Redacción iAgua
Connecting Waterpeople
FENACORE
Filtralite
Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico
AECID
Molecor
LACROIX
FLOVAC
Aganova
Ingeteam
Rädlinger primus line GmbH
Innovyze, an Autodesk company
ICEX España Exportación e Inversiones
Almar Water Solutions
Minsait
ISMedioambiente
RENOLIT ALKORPLAN
Fundación Biodiversidad
HRS Heat Exchangers
DATAKORUM
Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia
s::can Iberia Sistemas de Medición
Laboratorios Tecnológicos de Levante
KISTERS
ACCIONA
Kamstrup
Fundación CONAMA
Cajamar Innova
AGS Water Solutions
Likitech
Hach
TecnoConverting
Sivortex Sistemes Integrals
Amiblu
Saint Gobain PAM
Centro Nacional de Tecnología de Regadíos (CENTER)
Grupo Mejoras
ONGAWA
IAPsolutions
ADASA
TEDAGUA
J. Huesa Water Technology
EPG Salinas
Baseform
Sacyr Agua
Schneider Electric
CAF
Aqualia
Confederación Hidrográfica del Segura
Hidroconta
SCRATS
Xylem Water Solutions España
Asociación de Ciencias Ambientales
MOLEAER
ADECAGUA
Barmatec
TRANSWATER
Vector Energy
Global Omnium
Red Control
AMPHOS 21
GS Inima Environment
Agencia Vasca del Agua
Catalan Water Partnership
IRTA
Idrica
Fundación Botín
Hidroglobal
Lama Sistemas de Filtrado
ESAMUR

Se encuentra usted aquí

Certificado azul: cambiando el chip a los empresarios

Sobre el blog

Luis Luján Cárdenas
Sociólogo y Periodista, Magíster en Administración, especialista en Comunicación para el Ecodesarrollo, articulista en diversos medios escritos de Perú.
  • Certificado azul: cambiando chip empresarios

La escasez del agua ya se está produciendo en muchos lugares del mundo. Muy cerca de nosotros, Chile, atraviesa una prolongada sequía de más de 13 años, a causa de la ausencia de lluvias, reduciendo en casi 50% el caudal de sus ríos; tema difícil de gestionar, agravada por una despiadada privatización del recurso a favor de empresas transnacionales. México, igual, añadiéndole sobreexplotación del agua.

La tendencia mundial al 2050 ―según las Naciones Unidas― es que 7 mil millones de personas padecerán sed, debido al uso intensivo del agua por los agricultores, ganaderos y empresas agropecuarias que consumen casi el 70% del agua dulce; los industriales, mineras, petroleras, comercio y otras actividades, un 20%; mientras el consumo humano es de apenas 10%.

El calentamiento global, la contaminación, el aumento de la población, el incremento de la demanda de alimentos, de las actividades extractivas, productivas, comerciales y turísticas, en fin, la actividad humana está llegando a límites increíbles frente a un recurso hídrico que no ha sido globalmente bien administrado y gestionado. Bien afirma el expresidente de Uruguay, José Mujica: la crisis ecológica y del agua es por una mala y egoísta gestión.

Perú no escapa de esta problemática. Poco a poco, el sector agua está tomando conciencia de que debemos mejorar la gestión del agua y cambiar nuestros hábitos de consumo, no solo a nivel de ciudadano (SUNASS, SEDAPAL y EPS han aumentado sus campañas de cultura de agua), sino en el sector empresarial, donde la Autoridad Nacional del Agua (ANA), desde el 2015 está desarrollando el importante Programa de Huella Hídrica “Certificado Azul”. Hace unos días realizó la IX Entrega de este documento, con el soporte de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE) y el 2030 WRG para la promoción del Certificado Azul.

El Certificado Azul “Es un mecanismo que busca reducir la huella hídrica de la producción nacional de bienes y servicios, transmitiendo a las empresas el mensaje de sostenibilidad y uso eficiente del agua; es un reconocimiento a las empresas que ejecutan con éxito compromisos asumidos para la medición de su huella hídrica, su reducción y su programa de valor compartido”, según expresó el jefe de la ANA, Dr. Hugo Jara Facundo.

Con esta destacable iniciativa ―que debería tomar mayor cuerpo y efectividad práctica con una Ley, que obligue paulatinamente a las grandes y medianas empresas a insertarse a dicho Programa―, se ha logrado a la fecha “ahorrar 3 mil millones de litros y el reúso de 477 mil litros; beneficiar a 42,780 personas beneficiadas; proteger nuestras fuentes y reservas de agua; reducir la contaminación; promover la sostenibilidad, competitividad, posicionamiento, fidelidad y aumento de las utilidades de las empresas; así como, mayor confianza, interrelación y buen vivir con los stakeholders, clientes y comunidad de su entorno.

Actualmente, 32 empresas están inscritas y certificadas en tres categorías. Este año nueve empresas recibieron el certificado Azul: Repsol Exploración Perú, Shahuindo SAC, San Miguel Fruits Perú S.A., Ferreyros S.A.A., Agroindustrial Huamani, Gas Natural de Lima y Callao S.A., Textil Amazonas S.A. y La Arena S.A.”, informó la ANA.¡Felicitaciones!