Crítica al artículo de El Confidencial sobre agua del grifo y embotellada

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Sobre el blog

Luis Martín Martínez
Luis Martín Martínez es el Director de Hidrología Sostenible, que tiene como actividades la comunicación y creación de contenidos especializada en el mundo del agua, y la realización de proyectos para un uso sostenible del agua en el entorno urbano.

En este artículo voy a contestar, más bien matizar y criticar, un artículo publicado por el diario digital El Confidencial en la sección de ciencia titulado: Hemos analizado 76 aguas embotelladas y solamente una iguala en calidad a la del grifo

He decidido contestarle por cuatro motivos, unos buenos y otros no tanto:

  1. El artículo, hay que reconocerlo, tiene un trabajo detrás. Ha recopilado los resultados del análisis químico de 76 marcas de agua españolas para compararlas con el agua del grifo. Bueno, en el artículo se dice que lo ha hecho la madre del autor (que está jubilada), pues los méritos a ella.
  2. Comete errores, inexactitudes o directamente hace cosas que no tienen sentido y que vamos a ir viendo una a una. Está en la sección de ciencia pero el rigor científico destaca por su ausencia.
  3. Usa un titular claramente engañoso, entiendes al leerlo algo que no es lo que luego se explica en el artículo.
  4. Se publica en un diario digital muy conocido, con muchos lectores. De hecho encontré en mis redes sociales muchos expertos en agua que compartían el artículo y seguramente no lo leyeron con detenimiento, muy posiblemente llevados por el titular del que hablábamos antes.

Os recomiendo que leáis el original, es cortito, pero os hago un breve resumen. El artículo pretende comparar por medio de análisis químicos, no hechos por ellos, sino recopilados, 76 marcas de agua mineral con el agua que bebemos de nuestro grifo.


Mapa de localización de algunos manantiales y tabla de parámetros de aguas minerales. Fuente: El Confidencial.

Manos a la obra

La idea del artículo publicado es sencilla, cogemos las analíticas de las aguas embotelladas, en concreto los parámetros que te suelen ofrecer; calcio, sodio, magnesio, bicarbonato y residuo seco. Luego comparamos parámetro por parámetro las minerales con la del grifo, hablamos un poco de los efectos que puede tener cada parámetro para la salud, y como colofón final vemos que agua mineral se parece más a la del grifo.

Lo primero que nos extraña si lo pensamos es ¿con qué agua del grifo las compara?

El agua del grifo tienen una composición distinta dependiendo de dónde la bebamos, incluso varía en un mismo lugar a lo largo del tiempo. Y claro, si ya ha sido difícil recopilar 76, ponte tú a recopilar la de todas las poblaciones de España. Su solución es tan sencilla como… inútil inexacta.

Usa los resultados del último informe técnico 'Calidad del agua de consumo humano en España' del Ministerio de Sanidad (2015). En él se recogen muchos parámetros (hasta 409) de 9.013 zonas de abastecimiento, 65.084 puntos de muestreo y un total de 677.772 boletines de análisis recibidos. O sea, un montón de análisis de un montón de sitios distintos.

Pero para simplificar, se va a una tablita resumen que hay al final, mira los parámetros que le interesa y se queda con la media. Y ya está, esa es la composición media del agua del grifo, por lo tanto, una composición representativa, con dos pares.

El artículo solo extrae esos valores medios, pero no hay más que mirar al lado, a los valores máximos y mínimos de esos parámetros, para ver que lo mismo la media puede que no sea muy representativa.


Resumen de los parámetros de calidad.  informe técnico 'Calidad del agua de consumo humano en España'

Eso es como si yo voy a cenar con un amigo invitados por Bill Gates y Amancio Ortega y a alguien se le ocurre hacer la media de nuestros ingresos para hacerse una idea del poder adquisitivo de la gente de ese restaurante. Lo mismo se llevan una idea bastante alejada de la realidad.

Este es un ejemplo extremo pero ilustra bien que sin tener medidas de dispersión, es decir, sin saber si los resultados son muy distintos entre sí, una media sirve no solo para poco, sino que puede ser muy engañosa.

Y si te pones a indagar en el estudio ves que la dispersión es grande, dicho de otra manera, no existe una “agua del grifo media” tal y como lo pudiera entender la gente.

Pero claro, si no tienes una agua con que comparar, pues en lugar de un artículo sencillito te sale uno más complejo (como este que estás leyendo, lo siento), que casi nadie se lee, y sobre todo, no tienes un título tan chulo que haga que la gente pinche en el enlace o lo comparta por redes sociales.

Porque además el título es engañoso. Cuando lo lees, parece que quiere decir que sólo una marca de agua es tan buena como la del grifo.

“Hemos analizado 76 aguas embotelladas y solamente una iguala en calidad a la del grifo”

Y no es así. Lo que hace es coger las medias de los parámetros que hemos visto antes, ponerlas al lado de los valores de las minerales, y ver si alguna se acerca suficiente a esos valores (lo que el autor considera suficiente, tampoco lo va a argumentar a estas alturas). Entonces considera que solo una se acerca lo suficiente y ya tenemos un titular. Y cuando digo que se acerca, es que los números son parecidos, nada tiene que ver con la “calidad” del agua, más bien con sus características.

Juzga por ti mismo lo parecidos que son.

En ese punto dice algo un poco raro, que la más parecida es la del manantial Angosto, pero que ya no se usa, y que es un calco del agua del grifo, seguida de Fonteforte. 


Extracto del artículo de El Confidencial.

En la lista que ofrece el artículo con los parámetros de cada agua, aparece la marca Angosto con los valores que he puesto en la tabla, que se supone que son los más parecidos y los de la segunda más parecida, Fonteforte, que a mi juicio son más parecidos que la primera.

No sé si es un error o que la marca Angosto ya no usa el agua del manantial Angosto y sólo le ha quedado el nombre. De todas formas esos supuestos valores que son un calco, no aparecen por ninguna parte y los de la tabla están lejos de ser un calco. 

Pero eso es solo el final del artículo. Antes ha ido comparando parámetro a parámetro las aguas comerciales con la magnífica “agua media”. Pero no sólo eso, sino que comenta los efectos para la salud que puede tener cada parámetro, una vez más sin referencias ningunas a dónde saca la información. Normal, porque la mayor parte de lo que afirma es inexacto o no es cierto.


 

Etiqueta en una botella de Aquarell (Netsle)

 


Calcio

Es bueno para problemas óseos y para prevenir la osteoporosis. Eso es cierto, pero dice que se recomiendan aguas con un contenido en calcio superior a 150 mg/l, sin citar fuentes. Este valor simplemente es el límite que se escogió para denominar un agua como cálcica, sin que detrás de este umbral haya criterios médicos.

Este es un error básico cuando se habla de agua y alimentación, y es desligar el agua del resto de los alimentos. Del mismo modo que es erróneo decir que hay que beber de media dos litros de agua cuando lo que se recomienda es ingerir alrededor de esa cifra entre todo lo que comemos y bebemos, con el calcio y otros componentes pasa lo mismo.

Es el global el que tenemos que mirar, y el agua no es la mejor fuente de calcio, son mucho mejor otros alimentos, como los lácteos. Además es este el elemento que puede provocar las famosas piedras en el riñón y no los bicarbonatos como luego explica, que falsamente se cree que pueden surgir por beber agua con mucha cal.

En este artículo (muy recomendable) se explica muy bien cuál es el papel del agua y del calcio en las piedras del riñón (litiasis urinaria). Incluso indica que está comprobado que cuando hay casos de piedras, una dieta muy baja en calcio es contraproducente.

Termina haciendo una recomendación de que agua deberías beber si tienes uno de estos problemas y la respuesta es muy sencilla. Si con el resto de alimentos que ingieres (especialmente lácteos) llegas ya a los 1.000 mg de calcio al día recomendados, bebe un agua baja en calcio, si no llegas, puedes beber una rica en calcio. Beber un agua con más o menos calcio puede afectarte lo mismo que tomarte el café solo o cortado.

Y eso sólo si tienes ya problemas, porque la componente genética se ha demostrado como una de las claves, y en ningún caso, la composición del agua, como podéis ver en este estudio.


Cantidad de calcio aportado por diferentes alimentos. Fuente.

Sodio

A continuación habla del sodio, y recomienda un agua para que tenga efectos diuréticos de menos de 20 mg/l, otra vez sin ninguna referencia y sin contar con el resto de alimentos que tomemos. Si tomas un agua baja en sodio con tu paquete de patatas fritas, todo perfecto.

Magnesio

El magnesio es bueno, tanto para los huesos como para los dientes (vale, de acuerdo) y debemos ingerir un agua con más de 50 mg/l. Otra vez utiliza el límite que se usa para catalogar un agua como magnésica como una recomendación médica.

Bicarbonato

Aquí llega la gran confusión. Dice que puede ayudar a formar cálculos en el riñón, cosa que hemos dicho ya que no es así. Pero lo hemos dicho con el calcio…

A ver, aclaremos un concepto. Los bicarbonatos son sales, que en el agua son principalmente de calcio, de magnesio o de sodio. Si bebemos agua con altas cantidades de bicarbonato en general, puede ser que gran parte sea de sodio (malo si nos lo ha prohibido el médico) o que la mayoría sea de calcio o magnesio.

Es un pequeño cajón de sastre, que en su conjunto puede ser beneficioso para ciertas cosas porque ayuda a bajar el pH, como el sistema digestivo (por eso tomamos bicarbonato cuando tenemos ardor de estómago), pero que para muchas otras cosas habría que ver qué tipo de bicarbonatos son.

De nuevo usa el valor para catalogar un agua como bicarbonatada para establecer una cantidad a partir de la cual el agua tiene los beneficios que le confiere, en este caso 600 mg/l.

Residuo seco

Este sí que es el verdadero cajón de sastre, ahí están incluidos todos los minerales, es básicamente la parte sólida que quedaría del agua al evaporarse. Es lo que se utiliza para categorizar si un agua es de mineralización muy débil, débil, media o fuerte. Si el médico te ha prohibido unos minerales pero no otros, este dato no te aportará ninguna información relevante.

Reflexión

Para hacer un artículo con un mínimo de rigor no es suficiente con recopilar unos datos, juntarlos con los resultados de un estudio que ni siquiera entiendes, salpicarlo de datos sobre salud sacados de cualquier web y ponerle un título sugerente. Pero bueno, este artículo en cambio lo leerán muchísimas menos personas.

En este caso Rigor Científico 0 – Visitas 1.

PE: En algunas ocasiones se han puesto en contacto conmigo periodistas buscando información sencilla sobre algún aspecto del agua. Cuando les he explicado la heterogeneidad y los muchos matices que tiene el agua, han desistido de su idea principal. Nadie ha dicho que hablar sobre agua, con rigor y de manera amena fuera fácil.

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