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El agua mejora y visibiliza la educación

Sobre el blog

Mixzaida Peña Zerpa
Doctorante.Magíster Scientiarum en en Ingeniería Sanitaria (UCV). Ingeniera Industrial (UCAB). Especialista en Dirección y Producción de Cine, Vídeo y Televisión (Universidad Europea Miguel de Cervantes).Certificación OSHA. Curso más reciente NASA.
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El agua mejora y visibiliza la educación

Según el último estudio publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (2019) nos indica que para el año 2016: una de cada 4 escuelas primarias y 1 de cada 6 escuelas secundarias carecían de servicios de agua para el consumo. Aproximadamente, 58 de los 92 países encuestados tenían más del 75% de cobertura de agua potable en las escuelas (Ver Mapa 1). Un escenario que muestra que casi la mitad de las escuelas del África subsahariana y más de un tercio de las escuelas de los pequeños Estados insulares en desarrollo carecían de servicio de agua potable (OMS/UNICEF, 2018).

Mapa 1. Proporción por país de escuelas con un servicio de agua potable. Tomado de Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (2019).

Por otra parte, el estudio menciona que 67 de 101 países tenían más del 75% de cobertura de instalaciones mejoradas de saneamiento diferenciadas por sexo y catalogadas como prestadoras de servicios básicos de saneamiento (Ver Mapa 2). Aproximadamente el 23% de las escuelas no tenían servicio de saneamiento y más de 620 millones de niños en todo el mundo carecían de un servicio de saneamiento básico en su escuela (OMS/UNICEF, 2018).

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Mapa 2. Proporción por país de escuelas con un servicio básico de saneamiento. Tomado de Tomado de Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (2019).

Una situación que refleja las desigualdades notorias entre escuelas: rurales y urbanas/púbicas y privadas. Por ejemplo, la cobertura de los servicios de agua para el consumo era mayor en las escuelas urbanas si la comparamos con los centros de educación rurales.

Las desigualdades van más allá de los centros educativos. Se hace notoria entre las diferentes regiones del mundo. En este caso Latinoamérica no se queda atrás. El consumo de agua e higiene en esta región se encuentra por debajo de África Subsahariana. Sin embargo, el saneamiento se encuentra por encima.

Impactos negativos ante la escasez de agua e instalaciones sanitarias

Las cifras muestran que tres de cada diez escuelas primarias carecían de un suministro de agua adecuado en 2013 (UNESCO, 2016). En América Latina, “más de cuatro de cada cinco estudiantes de 3er grado, provenientes de la cuarta parte de las familias más ricas en países participantes, asistieron a escuelas con instalaciones adecuadas de agua y saneamiento, en comparación con uno de cada tres de la cuarta parte más pobre. En México, solo el 19% de los estudiantes más pobres de 3er grado asistieron a escuelas con instalaciones adecuadas de agua y saneamiento, en comparación con el 84% de los estudiantes más ricos”. (UNESCO, 2017, pág. 228). “Mejorar las instalaciones de agua, saneamiento e higiene en las instituciones educativas puede tener efectos positivos significativos en los resultados de salud y educación. Las instalaciones mejoradas, junto con la educación en higiene, también pueden reducir el absentismo y aumentar la demanda de educación, especialmente entre las adolescentes, que pueden desertar debido a la falta de instalaciones sanitarias solo para mujeres” (UNESCO, 2016, pág. 308).

La necesidad de nuevos estudios

Actualmente, las estadísticas actualizadas son escasas y parciales. Los números están desfasados a nivel global y regional ante una nueva realidad donde los consumos y servicios cambian por la presencia de variables, entre ellas: el efecto del cambio climático, la aceleración de la crisis energética, la falta y deterioro de infraestructuras sanitarias, la ausencia de políticas públicas, entre otras.

Un informe de la Acnur indica que las instalaciones sanitarias adecuadas dentro de las escuelas mejoran los resultados de la educación al reducir el absentismo escolar y altas tasas de deserción entre niños, niñas y adolescentes. Al existir agua para el consumo, saneamiento e higiene pueden promoverse prácticas y comportamientos en pro de la salud y el bienestar de todos los actores involucrados (docentes, directores de centros educativos, estudiantes y demás miembros de la comunidad educativa), pero en tiempos de pandemia se desconoce: ¿qué proporción de escuelas mejoraron la situación sanitaria por medio del agua?, ¿qué proporción de escuelas empeoraron la situación ante la escasez del agua? y ¿cómo ha afectado la pandemia y la escasez del agua a los centros educativos?

Son preguntas inquietantes pero necesarias, buscan respuestas y llaman a la reflexión sobre la situación de las escuelas antes, durante y después de la pandemia. Por ello, la necesidad de nuevos informes actualizados a través de investigaciones científicas que permitan divulgar la información en la sociedad. Una oportunidad en la toma de decisiones más consciente en la búsqueda de respuestas rápidas y efectivas que promuevan la inclusión por medio del agua en cada centro educativo.

Una oportunidad para la accesibilidad e inclusión

La educación de calidad involucra condiciones sanitarias adecuadas y la presencia del agua para consumo, saneamiento e higiene. Por ello, el diseño de un proyecto de infraestructura para escuelas debe incluir instalaciones según las edades, discapacidades y diversidad de géneros en la población estudiantil.

Es común encontrar escuelas donde la prioridad son los adultos. Instalaciones sanitarias y dimensiones arquitectónicas que ofrecen comodidad a los docentes, directores y demás miembros adultos de una comunidad escolar. Pero, ¿qué pasan con los estudiantes que tienen otras dimensiones antropométricas?

Niñas, niños y adolescente también tienen el derecho al uso y disfrute de instalaciones y servicios de agua culturalmente aceptables, apropiados, sanas, seguras (sin riesgos ni peligros) y sensibles a requisitos de género, ciclo vital y privacidad (CESCR, 2002). De ahí, la importancia de considerar no solo la limpieza de manos sino la limpieza genital y hasta anal cuando ocurren incidentes como diarreas inesperadas, entre otras situaciones.

Claro, que la cultura juega un papel fundamental. En muchos países es importante la separación y diferenciación entre hombres y mujeres (niñas y niños): baños para cada sexo en cantidad suficiente de acuerdo a la población estudiantil. Una oportunidad para garantizar privacidad y seguridad, como bien lo indica el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas CDH (2018). Pero, sin agua poco podemos avanzar:¿ de qué nos sirve nada una infraestructura segura sino no tiene agua?.

Más allá de una infraestructura adecuada, surge la oportunidad para corregir y mitigar los impactos negativos sobre las personas y el ambiente. Ahora bien, diseñadores, ingenieros civiles, arquitectos, empresas constructoras y el Estado pueden participar no solo en el cumplimiento de las normativas correspondientes (ingeniería y arquitectura) sino garantizando los derechos de niñas, niños y adolescentes.

Que opinan los estudiantes universitarios

Una encuesta realizada a 150 estudiantes de Responsabilidad Ambiental de una universidad pública venezolana donde participan ambos sexos, considera que el Regreso a Clases en Venezuela debe involucrar el acceso seguro al agua. No solo para el consumo humano sino para saneamiento, prácticas de higiene (limpieza) dentro del centro educativo para combatir el Coronavirus.

El 100% de los estudiantes le gustaría contar con instalaciones sanitarias (lavamanos, pocetas/retretes) adecuadas, limpias y seguras, pero con agua. Por ello, la intervención de los actores involucrados es necesaria para garantizar el suministro de forma accesible e inclusiva (Ver Gráfico)

Gráfico 1. Intervención de actores ante los problemas de escasez de agua en los centros educativos. Construcción de la autora 2021.

Los estudiantes se expresan:

“No solo los docentes tienen derecho a disfrutar de instalaciones limpias con suministro de agua” (Entrevistado 1).

“El agua es importante dentro de los centro de educación para poder mantener los baños limpios y así evitar infecciones a nivel de salud íntima. Es importante, los dispensadores de agua para poder mantener la hidratación tanto de los estudiantes como de todo el personal que hace vida en la institución. Además, la situación actual  (pandemia) se debe garantizar el agua de forma constante para poder lavarnos las manos y la cara, desinfectarnos y así evitar contagios” (Informante 2).

“En estos momentos de pandemia es necesario la higiene para evitar los contagios” (Informante 4).

“Es importante porque los alumnos y profesores pueden lavarse las manos e hidratarse. A su vez nos permite efectuar el mantenimiento de los baños, áreas comunes y áreas verdes” (Informante 7)

Consideraciones finales

Uno de los objetivos es disminuir las disparidades existentes entre centros educativos: (a) urbanos y rurales y (b) privados y públicos Entonces, se requiere una base de datos actualizada para proponer nuevas inversiones (proyectos y/o remodelación de infraestructuras existentes) que permitan garantizar calidad, accesibilidad e inclusividad. En relación a este último punto, todos los centros educativos incluyendo los universitarios deben contar con el vital líquido para consumo humano, higiene y saneamiento. Entonces, todos los actores son responsables, pero el Estado juega un papel fundamental por medio de sus instituciones y políticas públicas implementadas.

Referencias

  • Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (2019). Informe Mundial de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos 2019. NO DEJAR A NADIE ATRÁS. Disponible: https://www.acnur.org/5c93e4c34.pdf [Consulta: 2021, Mayo 25]
  • OMS/UNICEF (Organización Mundial de la Salud/ Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia) (2018). Agua, saneamiento e higiene en las escuelas: Informe de línea de base mundial 2018. Nueva York, OMS/UNICEF. Disponible: washdata.org/ sites/default/files/documents/reports/2018-11/JMP%20WASH%20in%20Schools%20WEB%20final.pdf [Consulta: 2021, Mayo 25]
  • CESCR (Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales) (2002). Observación general No. 15 (2002). El derecho al agua (artículos 11 y 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales). 29° período de sesiones, E/C.12/2002/11. Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas.
  • CDH (Consejo de derechos humanos) (2018). Informe del Relator Especial sobre los derechos humanos al agua potable y al saneamiento acerca de su misión a Mongolia. Nota de la Secretaría. 39a sesión, 18 de julio de 2018. A/HRC/39/55/Add.2. Disponible: undocs.org/A/HRC/39/55/Add.2. [Consulta: 2021, Mayo 25]
  • UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura). (2016). Global Education Monitoring Report 2016. Place: Inclusive and Sustainable Cities. París, UNESCO. Disponible: unesdoc.unesco.org/images/0024/002462/246230E.pdf [Consulta: 2021, Mayo 25]
  • UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) (2017). Resumen del Informe de seguimiento de la educación en el mundo, 2017/8. Rendir cuentas en el ámbito de la educación: cumplir nuestros compromisos. París, UNESCO. Disponible: unesdoc.unesco.org/images/0025/002593/259338e.pdf [Consulta: 2021, Mayo 25]

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