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Los humedales mediterráneos, algo por lo que luchar

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Sobre el blog

Mario Jimenez Conde
Ciencias ambientales y actualmente estudiante del master de Hidrología y gestión de recursos hídricos en la universidad de Alcalá de Henares.
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  • humedales mediterráneos, algo lo que luchar

Para empezar, me gustaría hacer una introducción de cómo empezó todo, de cómo comenzó el proyecto más importante en el que he participado y por el que más he luchado hasta ahora. Para que os podáis poner en situación os diré que el humedal está situado al sur de la provincia de Valladolid, en la localidad de El Carpio, una zona de clima típicamente mediterráneo/continental. La curiosidad por este mundo tanto del agua como de la propia naturaleza puedo decir que me fue transmitida por mis abuelos. Desde pequeño escuchaba las historias de las innumerables lagunas que aparecían en todo este entorno, de cómo nadaban en ellas, como pescaban, la cantidad de animales que en ellas habitaban. En parte sentía una gran frustración al ver el panorama actual, en el que no había ni una pequeña charca, pero por otro lado sentía ganas de luchar para intentar que tanto yo, como mis propios amigos, como toda la gente de mi pueblo volviéramos a conocer ese sentimiento de asombro por la belleza, riqueza y refugio para gran cantidad de especies como son los humedales mediterráneos.

Causas de la degradación

Después de esta pequeña introducción, destacaré que el humedal del que trata el artículo es el humedal "Lavajo de Las Lavanderas". Las aguas de este humedal eran fruto del acuífero de "Los arenales", es un acuífero detrítico en el que se podía apreciar una extensa red de lagunas interconectadas entre sí y que aparecían en las zonas deprimidas en las que el nivel freático alcanzaba el terreno. Con la evolución de la agricultura y potenciación del regadío, algo estrictamente necesario desde mi punto de vista para mantener la población rural, ya que es la única forma de realizar una actividad realmente competitiva y con perspectivas de futuro, se dio lugar a un descenso del nivel freático del acuífero y con ello a la desaparición de gran parte de las lagunas entre ellas a la que se trata aquí.

En este caso se trata de una zona húmeda englobada en figuras de protección, tanto como zona de especial protección de aves (ZEPA) como en una zona de especial conservación (ZEC). Es por ello que se hacía necesario realizar una serie de acciones para conseguir que este humedal fuera lo que había sido. Para ello se derivaron las aguas residuales de la localidad hasta el humedal, apoyado por la construcción de una depuradora financiada por fondos europeos al tratarse de una zona protegida. Sin embargo, la depuradora no es capaz de alcanzar la calidad necesaria para verter el agua en una zona considerada como zona sensible. Sí alcanza una gran eficacia en la eliminación de materia orgánica y sólidos en suspensión, pero no ocurre lo mismo en lo que respecta a los niveles de nitrógeno y fósforo. Hay que tener en cuenta que pese a que las cantidades sean pequeñas el punto final de las aguas es un espacio cerrado, en el que no existe flujo de agua, por lo que los nutrientes se van acumulando dando lugar al problema de la eutrofización de las aguas, en este caso mayormente producido por vegetales macrófitos. 

Acciones que se ejecutaron

Alguna de las acciones complementarias para la mejora que se hicieron se basaron siempre en medidas económica, eficientes y que favorecieran al propio entorno, algunas de ellas buscaban intentar reducir de algún modo esta carga de nutrientes de la que hablamos. Una de ellas fue la de utilizar la distancia que separa la depuradora del humedal de unos 700 metros para crear un canal que funcionara como filtro verde. Pese a suponer pérdidas de caudal por evapotranspiración y filtración, si se iba a reducir la carga de nutrientes gracias a las diferentes especies macrófitas que de manera natural fueron apareciendo en él. Además, en la parte final del canal en los extremos se buscó reforzar este filtro procediendo a la plantación de chopos y sauces (propios de esta zona)  para incidir en esa reducción de nutrientes del agua. Se implantó un número pequeños de individuos para evitar pérdidas muy significativas por evapotranspiración del agua del canal. De esta forma además de incidir en la mejora de la calidad del agua estábamos produciendo una especie de bosque de galería a pequeña escala, el cual sin duda beneficiaría a la biodiversidad de la zona. El lavajo a su vez se dividió en tres secciones comunicadas unas con otras por pequeños pasos para de esta forma asegurarse que una parte del humedal permaneciera siempre inundada y que el agua que rebosara fuera pasando de forma sucesiva a las otras dos secciones. La segunda sección, a la que entra un caudal más o menos constante de la primera balsa, se encuentra saturada de plantas macrófitas, fruto del progresivo aumento de la concentración de nutrientes que se ha dado en esta zona en particular. Aquí podemos decir que encontramos una parte negativa, que es que hemos perdido la lámina libre de agua, aunque por otro lado nos estamos asegurando nuevamente una reducción de la carga de nutrientes de las aguas que se van filtrando al acuífero. Es por tanto que en un futuro habrá que realizar un estudio para poder alcanzar un equilibrio y seguramente será necesaria realizar una limpieza por decapado progresiva cada cierto tiempo teniendo en cuenta los daños que podemos causar con estas medidas tan agresivas a la fauna y flora.


Imagen 1: Canal que actúa como filtro verde en el que se pueden apreciar las especies de sauce (Salix alba) y chopo (Populus alba)

Otras medidas para mejorar la situación general se realizó un estudio sobre los suelos y se detectó que en uno de los terrenos adyacentes al humedal se estaba produciendo una fuerte erosión hídrica producto de su pendiente y de permanecer libre de vegetación, que además estaba arrastrando los nutrientes del propio suelo a la zona inundable del humedal, por ello se realizó una reforestación con especies de encina, pino y almendro de forma progresiva para de esta forma también reducir el impacto de la vía del tren que se encuentra muy próxima, es decir, creando una especie de pantalla vegetal. También se detectaron concentraciones altas de nutrientes en los suelos cercanos al humedal por lo que nuevamente se realizó un estudio para realizar una reforestación con el objetivo de crear una especie de barrera vegetal que mitigue los impactos que puedan causar las zonas de cultivo adyacentes por la llegada de nutrientes derivados de los procesos de abonado.

Me gustaría destacar que todas las acciones, actividades que se hicieron, siempre se buscó implicar al máximo a la gente de la propia localidad, realizando diferentes actividades como la explicación de cómo funciona la depuradora, que se busca con el filtro verde del canal, como evoluciona el sistema del propio humedal, que se sintieran identificados con las especies que se plantaron en las diferentes reforestaciones etc. De esta forma se buscaba que la gente se sintiera identificada con los objetivos de restaurar el humedal y despertar ese sentido de pertenencia e identidad con el propio espacio, así como que valoraran realmente lo que son estos ecosistemas tan espectaculares.


Imagen 2: Padres y niños de la localidad realizando la plantación de diferentes especies sobre la zona de peligro de erosión.

Actualmente, continúo formándome y trabajo en un nuevo proyecto en el máster que estoy cursando sobre hidrología y en el que estamos diseñando un sistema de bajo coste que permita aumentar aún más la calidad del agua a partir de un biofiltro electroconductor.

Esta reutilización del agua, depurándola con sistemas artificiales y naturales, utilizándola como medio de subsistencia de un humedal degradado bajo mi punto de vista me parece un claro ejemplo a seguir para las zonas rurales de las que pocas veces consideramos el problema que realmente se está dando que implica el vertido de aguas residuales sin posibilidad de tratarlas con la contaminación que ello conlleva. En parte debido a la baja disposición de recursos. Es por ello un ejemplo de sostenibilidad movido tanto por las instituciones como por la cooperación y la ilusión de la propia gente de la localidad. Estas acciones basadas en la economía circular no solo implican el aumento de la calidad del agua vertida si no que nos producen un aumento de la riqueza y la biodiversidad de la zona y además nos permite recuperar un lugar realmente único, así como la oportunidad de devolverle la importancia que tiene en un clima tan extremo para muchas especies que encuentran en este humedal el sitio perfecto para fijarse y aumentar su población.


Imagen 3: Entorno del humedal.


 

CONTINUARÁ....

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