
Los caudales varían normalmente entre 1 y 5 l/h y el espacio entre goteros desde 20 a 250 cm.
En los goteros integrados se produce una importante pérdida de presión, lo que permite que el riego se realice gota a gota; esta pérdida de presión tiene lugar en el laberinto.
El laberinto es un canal con circunvoluciones cuya finalidad es reducir la presión del agua para que salga gota a gota por el orificio de salida del gotero. Este canal se encuentra entre la pared exterior del gotero y la pared interior del tubo que lo contiene.
Veamos ahora un gotero abierto y distingamos sus componentes.

La zona que contiene el filtro y la membrana se deberá fabricar con el menor grosor posible para conseguir las mínimas pérdidas de presión ocasionadas por la inserción de cada gotero en el tubo.
En la imagen siguiente vemos una representación de la sección del tubo (en color azul oscuro), del gotero integrado (en color verde) así como del filtro por donde entra el agua (color gris).

La membrana diferencia a un gotero compensante de otro que no lo sea. Vamos a explicar con detalle esta diferencia en la próxima entrega: "Exponente de descarga de un gotero".