Ignacio Andrés, es un experto español en agua, consultor en Desarrollo de Negocios, con amplia experiencia en multinacionales; en los últimos cuatro años laboró en transformación digital del agua en la reconocida compañía hídrica Global Omnium. Por supuesto, también ha asesorado en Perú a diferentes empresas en el norte, especialmente en Trujillo y Piura.
Nos ha visitado y concertamos un desayuno en San Isidro, Lima, para conversar sobre la desalinización o desalación, proceso en boga mundialmente ante la escasez de agua y que consiste en la eliminación de la sal y otros minerales del agua de mar para obtener agua dulce apta para el consumo humano, la agricultura o la industria.
Esta técnica ―cuyos costos se están reduciendo considerablemente― está siendo empleada con muchísimo éxito en países con regiones áridas o con estrés hídrico, donde resalta el liderazgo de Arabia Saudita, Israel, Emiratos Árabes Unidos, y también España, pionera en la implementación a gran escala de la ósmosis inversa para la desalación de agua de mar. La planta de Las Palmas III, inaugurada en 1990 en Gran Canaria, fue un hito mundial al utilizar membranas espirales de OI, obteniendo agua de mucha calidad, que incluso supera los estándares del agua potable convencional al eliminar eficazmente sales, contaminantes y microorganismos.
Quisimos tener la mirada de un especialista español que conoce la realidad peruana y sabe que una tercera parte del país sufre de estrés hídrico, lo que podría ser solucionado con la desalinización del agua del océano Pacífico. Esta fue la entrevista:

P.- Has trabajado un tiempo en Perú, ¿es necesario promover la desalinización ante el estrés hídrico que se registra en algunas zonas costeras del norte y sur del país?
Actualmente Perú presenta 8 plantas desaladoras, sólo una de ellas destinada para uso humano (Santa María del Mar) en Lima, el resto de las desaladoras están destinadas para usos en la agricultura y minería.
Conozco el esfuerzo personalmente del exministro de Vivienda y Construcción, César Paniagua sobre este tema en particular; colaboré con asesoramientos sobre digitalización en recursos hídricos y aunque no era el tema para tratar, en diversas ocasiones, me transmitió su interés por abordar la problemática con la máxima rapidez posible, inquieto por conocer cómo funcionó en España, ya que somos pioneros en desarrollar el sistema de ósmosis inversa desde hace 40 años.
Me consta que el Gobierno de Perú lo tiene en cuenta e, incluso impulsó el Plan de Desalinización con la construcción de nueve plantas y cuya previa aprobación se confirma con la Ley 05/03/2023, Ley que declara la necesidad pública e interés nacional la construcción de plantas desalinizadoras de agua de Mar.

P.- Pero todo ha quedado focalizado allí, se necesita mayor aprovechamiento del agua del mar. Lima necesita mayor abastecimiento de agua.
Los datos son de vértigo y se necesita celeridad para abordar el gran problema de abastecimiento futuro de agua. Perú, se encuentra en el puesto 66 dentro del ranking de estrés hídrico de las Naciones Unidas, según los datos arrojados desde el Observatorio Nacional de Prospectiva Ceplan; pero, aún más escalofriante es el último informe del Instituto de Recursos Mundiales (World Resources Intitute), que lo sitúa en un escenario muy delicado con un alto riesgo de extenderse el estrés hídrico a cerca del 80% de su población, de no disponer de agua para el año 2040.
Dicho plan de construcción de las desaladoras estuvo bien definido, es necesario que se replique lo antes posible y sin demoras a otras zonas del país. La experiencia de la planta realizada por PROVISUR ha sido todo un éxito en Punta Hermosa, Punta Negra, San Bartolo y Santa María del Mar, es un éxito ya palpable, beneficiando a más de 100.000 habitantes.
Es vital continuar estos proyectos especialmente en la costa peruana, como la zona portuaria del Callao, Lima, Lambayeque y Piura, es imprescindible, también las regiones sureñas como Moquegua, Arequipa y Tacna estarían entre las prioritarias. La desalación es una alternativa al estrés hídrico en Perú y debe ser una política nacional.

P.- ¿Cuál es la ventaja que ofrece a los empresarios y/o sector público un proceso de desalinización, dado que los equipos aún son costosos?
La desalinización ofrece muchísimas ventajas, entre ellas la calidad de agua tratada reúne las condiciones necesarias para su uso doméstico; así como, para mejorar la calidad del producto en el sector agroalimenticio. En la minería es muy importante, ya que con el agua desalinizada se restringe el agua salobre o dulce del que se abastece y le aumenta su autosuficiencia sin depender del suministro de las condiciones climatológicas de la zona.
Es de interés que las empresas privadas que opten por estos sistemas e inviertan para su uso privado sean apremiadas fiscalmente, ya que acelerarían el proceso para incorporarse en el ciclo de la economía sostenible.
P.- ¿Es compatible la desalinización con el cuidado del medio ambiente?
¡Evidentemente! Ninguna planta desalinizadora en su fase de estudio debe de carecer de un estudio medioambiental que avale su correcta implantación en el entorno medioambiental. La desalinización del agua del mar se presenta como una opción sostenible, sobre todo para disminuir las sequias y combatir los desastres naturales a lo que estamos acostumbrados como son los huaycos, que suelen provocar desastres y contaminación de agua dulce.
Hoy en día los diseños de las plantas desaladores incorporan muchos métodos disuasorios contaminantes de los que en su momento se carecían; así, la salmuera es tratada de varías maneras para reducir su impacto ambiental. La combinación de otras entradas de agua hace que la concentración de las sales quede reducidas en el proceso de la emisión del fluido al entorno marino.
También podríamos hablar de la utilización más frecuente de las BMED, membranas que utilizan un sistema bipolar y un campo eléctrico que separa y concentra iones, dividiendo de manera eficaz el agua en protones, por una parte, e iones de hidróxido, sistemas totalmente eficaces. Desde hace unos años la tecnología en membranas biomiméticas están aportando también un ahorro considerado en los costes de explotación por osmosis inversa.
No olvidarse de los difusores en las zonas de emisión de salmuera que ya ha pasado por un proceso de postratamiento y que dispersan la misma en el lugar de emisión evitando concentraciones.

P.- En el mundo, según Naciones Unidas (UNU-INWE) al 2019, existían 16.000 plantas de desalinización operativas en 177 países, generando unos 95 millones de m³ al día de agua dulce. Parece que cada vez más se está optando por esta alternativa para tener agua dulce, tan escaza en el planeta.
¡Cierto! La escasez de agua dulce es una realidad que está dada por el crecimiento de la población, el desarrollo de la industria, el cambio climático, la contaminación, que de manera general eleva la demanda de agua dulce. Se estima que en el año 2050 tengamos una gran demanda de agua, hasta un 55% y un exceso de población, que se registrará en zonas de estrés hídrico, calculándose en unos 3.900 millones de personas, es decir un 40% de la población mundial, según un estudio realizado por la NASA y la Agencia Aeroespacial Alemana, en los principales acuíferos del planeta.
La desalación es un sistema que tiene una tecnología cada vez más eficiente, siendo muy atractivo para los países que tienen escasez de agua, un ejemplo claro lo encontramos en Israel, país que se caracteriza por sus zonas áridas, donde el 85% del agua doméstica proviene del mar.
Aunque los costes de construcción de una desaladora son altos, los costes de operación son francamente bajos, por lo que se convierte en una alternativa aventajada.
P.- ¿Las plantas desalinizadoras están económicamente al alcance de una empresa mediana, como fábricas manufactureras, hoteles, restaurantes, complejos habitacionales?
¡Si claro! En las instalaciones hoteleras se suele dimensionar en el proyecto de diseño de una planta desaladora para abastecer, si fuese necesario al complejo; recordar que la captación del agua a tratar puede ser de la mar, pozos subterráneos e inclusive de ríos (agua salobre).
En la industria agroalimentaria es muy importante, ya que el uso mundial para agua de regadío llega hasta el 75% de agua dulce y con el tratamiento por ósmosis inversa la calidad del agua enriquece al producto obtenido en el campo, fomentando la sostenibilidad de os recursos hídricos en la zona.
Evidentemente el sistema de la ósmosis inversa aplicado en terciarios y mancomunidades de riego ha sido todo un reto que ha impulsado la reutilización del agua residual.
P.- Sé que se está empleando la energía solar para reducir los costos de la desalinización, ¿qué opinas al respecto?
Para separar el agua salada en una porción de agua dulce y otra hipersalina. Se realiza mediante un proceso que disminuye la entropía del conjunto, esto sólo se puede conseguir consumiendo energía, como por ejemplo, la evaporación natural que para que se produzca se necesita energía aportada por el sol.
En su momento, por los años 70 para producir un metro cúbico de agua desalada se necesitaba más de 60 kwh. Hoy en día ―y gracias a las energías renovable solares y eólicas entre otras, incluyendo la utilización de modernas membranas, sistemas de recuperación de energía, así como el buen dimensionamiento de instalaciones de bombeo―, se logra disminuir longitudes de canalizaciones y recorridos innecesarios haciendo que el consumo ronde por 3,5 kwh.
Estas es una de las razones principales del auge de la desalinización. Evidentemente acelera el proceso de la descarbonización y la sostenibilidad.
Actualmente en Chile, en Antofagasta Norte existe una planta desaladora que está en funcionamiento y que permite abastecerse totalmente con energía renovable. Es un ejemplo claro de éxito al día de hoy en Sudamérica.

P.- Muchas gracias, por la entrevista Ignacio. ¡Siempre es agradable tenerte en Perú!
¡A ti, José Luis! Tu siempre tan preocupado por el agua y el medioambiente. ¡Tienes muchos lectores en España!...No por nada, estás quinto en el ranking de IAgua, compitiendo con grandes especialistas de Iberoamérica! ¡Te felicito y agradezco la oportunidad!