero que también queda patente cuando se analizan los restos que nos han dejado las civilizaciones antiguas.

Los restos arqueológicos nos muestran sobre todo grandes monumentos (principalmente funerarios o con finalidad ritual), elementos artísticos (esculturas, pinturas, joyas) y utensilios cotidianos (herramientas, vasijas, armas), enteros o en fragmentos. Son menos frecuentes, pero no por ello menos interesantes y en algunos casos hasta espectaculares, los restos asociados a la gestión del agua. Las ruinas de Angkor Vat, en la actual Camboya, constituyen seguramente el ejemplo más esplendoroso, con casi 400 km2 de templos, caminos y estructuras hidráulicas, principalmente depósitos, estanques, canales y diques.

Desde tiempos remotos y con unos medios técnicos claramente limitados, el hombre ha sabido dar solución a los retos que le planteaba la gestión del agua

Para mucha gente las civilizaciones antiguas son fascinantes. Visitar sus monumentos y sus ruinas, leer sobre ellas y sobre las culturas que las constuyeron y les dieron vida, saber qué hicieron, ver qué objetos han dejado y ver en qué paisaje se hallaban inmersas estimula la imaginación y permite entender mejor el mundo en que vivimos. Esta atracción por conocer lo antiguo ha sido la motivación de algunos de mis viajes de vacaciones, especialmente en el Mediterráneo. Y en ellos, así sin más, uno se encuentra paseando no sólo entre ruinas de palacios sino también entre antiquísimas tuberías de terracota, en las ruinas del complejo minoico de Cnosos (1900 - 1100 aC, Creta, Grecia). O descubriendo las cisternas subterráneas talladas en la roca mientras va visitando la agreste acrópolis de Micenas (1600-1100 aC, Peloponeso, Grecia). O paseando entre cisternas íberas en Ullastret (s. VI - II aC, Girona), nada más cruzar sus gruesas murallas. O va a visitar la Biblioteca de Celso, en la ciudad greco-romana de Éfeso (s. X aC - IV dC, Turquía) y de camino se cruza con las letrinas de unos sorprendentes baños públicos del siglo I dC.

Es interesante ver cómo ya desde tiempos remotos y con unos medios técnicos claramente limitados el hombre ha sabido dar solución a los retos que le planteaba la gestión del agua, con soluciones eficaces y sostenibles, cuando no elegantes y bellas, o incluso imponentes, como en el caso de los acueductos romanos (Tarragona, Segovia o Pont du Gard serían excelentes ejemplos) o de depósitos como la famosa Cisterna Basílica de la antigua Constantinopla, la actual Estambul, en Turquía.

Este post pretende mostrar algunas de las infraestructuras hidráulicas más relevantes de civilizaciones antiguas que he podido visitar y que he logrado fotografiar con una calidad decente. No se trata de ningún compendio detallado, ya que me faltan muchísimas por conocer, sino que con ellas tan sólo espero ayudar a compartir el interés y la emoción que su visita o descubrimiento me produjeron.

La lista de fotografías seleccionadas, en un orden cronológico de los yacimientos arqueológicos, es la siguiente:

  • 1 - Canalización de agua en Cnosos, Creta, 1900 - 1100 aC (localización y enlace a Google Maps: 35°17′53″N 25°09′47″E). La civilización minoica, radicada enteramente en la isla griega de Creta, es considerada la primera civilización europea y se caracteriza, entre otros aspectos, por unos palacios sin murallas ni sistemas defensivos y por un refinadísimo sentido artístico que se manifiesta sobretodo en joyas y en frescos. En la foto se observa una vista parcial de una de las canalizaciones del palacio minoico de Cnosos, en la isla griega de Creta, donde probablemente las estructuras hidráulicas más sorprendentes son las tuberías de terracota utilizadas para transportar agua a presión (más información en el artículo de E. G. Dialynas y Α.Ν. Angelakis "The Evolution of Water Supply Technologies in Ancient Crete, Greece", http://bit.ly/ancientcrete). Buscando información para preparar este artículo he encontrado la referencia del descubrimiento reciente de tuberías de terracota aún más antiguas, de hasta 5.000 años de antigüedad, en el actual territorio de Irán (http://bit.ly/pipelinevieux).

  • 2 - Entrada a la cisterna subterránea de Micenas, Peloponeso, Grecia, 1600-1100 aC (localización y enlace a Google Maps: 37°43′51″N, 22°45′22″E). La civilización micénica se desarrolló en la Grecia continental bajo influencias minoicas, aunque con un carácter marcadamente guerrero. La épica conquista de Troya, contada por Homero en la Ilíada, fue llevada a cabo por Agamenón, rey de Micenas, junto con su hermano Menelao, rey de Sparta. En la imagen se observan los escalones tallados en la roca que conducen a la cisterna de la acrópolis de Micenas, excavada en una grieta natural del terreno. Tiene 18 metros de profundidad y el agua le llegaba a través de un acueducto que conectaba una surgencia situada unos 360 metros por encima del nivel de la ciudadela.

  • 3 - Bañera del Palacio de Néstor, Pylos, Peloponeso, Grecia, 1300-1200 aC (localización y enlace a Google Maps: 37°01′37″N 21°41′41″E). La ciudad-estado de Pylos fue una de las más importantes de la cultura micénica, con una población de unas 50.000 personas, según aparece detallado en las tabletas escritas en lenguaje Lineal B halladas en el palacio de Néstor y sus alrededores. La imagen corresponde a una bañera hallada en las ruinas de dicho palacio, que destaca por ser un objeto poco habitual entre los materiales que se suelen recuperar y por estar profusamente decorada.

  • 4 - Cisterna en el santuario de Hera, Peracora, Peloponeso, Grecia, s VI aC (localización y enlace a Google Maps: 38°01′41″N 22°51′09″E). Vista general de la cisterna elíptica del santuario dedicado a la diosa Hera en Peracora, en las proximidades del golfo de Corinto. Este santuario destaca por su espectacular ubicación a la orilla del mar, por ser un templo de Hera de una antigüedad y estructura inusuales y por estar acompañado además por otras notables infraestructuras, como la propia cisterna. En la parte izquierda de su extremo distal se vislumbra uno de los canales de entrada a la misma, exacavado en la roca.

  • 5 - Canalización del drenaje urbano del Ágora de Atenas, s V aC (localización y enlace a Google Maps: 37°58′30″ N, 23°43′21″ E). Paseando por el Ágora de Atenas es fácil ver las numerosas canalizaciones existentes, que tenían como finalidad la evacuación del agua de lluvia del espacio público. La imagen muestra un segmento del gran colector, revestido de piedra y construido en el siglo V aC. Situado en el lado oeste del Ágora, su finalidad era la de recoger las aguas pluviales y conducirlas hasta el Erídano, arroyo del extremo norte.

  • 6 - Cisterna íbera en Ullastret, provincia de Girona, s III aC (localización y enlace a Google Maps: 42°0′23″ N, 3°4′44″ E). El yacimiento de Ullastret, excavado parcialmente, ha revelado el mayor núcleo urbano de cultura ibérica descubierto hasta el momento en Catalunya y es considerado como la capital de los Indigetes, pueblo íbero establecido en las actuales comarcas gerundenses del Alt Empordà, Baix Empordà y La Selva. En la imagen se muestra una de las diversas cisternas talladas en la roca que se pueden observar en el recinto enmurallado de la ciudad íbera.

  • 7 y 8 - Cisterna y filtros de agua en la ciudad griega de Empúries, provincia de Girona, s III aC (localización y enlace a Google Maps: 42°08′05″ N, 3°07′14″ E). Fundada en el 575 aC por foceos procedentes de Massalia (la actual Marsella francesa), con el paso del tiempo la colonia griega se convirtió en una importante ciudad dedicada al comercio, en la cual se construyeron recintos terapéuticos y religiosos. El crecimiento de la ciudad conllevó la construcción de nuevas infraestructuras, entre las cuales destacan diversas cisternas en las que se almacenaba el agua de abastecimiento, así como unas estructuras cilíndricas de terracota utilizadas para la filtración del agua.

  • 9 - Canalización en la Antigua Corinto, Peloponeso, Grecia, s I dC (localización y enlace a Google Maps: 35°54′19″N 22°52′49″E). Después de la destrucción de la ciudad griega a manos romanas en el 146 aC, Julio César refundó la ciudad en el 44 aC y gracias a ello conoció una era de prosperidad a partir del s I dC, convirtiéndose en un importante centro administrativo y comercial. Como toda ciudad romana de importancia, en ella se construyeron baños públicos, fuentes y canalizaciones de agua, como la que se muestra en la imagen.

  • 10 - Cisterna romana en Aptera, Creta, Grecia, s I dC (localización y enlace a Google Maps: 35°27′46″N 24°08′31″E). Ciudad griega conquistada posteriormente por los romanos en la costa noroccidental de Creta que vivió su apogeo entre los siglos I y II dC, época en la cual se la dotó de los elementos propios de las ciudades romanas. Destacan de forma especial sus dos cisternas, una rectangular con techo abovedado y con tres naves separadas por grandes pilares arqueados y con capacidad para 2.900 m3, y la otra, en forma de letra L invertida y también con techo abovedado, con capacidad para 3.050 m3. En la imagen se muestra la más pequeña de las dos cisternas, en un excelente estado de conservación.

  • 11 - Puente-acueducto de Pont du Gard, Francia, s I dC (localización y enlace a Google Maps: 43°56′50″N 4°32′08″E). El puente forma parte de un antiguo acueducto de unos 50 km de longitud construido por los romanos para transportar el agua de una surgencia cerca de la actual ciudad de Uzès hasta la colonia de Nemausus, la actual Nîmes. Es el más alto de todos los puentes-acueducto romanos que han sobrevivido hasta nuestros días.

  • 12 - Letrinas greco-romanas de Éfeso, Turquía, s I dC (localización y enlace a Google Maps: 37°56′28″N 27°20′31″E). La ciudad de Éfeso, situada en la costa oeste de la actual Turquía, fue una de las más importantes tanto en el período clásico griego como en la posterior dominación romana. En la época griega fue una de las doce ciudades de la liga Jónica y en ella estaba ubicado el Templo de Artemisa, una de las 7 maravillas del mundo antiguo, destruido en el año 268 dC por los godos. En la época romana el emperador Augusto la convirtió en capital de la provincia romana de Asia, lo cual propició un desarrollo espectacular, del cual son testigo las múltiples construcciones visitables hoy en día, como por ejemplo la Biblioteca de Celso. Otra construcción singular son los Baños de Escolástica, en los cuales se encuentran ubicadas las letrinas públicas que se muestran en la foto.

  • 13 - Baños termales en la ciudad romana de Empúries, provincia de Girona, s II dC (localización y enlace a Google Maps: 42°08′05″ N, 3°07′14″ E). Siguiendo la tónica ya descrita en otros casos, la llegada de los romanos supuso también la conquista de la ciudad griega de Empúries y la construcción contigua de la ciudad romana con muchos de sus equipamientos típicos, incluidos los baños termales, cuyos restos se muestran en la imagen.

  • 14. - Cisterna Basílica de Constantinopla, s VI dC (localización y enlace a Google Maps: 41°00′29″ N, 28°58′40″ E). El emperador bizantino Justiniano (482-565 dC) fue un hombre que dejó una huella profunda en aspectos muy distintos, tanto de tipo político-militar, como de tipo legislativo, urbanístico o artístico. Por ejemplo, intentó reconquistar el Imperio Romano de Occidente, caído en el 476 dC; promulgó el Corpus Iuris Civilis, que es aún la base del derecho civil en un gran número de estados modernos; y construyó obras maestras de la arquitectura de todos los tiempos, como la basílica de Santa Sofía, en Constantinopla, la actual Estambul. En el campo de las infraestructuras hidráulicas, su legado más importante es la Cisterna Basílica, un depósito subterráneo de 80.000 m3 de capacidad sostenido por un total de 336 columnas de mármol, ordenadas en 12 filas de 28 columnas cada una, que se añadió a las cisternas ya existentes de Philoxenos (40.000 m3) y de Teodosius (10.00 m3) y que permitió a Constantinopla continuar su esplendoroso desarrollo como capital del Imperio Romano de Oriente.  

El estudio de las infraestructuras de abastecimiento y saneamiento en las civilizaciones antiguas es un campo que despierta una atención creciente entre los investigadores con intereses a caballo entre la arqueología y el mundo del agua. Así, la International Water Association (IWA) creó en 2008 un Specialist Group on Water and Wastewater Technologies in Ancient Civilizations, como respuesta al exitoso primer congreso sobre la materia celebrado en Iraklion (Creta, Grecia) en octubre de 2006. Liderado por los profesores Andreas Angelakis (Greek National Foundation for Agricultural Research) y Miquel Salgot (Universitat de Barcelona), la misión del grupo es mostrar el patrimonio existente relacionado con el agua en las distintas civilizaciones antiguas del mundo, describir y evaluar las tecnologías de las distintas épocas y ayudar a difundir aquellos conocimientos que puedan tener valor para una futura gestión sostenible del agua. Además del congreso inaugural en Iraklion, dicho grupo ha organizado reuniones internacionales sobre esta temática en Bari (Italia), Estambul (Turquía), Marrakech (Marruecos) y Patras (Grecia).

Sirva este post para rendir un pequeño tributo al profesor Andreas Angelakis, quien en 2007 y durante un viaje de vacaciones en Creta, me hizo descubrir lo interesantes que podían ser los restos arqueológicos desde el punto de vista de la gestión del agua, y que, como hace él, podían ser fotografiados con gran belleza.

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