Un agricultor de Huaraz, en el departamento de Ancash, en Perú, exige a la transnacional energética alemana RWE asumir parte de los costos para proteger su ciudad ante el riesgo de inundación provocado por el deshielo de los glaciares en la Cordillera Blanca de Perú, según información publicada por la agencia AFP.
Saúl Luciano Lliuya, de 44 años, compareció este lunes 17 de marzo ante un tribunal en Hamm, Alemania, reclamando que la compañía, señalada como responsable de un porcentaje significativo de las emisiones globales de carbono, financie medidas de protección contra el derretimiento de los glaciares tropicales, que amenaza con inundaciones a más de 50 000 personas, incluida su comunidad.
Sostiene que el lago Palcacocha, ubicado a 4500 metros de altitud en la cordillera central de los Andes, representa un peligro creciente debido al derretimiento de los glaciares cercanos.
Según Germanwatch, la ONG que lo respalda, el nivel de esta laguna glaciar ha subido “peligrosamente en varias ocasiones” por el cambio climático y ya es hora de que empresas como RWE contribuyan de forma justa a los costes de los daños que han provocado, dijo Francesca Mascha Klein, responsable jurídica de dicha organización.
El agricultor exige que RWE aporte aproximadamente 17,000 euros (18,400 dólares) para construir un dique que reduzca el riesgo de desborde. Su argumento se basa en un estudio de 2014 que atribuye a RWE el 0,47% de las emisiones mundiales de carbono desde la era industrial, lo que lo haría parcialmente responsable de los efectos del deshielo en Perú.

¿Quién es RWE de Alemania?
Rheinisch-Westfälisches Elektrizitätswerk (rwe) AG) es una multinacional alemana del sector energético fundada en 1898, con sede en Essen. A través de sus filiales controla y distribuye energía eléctrica, así como gas y agua principalmente en Europa y América del Norte.
En el 2013 el Climate Accountability Institute y el Carbon Disclosure Project emitieron un informe en donde se estableció que RWE, es la más grande contaminadora en CO₂, debido al uso de combustibles fósiles como el carbón y el gas en sus operaciones, siendo responsable del 0.5% de las emisiones de gases de efecto invernadero globales.
Aunque la empresa nunca ha operado en Perú, Lliuya argumenta que sus emisiones contribuyen al calentamiento global que derrite los glaciares andinos.
Por su parte, RWE considera “jurídicamente inadmisible” que se le responsabilice por daños ambientales en otro continente. Un portavoz de la compañía afirmó que una sentencia a favor de Lliuya podría establecer un precedente peligroso, obligando a empresas a responder legalmente por impactos climáticos globales.
Antecedentes de la demanda
Según el portal web www.swissinfo.ch Lliuya primero presentó una demanda en 2015, ante el Juzgado de Primera Instancia de la ciudad de Essen (Alemania), donde tiene su sede RWE, pero fue desestimada al año siguiente, con el argumento que era imposible establecer un vínculo entre emisiones concretas y daños concretos.
En el 2017, un tribunal superior de la ciudad de Hamm admitió un recurso de apelación y ordenó la práctica de pruebas, por lo que en el 2022 una delegación de expertos ordenada por el tribunal visitó la laguna Palcacocha y los glaciares que la rodean en Huaraz, para evaluar los efectos del cambio climático. Así, se llegó a la audiencia del 17 de marzo

Un caso que podría sentar precedente en justicia climática global
Francesca Mascha Klein tiene mucha razón al expresar que el solo hecho de que el tribunal superior de Hamm haya aceptado la demanda del agricultor Lliuya, es un gran avance en el proceso de justicia climática en el planeta.
Según Zero Carbon Analytics, un grupo de investigación sin fines de lucro, la audiencia en Hamm podría ser la primera etapa hacia la anulación de la primera decisión que desestimó el caso, en un momento en que hay 43 casos por daños climáticos en curso en todo el mundo.
Freshfields Bruckhaus Deringer, el bufete de abogados que representa a RWE, afirma que podría haber implicaciones importantes: «La suma en litigio puede ser inferior a 20.000 euros. Pero el potencial de sentar precedente está claro»
Organizaciones que contaminan impunemente el planeta
Según estudio de Carbon Majors (2024), con una base de datos históricos desde 1854 de producción de 180 de los mayores productores mundiales de petróleo, gas, carbón y cemento, más de 1,39 billones de toneladas de CO 2 que cubren el 69 % de las emisiones globales de combustibles fósiles y cemento desde el inicio de la Revolución Industrial en 1751.
Las organizaciones contaminantes son: 104 empresas propiedad de inversores, 70 empresas estatales, 6 Estados nacionales, 87 Entidades Productoras de Petróleo, 86 Entidades de Gas, 103 Entidades de Carbón y 8 Entidades de Cemento.
Los datos se remontan a 1854 y contienen más de 1,39 billones de toneladas de CO 2 eq, que cubren el 69 % de las emisiones globales de combustibles fósiles y cemento desde el inicio de la Revolución Industrial en 1751.
“Es verdaderamente alarmante que las mayores empresas de combustibles fósiles sigan aumentando sus emisiones ante el agravamiento de los desastres naturales causados por el cambio climático, ignorando la evidencia científica que demuestra que estas emisiones nos perjudican a todos. Es más evidente que nunca que las empresas privadas corruptas, impulsadas por el lucro y el statu quo, jamás optarán por la autorregulación. Los gobiernos de todo el mundo deben ejercer su poder para frenar la expansión de los combustibles fósiles y transformar sus economías antes de que las empresas de combustibles fósiles destruyan el planeta”, ha expresado Tzeporah Berman, fundadora y copresidenta de la Iniciativa del Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles