Dos por uno

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  • Dos

Pocas veces se presenta la ocasión de solucionar dos o más problemas con una sola medida, y por lo tanto cuando ésta se presenta deberíamos adoptarla.

El pasado 17 de junio salieron publicadas las Ayudas a la Eficiencia Energética en Ayuntamientos en el B.O.E núm. 144 el Real Decreto 616/2017, de 16 de junio.

Hasta ahora la medida estrella que vienen acometiendo los ayuntamientos es la de aprovechar estas ayudas para sustituir los equipos de iluminación pública por otros más eficientes y con ello conseguir ahorros en uno de los consumos más importantes que soportan las entidades locales. Recordemos que durante muchos años la medida electoralista “estrella” en el rural ha sido poner iluminación pública hasta en los rincones más insospechados.

No voy a decir que no sea necesario ahorrar energía en iluminación, pero desde aquí me gustaría poner el foco en otra posibilidad, también contemplada por la orden, que además serviría para solucionar dos problemas.

Esta medida consiste en mejorar la eficiencia energética de las instalaciones de depuración de aguas residuales mediante la transformación o sustitución de estas instalaciones por otras con consumo energético muy reducido o incluso nulo.

Y digo que solucionaría dos problemas, porque no solo traería consigo el ahorro energético sino que también permitiría que depuradoras que hoy están “apagadas” o con déficit de funcionamiento por la imposibilidad de afrontar su coste por consumo eléctrico, se pusiesen en funcionamiento adecuadamente.

La forma de hacerlo es acudir a los sistemas extensivos o semi-extensivos de depuración, en concreto a los humedales artificiales; cuyo funcionamiento apenas consume energía, ahorrando además en costes de mano de obra y mantenimiento de equipos.

Por supuesto, cada caso requerirá de un estudio de viabilidad técnica y económica -las propias bases de la subvención lo exigen- que deberá concluir con un resultado positivo; pero si esto se cumple, el beneficio sería doble (triple si consideramos el coste en mantenimiento), ya que

  • Ahorraríamos energía y por lo tanto costes de funcionamiento.
  • Mejoraríamos la calidad de las aguas de dominio público con lo que ello supone de mejora medioambiental.

Dejo para la reflexión de todos, que puestos a ahorrar en electricidad, lo mismo da ahorrar en lámparas que en motores, la electricidad es la misma; sin embargo las consecuencias de unas u otras medidas son muy diferentes.

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