Sin cooperación no hay futuro para los ecosistemas acuáticos del Amazonas

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Sobre el blog

Narcís Prat
Profesor en la Universidad de Barcelona.
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  • Rio Jatunyacu afluente del Napo (Ecuador)

Artículo participante en el I Concurso del Blogs del Día Mundial del Agua

Dos artículos publicados recientemente en dos prestigiosas revistas científicas, ponen el dedo en la llaga sobre los problemas de la conservación de los ecosistemas acuáticos en la Cuenca del Río Amazonas. Lo que nos cuentan es una problemática bien conocida en España, construir más o menos presas para producir electricidad útil para el desarrollo económico del país. La construcción de centenares de presas en las cabeceras de los ríos amazónicos podría dar lugar a un cambio del régimen del río en su llanura aluvial con lo que se podría llegar a modificar totalmente la funcionalidad de este gran sistema

El primero de los trabajos (1) nos llama la atención sobre el hecho de que a pesar de los grandes esfuerzos hechos para la conservación del Amazonas, se ha hecho poco hincapié en la conservación de los ecosistemas acuáticos que cubren casi 2 millones de Ha (29% de la cuenca). En el eje principal del río y debido a una fluctuación que llega hasta los 10 metros en un año, se inundan miles de Ha de bosques (bosques sumergibles) lo que es la causa de la elevada biodiversidad del Amazonas y el origen de los múltiples servicios ambientales de los que provee a sus habitantes. El Amazonas tiene cerca de 2200 especies de peces, mas de 1000 especies de pájaros y más de mil especies de árboles que toleran la inundación. Solo de peces de agua dulce se pescan al año 425000 Toneladas con un consumo de pescado por cápita de los más altos del mundo (94 kilos por persona y año).

Este gran sistema acuático se encuentra hoy amenazado 4 grupos de impactos ambientales 1) La desforestación que ya ha afectado casi 700.000 Ha (10% de la cuenca), 2) la construcción de presas y la canalización de los ríos para la navegación (154 en operación y 21 en construcción), 3) la contaminación de las aguas (especialmente por mercurio y por petróleo) y 4) la sobreexplotación de los recursos naturales (la talla media de los peces ha disminuido entre 1895 y ahora de 200 a 79 cm). Los autores concluyen que el impacto principal sobre los ecosistemas acuáticos del Amazonas son las presas por el efecto barrera que producen.

Como nos cuentan Matt Finer y Clinton N. Jenkins en el segundo estudio (2) hoy en día hay 48 grandes presas (mas de 2MW de potencia) situadas por encima de los 500 m. s.n.m. en los seis tributarios mas importantes del Amazonas (Caquetá, Madeira, Napo, Marañon, Putumayo y Ucali) y están previstas 151 más en un futuro próximo.. Estas presas son para uso hidroeléctrico y en muchos casos la energía se venderá a Brasil (Perú proporcionará al Brasil hasta 6000 MW de energía al año).

En este año internacional de la Cooperación en la Esfera del Agua, me uno a la petición que se hace en estos dos trabajos de la necesaria coordinación entre los diferentes países para abordar los problemas del Amazonas a nivel de cuenca

En el trabajo de Finner y Jenkins además de un recorrido detallado de las presas por países, se hace también un análisis de impacto mediante el análisis de. 5 factores: 1) Si la presa será una fuente de fragmentación nueva respecto a otras presas preexistenttes; 2) Si rompen la conexión de áreas protegidas de las cabeceras de los Andes con las partes bajas; 3) Si requieren o no nuevas carreteras; 4) La longitud y tamaño de las líneas de transmisión de la electricidad y 5) Impactos directos en el área del embalse Concluyen que, 71 (47%) de las presas van a tener un impacto alto; 51 (34%) un impacto moderado y 29 (19%) un impacto bajo. El 82% de las presas van significar una fragmentación alta o moderada de los ríos y 60% de ellas van a producir en el río donde se sitúan el primer evento de fragmentación importante.

Los dos trabajos citados muestran su preocupación por la falta de coordinación entre los diferentes países en la evaluación del efecto conjunto que van a tener estas presas en el Amazonas y en el hecho de que la política de desarrollo de cada país no tenga en cuenta los efectos combinados de todas las presas sobre los ecosistemas acuáticos.

En este año internacional de la Cooperación en la Esfera del Agua, me uno a la petición que se hace en estos dos trabajos de la necesaria coordinación entre los diferentes países para abordar los problemas del Amazonas a nivel de cuenca. Las presas que se construyen deberían analizarse con una visión global de toda la cuenca amazónica y no de un solo país. Así su construcción se podría abordar desde el punto de vista de un análisis costo-beneficio que tuviera en cuenta si el impacto de la misma es bajo, moderado o alto, con la intención de desarrollar primero los proyectos de bajo impacto y estudiar de forma mas profunda el impacto de las otras presas. Los citados trabajos sugieren un Plan Estratégico para poder definir de forma clara como mantener la conectividad de las partes altas de los Andes con las zonas bajas del Amazonas. El objetivo del Plan debería ser preservar los ejes principales de los ríos sin presas, para garantizar la conectividad de la zona alta con el estuario.

La planificación integrada de las presas en la parte alta de la cuenca amazónica parece muy complicada ya que hoy en día cada país desarrolla sus planes de forma independiente y sus estudios de impacto ambiental no contemplan el impacto acumulado. La creación de una Comisión Multinacional o un Grupo de Trabajo que analizara este aspecto sería un primer paso importante para que, por lo menos, que el efecto de las presas sobre el conjunto de la cuenca fuera vislumbrado como importante. Hoy en día algunas iniciativas consideran que la construcción de las presas es positiva por su efecto en el secuestro de carbono de la atmósfera. Así el Mecanismo de Desarrollo Limpio (CDM, por sus siglas en inglés) financia alguna de las presas La introducción de los criterios de impacto relatados en el artículo de Finer y Jenkins podría cambiar esta visión y condicionar la financiación de las presas a la resolución de los problemas de conectividad con la parte baja de la cuenca.

Si fuéramos capaces de animar a Colombia, Ecuador, Perú, Brasil y Bolivia a un Plan de Gestión integrada de las cuencas andinas amazónicas, seríamos responsables de poner la primera piedra para un verdadero desarrollo sostenible de las áreas andinas del Amazonas

En España conocemos muy bien los impactos positivos y negativos de las presas. Las plataformas de oposición de algunas de ellas y los lobbies de presión que todavía hoy hacen escuchar su voz pidiendo mas regulación de los ríos (como un reciente artículo de A. del Campo en iagua) muestran las dos caras que supone la construcción de presas: servicios a la sociedad e impactos. En España con más de 1000 grandes presas si se hubieran aplicado en su tiempo los criterios citados, quizás algunas presas españolas no existirían y otras serían diferentes y al mismo tiempo gozaríamos de unos ríos que nos proporcionarían unos mejores servicios ambientales de los que nos proporcionan ahora. El Amazonas todavía produce unos servicios ambientales enormes, no solo a su población, sino a todo el mundo pues aporta casi el 20% de todo el flujo mundial agua al mar. Los cambios en el Amazonas pueden tener repercusiones en todo el globo, pero cuando nos demos cuentas ya será tarde. Deberíamos encontrar la manera para que los países andinos no repitan los errores que se dieron en España donde sacrificamos para un solo servicio (la electricidad o el regadío) los servicios ambientales que los ríos nos proporcionaban (y que no supimos valorar en su momento). España tiene la experiencia y el saber para poder mejorar el destino de tantos ríos andinos que van a ser sacrificados en aras de un progreso que solo ve una parte del problema.

Si nosotros fuéramos capaces de animar a Colombia, Ecuador, Perú, Brasil y Bolivia para que se plantearan un Plan de Gestión integrada de las cuencas andinas amazónicas, seríamos responsables de poner la primera piedra para un verdadero desarrollo sostenible de las áreas andinas del Amazonas. Esto es algo que no necesita de mucho dinero y que la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo podría liderar. Muchos pensarán que lo que hago es soñar en voz alta y que lo que aquí pido es una utopía. Probablemente tengan razón, pero siempre hay que intentarlo. Si mediante este escrito, ni que fuera por casualidad, alguno de los responsables de la planificación y gestión de estos proyectos se leyera los artículos mencionados y les hiciera un poco de caso, ya me daría por satisfecho y lo consideraría un buen fruto de este año internacional de la Cooperación en la Esfera del Agua. 

(1) Castello, L.; McGrath, D.G.; Hess, L.; Coe, M.T.; Lefebvre, P.A.; Petry, P.; Macedo, M.N.; Renó, V.F. & Arantes, C.C. (2013). The vulnerability of Amzaon freshwater ecosystems. Conservation letters. DOI: 10.111/conl.12008.
(2) Finer, M. & Jenkins, C.N. (2012). Proliferation of hydroelectric dams in the Andean Amazon and implications for Andes-Amazon connectivity. PlosOne, 7:1 e35226.

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