Mitos y timos del agua: Descalcificadores

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Sobre el blog

Luis Martín Martínez
Luis Martín Martínez es el Director de Hidrología Sostenible, que tiene como actividades la comunicación y creación de contenidos especializada en el mundo del agua, y la realización de proyectos para un uso sostenible del agua en el entorno urbano.
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Hay cosas que se pueden elegir y otras que no, y una de estas últimas es la cantidad de cal que tiene el agua de tu ciudad. Si tienes la mala suerte de vivir en una zona con el agua muy dura (alto contenido en sales de calcio y magnesio) puedes tener problemas en el calentador de agua, en la lavadora o en el lavavajillas ¿Cómo puedo evitarlo? Con descalcificadores, pero cuidado, que en el mercado hay mucha desinformación interesada o directamente, timos.

Pero para no empezar directamente con los timos, primero vamos con un mito:

¡La cal del agua crea piedras en el riñón!

Y es que a la luz de las investigaciones y según la bibliografía al respecto [enlace], el componente genético es esencial, sin embargo los estudios sobre el efecto de la dureza del agua sobre las piedras en el riñón han dado resultados no concluyentes y en algunos casos contradictorios. Así que para saber si tienes papeletas de tener una piedra en el riñón, parece que es mejor mirar a tu familia y no al agua del grifo.

¿Por qué causa problemas la cal?


La cal en nuestro calentador o en las tuberías funciona como las estalactitas de una cueva. El agua de la lluvia que se filtra por el techo de la cueva de una zona caliza, tiene un alto contenido en sales de calcio en forma de bicarbonato cálcico (que es soluble en agua).

Cuando la gota de agua que cuelga del techo está en contacto con el aire, parte del CO2 que tiene disuelto se escapa, y el bicarbonato (Ca(CO3H)2) se convierte en carbonato (CaCO3).

El carbonato NO es soluble en agua (técnicamente sí lo es, pero muy muy poco soluble) y precipita, depositándose en la superficie. Miles de años y millones de gotas después se han formado las estalactitas que todos conocemos.


En nuestras tuberías, ocurre de manera parecida, pero ni el agua está quieta mucho tiempo, ni tiene ese contacto con la atmósfera que facilite que se escape el CO2. El problema viene cuando calentamos el agua por encima de los 60ºC. Cuando subimos la temperatura del agua los gases son menos solubles, favorecemos que se evapore el CO2 y entonces es cuando se deposita la cal. Por eso tenemos esos problemas sólo en los puntos de nuestra casa donde se usa agua caliente, o al menos principalmente, y solo si nuestra agua es dura claro está.


Dureza del agua en capitales españolas. Fuente: OCU

Si deseas saber la dureza de tu agua, las compañías gestoras suelen publicar los análisis de agua diarios en sus respectivas webs, compruébalo antes de hacer nada.

El agua de nuestra ciudad puede ser más o menos dura dependiendo de por dónde haya pasado hasta llegar a nosotros. Si ha atravesado por ejemplo zonas graníticas, tendremos aguas blandas, pero si las montañas de la zona son calizas, el agua será dura.

Y es aquí donde son útiles los descalcificadores, pero claro, solo los que funcionan. Vamos a ver tres tipos de descalcificadores, uno que funciona (de sal), otro que puede ser que funcione pero que nos engañan con su uso (electrónicos) y el timo definitivo (magnéticos). También hablaremos de algo que está muy de moda, las pastillas antical para la lavadora.

Descalcificadores de sal (funcionan)

No solo funcionan, sino que seguramente la mayoría de vosotros tiene uno en su casa y posiblemente ni siquiera lo sepáis ¿o por qué te crees que se le echa sal al lavavajillas?


Sal y receptáculo en un lavavajillas. Fuente www.hidrologiasostenible.com..


Para evitar que los vasos, platos, cubiertos, etc., se queden manchados por la cal cuando se secan (el agua se evapora y se queda la cal), todos los lavavajillas incorporan un pequeño descalcificador de sal. El funcionamiento es el siguiente:

  1. En el interior hay unas bolitas de resina a las que se adhieren las partículas de sal.
  2. Cuando pasa el agua con partículas de cal, estas sustituyen a las de sal, que no producirán manchas.
  3. Cuando toda la sal de la resina ha sido sustituida por la cal, se lava el descalcificador, eliminando la cal por el desagüe, se enciende la luz de sal del lavavajillas y deberás volver a rellenarlo.

    Proceso de descalcificación en un descalcificador de sal. Fuente www.hidrologiasostenible.com.


    Proceso de reposición de sal en un descalcificador de sal. Fuente: www.hidrologiasostenible.com.

    Como la dureza depende de la zona en la que vivas, los lavavajillas se pueden graduar en función de eso, desde el nivel 1 (blanda) hasta el 4 (muy dura). Asegúrate de que lo tienes bien graduado para la zona en la que vives.

    Con este mismo esquema de funcionamiento existen descalcificadores para toda la casa. Se colocan a la entrada y descalcifican toda el agua que entra. Obviamente tienen un tamaño y un consumo de sal mayor porque descalcifican un mayor volumen.

    Descalcificador de sal para una casa.

    Descalcificadores electrónicos (engañoso)


    Descalcificador electrónico de la marca aquacal.

    El funcionamiento de los descalcificadores electrónicos no elimina la cal del agua, sino que cambian su estructura cristalina para que no se adhiera fácilmente a las tuberías y resistencias.

    Estos aparatos hacen pasar una corriente alterna a lo largo de un cable enrollado alrededor de la tubería de agua. Esta corriente crea un campo magnético que atrae y repele las partículas del agua sucesivamente (cuando la corriente pasa en un sentido las atrae y cuando pasa en el sentido contrario las repele, por eso se usa corriente alterna).

    * Hay algunos aparatos que también son anticorrosión, que llevan ánodos de sacrificio en el interior de la tubería, pero estos los vamos a dejar fuera para no complicar demasiado la cosa.


    Intento de explicación del funcionamiento en una web comercial. Fuente.

    Modulando la señal eléctrica, se consigue en teoría que el carbonato cálcico, lo que vulgarmente llamamos cal, en lugar de cristalizar en forma de calcita (muy incrustante, se pega a las tuberías) cristalice en forma de aragonito/aragonita (poco incrustante). Por lo que no tendríamos los problemas de incrustación de cal que queremos evitar, aunque la cal sigue presente.

    Las explicaciones de los principios físicos en los que se basa las tecnologías suelen ser muy vagas, inexactas o incluso incoherentes. Pero lo normal es que en la información ofrecida en la web no pasen de unos dibujitos y una pequeña explicación que no aclara absolutamente nada. Algunos dan a entender que favorecen la precipitación de la cal, pero en forma de aragonito, otros que al cambiar de forma cristalina se hace más soluble y no se precipita tan fácilmente… no se aclaran ni ellos, mucho menos nosotros.

    Y ni siquiera enlazan referencias o explicaciones más detalladas para el que quiera profundizar sobre el tema.


    Cristales de aragonito (fuente) y cristales de calcita (fuente).

    Por supuesto, estos son cristales encontrados en la naturaleza. Dentro de nuestras tuberías, para apreciar sus diferencias, tenemos que usar un microscopio.


    Imagen microscópica de aragonito (fuente) y calcita (fuente).

    *Curiosidad: El nombre aragonito se debe al mineralogista Abraham Gottlob Werner, quien en 1788 lo definió a partir de unos ejemplares procedentes de Molina de Aragón, en Guadalajara, que él atribuyó erróneamente a Aragón.

    Esta es la teoría al menos, de hecho existen estudios y análisis de laboratorio que certifican este paso de una forma cristalina a otra, pero también existen otros estudios que niegan que tengan los resultados indicados. Desde el punto de vista científico, no hay unanimidad en su eficacia y podemos encontrar estudios en ambos sentidos. Y hablamos de estudios de laboratorio, con condiciones controladas de composición, velocidad y temperatura del agua.

    Pero lo que nos venden para casa es un aparato, que se instala en la entrada de agua de manera muy sencilla, enrollando un par de cables alrededor de la tubería casi de cualquier manera, y que sin tener ningún tipo de sistema de medida de temperatura, velocidad o composición del agua (que no solo varía según la zona si no que puede variar a lo largo del día incluso en un mismo lugar), consigue crear un campo electromagnético que convierte tu calcita en aragonito. Y no solo eso, sino que el efecto dura hasta al menos cuando sale de tu casa, ya vivas en un palacio o en una mansión.

    Ah bueno, si está basado en un microprocesador… entonces sí.

    Que “la cal” cristalice de un modo u otro no es ni mucho menos algo estable. Los cambios entre los dos tipos de cristalización se pueden deber a muchos factores, como asegura Luz Stella Gómez, del Instituto de Geociencias del Centro Superior de Investigaciones científicas CSIC: "Cualquier modificación ambiental, e incluso el tiempo, afecta al carbonato de calcio e influye en las propiedades del material y en su durabilidad”.

    De hecho, según este estudio del CSIC, “se ha podido entender como los defectos de la red atómica presentes en los cristales de aragonito favorecen la reacomodación de los aniones de carbonato y los cationes de calcio. Esa nueva orientación tiende a producir una fase mineral más estable: la calcita", que recordemos, es la que queríamos evitar.

    Los pocos estudios que se encuentran sobre la instalación de estos aparatos en sistemas reales de abastecimiento de agua para la población (casas o residencias), como este del Cuerpo de Ingenieros de la Armada de los Estados Unidos, no detectan ninguna diferencia entre el uso y no uso de aparatos comerciales de este tipo.

    Pero si tienen certificados, estudios y todo…

    Todo esto te lo visten con un traje de tecnología innovadora, demostrada y certificada, pero tiene truco.

    Como todo aparato electrónico tiene que cumplir unas ciertas características de seguridad y calidad en sus materiales, construcción y ensamblaje, y pueden tener certificados de calidad de la fabricación y gestión tipo ISO 9001. Estos certificados solo aseguran que el aparato no va a arder, darte una descarga eléctrica, romperse fácilmente o algo parecido, y los tipo ISO aseguran la calidad en temas como la fabricación, materiales, recursos humanos y un largo etcétera. Pero no existe ningún certificado para asegurar que realizan correctamente esa supuesta “descalcificación”, que no te confundan.

    Suelen enlazar estudios o resultados de análisis de su producto por entidades independientes, que a priori parecen corroborar su eficacia, pero que al leerlos (lo que muy poca gente hace) no demuestran en modo alguno la eficacia de su sistema para las aplicaciones que dicen servir. Lo más habitual es que hagan estudios de la cantidad de aragonito a la salida del aparato, o poca distancia después (si lo hacen) por lo que sería útil para un electrodoméstico, pero no para toda la casa.

    La experiencias que han tenido algún éxito han sido cuando se instalan justo a la entrada de los aparatos que se quieren proteger, con unas características del agua muy controladas, por lo que son principalmente usados en la industria para proteger partes muy concretas como cierta maquinaria.

    Descalcificadores magnéticos (timo)

    Esta es una versión mucho más simple, unos imanes puestos alrededor de la tubería que sin necesidad ni siquiera de alimentación eléctrica consiguen que la cal no incruste tus tuberías (si no habías pillado la foto de portada, ya sabes a que viene ;).

    Este tipo de aparatos, no se basan en ninguna evidencia científica, pero aún sin entrar en el fundamento del funcionamiento, es lógico pensar que algo estático, fijo, es incapaz de ser eficiente en tuberías de todo tipo de materiales, grosores, composiciones del agua, temperaturas, velocidades, etc.


    Esquema para la explicación del funcionamiento de un descalcificador magnético. Fuente.

    Por una parte estos aparatos levantan más sospechas de ser un timo que los que son más complejos, pero por otro lado son mucho más baratos (son sólo imanes), por lo que es más fácil que la gente caiga con ellos. Afortunadamente este timo ha salido en ya múltiples veces en medios de comunicación y es más conocido por la población, no obstante, los puedes seguir comprando sin problemas.

    Pastillas antical (funcionan pero ¿necesarias?)

    Ahora resulta que si no echamos estas pastillas cuando lavamos la ropa nuestra lavadora nos va a durar cuatro días…


    Resistencia calcificada. Fuente.

    Recordemos que para que tengas incrustaciones de cal lo primero es que el agua de tu zona sea dura, y que se caliente por encima de 60 ºC, por lo que si sueles lavar en frío a 30ºC o el agua de tu zona es blanda, estarás tirando el dinero. Además muchos detergentes líquidos ya suelen llevar la cantidad de antical necesaria para que no tengas problemas.

    Si por el contrario lavas siempre con agua caliente, tu agua es dura y usas un detergente que no lleve antical, puede que te sea útil aunque es difícil saber cuántas pastillas y cada cuanto tiempo, dependerá de muchos factores. Hay otras opciones como son usar desincrustantes para eliminar la cal una vez ya formada.

    La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) realizó este estudio sobre la efectividad de distintas marcas de estas pastillas. Se usan como comparación otras medidas antical como el bicarbonato sódico, e incluso se probó un descalcificador electrónico (de la marca Aquasonic) que dio los mismos resultados que echar bicabonato y como vemos en una imagen se colocó justo a la entrada de la lavadora.

    Y para terminar te dejo esta web que he encontrado sobre la aragonita y sus beneficios para la salud, la mente y el espíritu. Entre otras muchas cosas…Una auténtica joyita, aquí tenéis una pequeña muestra:

    “La Aragonita es una piedra sanadora y terrenal que ayuda a asentar las energías. Sintoniza con la Tierra, por lo que favorece la conservación del planeta y el reciclaje o el desarrollo de tecnologías ambientales. Esta piedra transforma la tensión geopática y limpia las líneas telúricas bloqueadas, incluso a distancia.”

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